De izquierda a derecha: María Jesús Cano, directora médica de los Hospitales Vithas Alicante y Medimar; Pepa Soriano, directora gerente de Quirónsalud Alicante; Arturo Criado, subdirector de EL ESPAÑOL-Invertia; Concha Giner, directora médica de HLA Vistahermosa y Rafael Carrasco, director gerente del Hospital Universitario del Vinalopó (Grupo Ribera).

De izquierda a derecha: María Jesús Cano, directora médica de los Hospitales Vithas Alicante y Medimar; Pepa Soriano, directora gerente de Quirónsalud Alicante; Arturo Criado, subdirector de EL ESPAÑOL-Invertia; Concha Giner, directora médica de HLA Vistahermosa y Rafael Carrasco, director gerente del Hospital Universitario del Vinalopó (Grupo Ribera). Pablo Miranzo

VI Foro Económico Español de Alicante

El sector sanitario de Alicante reivindica la innovación: "Tenemos que abandonar la idea de que invertir es gastar"

Directivos de HLA Vistahermosa, Quirónsalud, Hospital del Vinalopó y Vithas defienden la cirugía robótica, la inteligencia artificial y una historia clínica unificada. También reclaman retener el talento sanitario.

Más información: VI Foro Económico de El Español de Alicante

Alicante
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La cirugía robótica "ha venido para quedarse". Es el mensaje con el que los gestores de los principales hospitales de la provincia cerraron la mesa redonda sobre innovación tecnológica y robótica en la sanidad. Tuvo lugar este martes en el VI Foro Económico de EL ESPAÑOL de Alicante, en Distrito Digital 5 del Muelle de Poniente del Puerto de Alicante. Los participantes coincidieron en que apostar por la tecnología es una inversión y no un gasto, siempre que esté respaldada por la evidencia científica.

Mesa redonda. Innovación tecnológica y robótica en sanidad

"Tenemos que abandonar la idea de que invertir es gastar", defendió Rafael Carrasco, director gerente del Hospital Universitario del Vinalopó (Grupo Ribera). Carrasco reconoció que no se podrá operar todo con robots, pero subrayó sus "grandes ventajas" para mejorar la vida de pacientes y profesionales. "Es una buena inversión", resumió.

De la urología a la traumatología

Concha Giner, directora médica de HLA Vistahermosa, explicó que la cirugía robótica triunfa en las intervenciones que exigen "llegar a lugares de difícil acceso". La urología fue su campo pionero, con el cáncer de próstata y las nefrectomías como procedimientos de largo recorrido. Hoy, en su centro, también se usa en ginecología, cirugía general y cirugía torácica. En traumatología, el robot Cori permite una alineación "perfecta" de las prótesis.

Tras un inicio más lento, según Giner, el sector ha cogido "velocidad de crucero". El principal obstáculo ahora es la formación y acreditación de los cirujanos, un proceso largo y muy controlado por las compañías. "El brazo de un robot lo maneja un cirujano, pero un mal manejo puede producir un buen problema en el cuerpo humano", advirtió. Su previsión es que el año que viene haya robots "prácticamente en todos los hospitales".

Giner recurrió a una metáfora para insistir en el papel del médico. "Es importante que en esta nave que manejamos haya un piloto y que sea humano. El piloto es el médico y el copiloto es el robot". Recordó que no todas las cirugías ni todos los pacientes son candidatos a la vía robótica, y pidió operar "con criterio": para el paciente, para el hospital y para la eficiencia. Añadió que el paciente operado con esta técnica se recupera antes y vuelve antes a su vida laboral. Por eso una cirugía robótica bien indicada suele serlo también desde el punto de vista económico, aunque eso, matizó, "no es lo primordial".

Evidencia, antes que moda

Pepa Soriano, directora gerente de Quirónsalud Alicante, recordó que el grupo fue pionero en la Comunitat Valenciana. Su primer robot llegó en 2008, de modo que la herramienta lleva funcionando en sus centros desde hace casi dos décadas, sobre todo en seguridad y recuperación del paciente. Para incorporar una tecnología, señaló, hay que valorar tres cosas: si está basada en la evidencia; a cuántos pacientes beneficia y si de verdad ahorra tiempo a los profesionales.

"Si todo lo demás encaja, hay que apostar por ello", sostuvo. Según Soriano, los centros privados pueden avanzar más rápido porque tienen menos trabas administrativas.

María Jesús Cano, directora médica de los Hospitales Vithas Alicante y Medimar, comparó la robótica con la cirugía laparoscópica. Fue "un boom" y después se normalizó. En su opinión, la sanidad privada empezó antes porque contaba con la capacidad y los profesionales, y ahora el sector público también empieza a incorporarla. Una de sus grandes ventajas, dijo, "empieza antes de la cirugía", gracias a un gran estudio previo. En el quirófano se unen la técnica diagnóstica y la terapéutica, y se pueden resolver en un único acto procesos que antes requerían dos o tres intervenciones.

Cano rechazó que las inversiones privadas busquen solo captar pacientes con una imagen de novedad. "Debemos garantizar que la tecnología que se adquiere tiene evidencia científica y se va a mantener en el tiempo", afirmó. Añadió que la interacción entre centros y con las casas comerciales permite ver qué robots funcionan y cuáles no, en una especie de "selección natural".

Más allá del quirófano

Soriano defendió que la innovación no se limita a los robots. Quirónsalud trabaja en el acompañamiento del paciente fuera del hospital, con un portal de usuario y herramientas para que gestione de forma remota su rehabilitación y su seguimiento. Además, se apoya en la tecnología para que el médico dedique su tiempo real al paciente en la consulta y no a teclear datos.

Cano, por su parte, calificó de "tarea urgente" el seguimiento médico a distancia, que "facilita mucho el trabajo y mejora la atención al paciente".

Historia clínica que viaje

El debate sobre la historia clínica unificada fue uno de los más intensos. Cano explicó que Vithas conecta sus 22 hospitales con una única historia por paciente. Eso resulta clave en una zona "superturística" como Alicante, donde el médico accede enseguida a los datos de quien llega con un percance.

Planteó una pregunta de fondo: "¿Por qué tienen que ser atenciones sanitarias excluyentes y no inclusivas?". Pidió que sanidad pública y privada estén comunicadas, porque comparten muchos pacientes y la falta de conexión duplica pruebas y gasto.

Giner coincidió: "A todos nos gustaría que, si tenemos un accidente y aparecemos en un hospital cualquiera, supieran todo sobre nosotros, para que no haya errores". Puso como ejemplo las alergias o la diabetes, y se preguntó cómo es posible que, a 40 minutos de Murcia, el sistema no sepa nada de un paciente. Los participantes apuntaron como obstáculo que la sanidad pública está en manos de 17 comunidades autónomas que funcionan de manera independiente. Aun así, mostraron un optimismo cauto sobre el avance de los proyectos de integración.

Talento e inteligencia artificial

Al pedirles un deseo para los próximos cuatro años, Giner reclamó retener el talento sanitario en España y poner en valor el trabajo de los profesionales. Calificó de "peligrosa y dramática" la situación en la que, a su juicio, se encuentran. "La mejor formación sanitaria está en España. Se los rifan fuera, y nosotros no somos capaces de retenerlos", lamentó.

Soriano pidió incorporar "de manera definitiva" la inteligencia artificial como tercer actor en la mesa, junto a profesionales y pacientes: "Normalizarla y saber trabajar con ella con total normalidad".