De izquierda a derecha; el almirante Aniceto Rosique Nieto, director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa; Pedro J. Ramírez, presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL; Ángel Escribano, presidente de Indra; el teniente general Miguel Ivorra, director general de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa del Ministerio de Defensa; en la apertura del I Observatorio de la Defensa 'La Defensa, una prioridad nacional'.
La industria reivindica la inversión en Defensa por ser "una necesidad y una apuesta por la disuasión" de amenazas
Ministerio, Fuerzas Armadas y empresas defienden la solidez del tejido industrial como pilar esencial de la seguridad, el progreso tecnológico y el papel de España y Europa en el mundo.
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En un escenario geopolítico inestable, la cooperación entre empresas y la solidez del tejido industrial se consolidan como pilares esenciales de la seguridad, el progreso tecnológico y el papel de España y Europa en el mundo.
Expertos del sector de la defensa coincidieron también en subrayar la necesidad de reducir la dependencia exterior y avanzar hacia una mayor autonomía tecnológica e industrial.
En la mesa redonda “Soberanía tecnológica: el desafío de no depender del exterior”, el almirante Aniceto Rosique Nieto, director general de Armamento y Material del Ministerio de Defensa, y Ángel Escribano, presidente de Indra abordaron algunos de los grandes retos que afronta la industria de defensa.
Rosique destacó que “hay que cumplir unos requisitos operativos dentro de unos plazos y unos costes, con desarrollo económico, tecnológico y, sobre todo, con autonomía estratégica y máxima dualidad de los sistemas”. Añadió que los cambios geopolíticos actuales están “catalizando la cultura de defensa en España” y fortaleciendo las capacidades nacionales.
Por su parte, Escribano señaló que “el gran reto de la industria de defensa es cooperar en los nuevos programas que se están desarrollando” y valoró la decisión del Ministerio de Defensa de “organizar y lanzar estos 31 programas especiales de modernización, que son el aliciente que la industria venía pidiendo desde hace años”.
Recordó además que “Indra, nada más comenzar 2025, se puso a trabajar para apostar por el sector tras el anuncio del aumento presupuestario, creando un ecosistema en crecimiento”.
Luis Furnells, presidente del Grupo Oesía, apuntó que España ha avanzado “con paso firme” en este ámbito y que el contexto europeo ha cambiado “de manera dramática”.
“Europa nos ha dicho que tenemos que movilizar 800.000 millones de euros en los próximos años y colaborar; debemos aportar capacidades complementarias junto a otras empresas españolas y europeas”, afirmó.
Furnells también resaltó la transformación del concepto tradicional de defensa, que ha pasado de centrarse en grandes plataformas —como buques o aeronaves— a “un modelo más versátil, adaptado a las necesidades de las unidades desplegadas”.
Conversación a dos. Soberanía tecnológica: el desafío de no depender del exterior
A lo largo de toda esta primera jornada, el debate fue más allá del ámbito político y militar y puso el foco en la cadena de suministros y en la colaboración empresarial como factores decisivos para ganar competitividad, reducir dependencias exteriores y avanzar hacia una verdadera autonomía estratégica.
La Defensa, una necesidad
El presidente y director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, aseguró en la inauguración del I Observatorio de la Defensa, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia, que “la Defensa no es una opción ideológica, es una necesidad”.
Un argumento que comparte plenamente con "lo que viene manifestando en los últimos años la ministra de Defensa Margarita Robles. Especialmente en su disposición reiterada a plantear este mensaje sin complejos".
Pedro J. Ramírez, presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL
Ramírez subrayó que hay que "tomarse la Defensa nacional como un gran proyecto de Estado, como parte de nuestro ADN, concebirla como una misión a largo plazo".
Algo en lo que también coincidió el teniente general Miguel Ivorra, director general de Estrategia e Innovación del Ministerio de Defensa quien destacó que "Invertir en defensa no es una opción ideológica, sino una necesidad estratégica".
Durante la primera jornada del I Observatorio de la Defensa, Ivorra recordó que la “defensa no es un asunto lejano”, sino “una dimensión esencial del bienestar, la seguridad y el progreso tecnológico del país”.
En la misma línea, el presidente de Feindef, Ángel Olivares, alertó sobre la “volatilidad” del contexto geopolítico actual y reclamó situar la “Defensa como una prioridad”. “Vivimos un momento que puede suponer la ruptura de una era cuyas bases se asentaron al final de la Segunda Guerra Mundial”, afirmó.
Unas reglas, que han hecho de "la UE un referente ético y moral, un faro que guía la esperanza de millones de seres humanos en el planeta", y eso no lo podemos perder.
Olivares destacó además la relevancia de encuentros como el de EL ESPAÑOL, “que contribuyen al incremento de la Cultura de Defensa y a que la sociedad participe en un debate esencial para nuestra paz y nuestra libertad”.
Luis Furnells, presidente del Grupo Oesía
Instó a que “la Unión Europea se reafirme como una potencia económica, política y militar” y recordó que “la disuasión es mucho más barata que afrontar un conflicto”. Y parafraseando las palabras de Josep Borrell, citadas recientemente por el primer ministro de Canadá, Mark Carney: "O te sientas en la mesa o formas parte del menú.
Guerra híbrida
La guerra híbrida fue otro de los temas centrales de la jornada. El conflicto de Ucrania, recordaron los ponentes, ha transformado por completo la percepción de los conflictos contemporáneos.
Álvaro Sánchez, CEO de Integrasys, advirtió que “los conflictos modernos están atravesando un cambio de paradigma” y subrayó que “la guerra electrónica se ha consolidado como uno de los principales campos de batalla del siglo XXI”.
Conversación a dos. Cadena de valor industrial y empresarial: oportunidades europeas
De igual manera, durante su conversación con la redactora jefe del Observatorio de la Defensa, Yolanda Rodríguez, ha alertado de los riesgos que implica que una constelación satelital privada, como Starlink de Elon Musk, tenga más capacidad que muchos estados.
"Es un riesgo importante. Un día te enchufan y otro te desenchufan y te exponen. Eso genera incertidumbre y, que el único link seguro sea el del millonario que mañana te lo quita, no es bueno para poder combatir", ha insistido.
La seguridad nacional
Miguel Ángel Ballesteros Martín, general de Brigada de Artillería, exdirector del Departamento de Seguridad Nacional y experto en geopolítica, con el objetivo de abordar la situación actual con una visión global de esta rama de la Defensa.
Miguel Ángel Ballesteros, general de Brigada de Artillería, exdirector del Departamento de SN
La Seguridad Nacional, como pilar clave del bienestar, la estabilidad y el desarrollo de un país, tiene impacto directo en la vida cotidiana de todos los ciudadanos.
Ballesteros destacó que "la defensa nacional es la protección de la vida de la nación, no de cada ciudadano individual, frente a todo tipo de riesgos y amenazas". Y, en este sentido, ha reconocido que "Afortunadamente España es uno de los países que mejor sistema de seguridad nacional tiene".
Para ello ha puesto como ejemplo la colaboración en la pandemia o la planificación de escenarios posibles antes de la invasión de Ucrania.
Cooperación y consorcios
La industria de defensa española ha abogado este lunes por la creación de "grandes consorcios europeos" a los cuales confiarle los futuros proyectos militares de la Unión Europea, de forma tal que, a la par de que se reduce la dependencia con el exterior, la inversión repercuta en las capacidades de las empresas del continente.
Así lo ha demandado Íñigo Fernández de Mesa, vicepresidente de la CEOE, "Europa va a tener que tener varios campeones nacionales, tenemos que preparar a nuestras empresas para formar parte de los grandes integradores europeos".
Ángel Olivares, presidente de la Fundación Feindef
Raül Blanco, director ejecutivo de Estrategia de SAPA, ha coincidido en la importancia de tener una "visión de ecosistema industrial", a la vez que ha destacado "la gran oportunidad que supone el aumento del presupuesto de defensa".
Asimismo, Blanco ha hecho hincapié en la importancia de sentarse "en las mesas donde se deciden los proyectos europeos" y tener en claro "qué tecnología podemos aportar desde España".
Ambos expertos han coincidido que, de cara a 2030, la clave para el sector es conseguir un mayor peso en Europa.
Afrontar el nuevo ciclo inversor
La patronal de la defensa española asegura que la industria nacional está preparada para afrontar el nuevo ciclo inversor. Tedae y Aesmide señalan la “autonomía estratégica” como motor del sector, tanto en España como en la UE.
Carlos Calvo, asesor de Tedae, subrayó que el país dispone de “un ecosistema de empresas muy competitivo”, capaz de cubrir “todas las fases de investigación, producción y apoyo al ciclo de vida”.
El general de brigada (R) Santiago Camarero Alenda, director técnico de Aesmide, destacó que Europa vive “un ciclo inversor único” y que la industria militar “tiene mucho que aportar” a la sociedad.
“El escenario actual es volátil y de gran incertidumbre —añadió—, y la defensa debe proporcionar las capacidades necesarias para reforzar la disuasión”.
"Tenemos que trabajar con el usuario final (las Fuerzas Armadas), conocer lo que necesitan es muy importante, como para ellos también lo es saber qué le podemos ofrecer", ha asegurado el asesor de Tedae.
Inversión e I+D
Durante su intervención en el I Observatorio de la Defensa, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia, Manuel Ausaverri, director general de Estrategia y M&A de Indra Group, anunció la intención de la compañía de ampliar su fondo de defensa hasta los 1.000 millones de euros, proyecto que ya cuenta con el apoyo del CDTI.
“Creemos que hay oportunidades en España para elevar el nivel del sector empezando por abajo, y nuestra visión debe ser coherente con los intereses del Estado”, afirmó Ausaverri.
Por su parte, Patricia Argerey, directora de tecnología del Grupo Oesía, destacó que “la superioridad tecnológica es la clave de los ejércitos a día de hoy y eso implica conocimiento”.
Añadió que “invertir en I+D no significa disponer automáticamente de productos” y que el éxito depende de “quién convierte más rápido el conocimiento en capacidades listas para su uso”.