Carlos Pujadas, CEO de Lãberit en un evento corporativo en el Roig Arena. EE
La transformación de la sanidad pública llega de la mano de Lãberit a partir de soluciones de IA generativa
La gobernanza del dato y la digitalización son los dos pilares del proyecto de la empresa que busca devolver la mirada al paciente en los hospitales.
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En el debate contemporáneo sobre el futuro de la sanidad pública, los focos apuntan a la falta de infraestructuras o la escasez de personal médico. Sin embargo, existe una infraestructura invisible mucho más crítica y a menudo ignorada, que sostiene todo el entramado asistencial: el dato clínico.
Cada día, los hospitales y centros de salud generan un océano de información desestructurada. Sin un orden lógico, son ruido; pero, estructurados correctamente, encierran la clave para salvar el sistema sanitario. Y prevenir.
En esa profunda reconversión, Lãberit ha asumido el liderazgo. La tecnológica concibe la transformación digital como un cambio de paradigma basado en dos pilares inseparables: una gobernanza del dato rigurosa y la aplicación de inteligencia artificial clínica.
Para que una IA sea precisa, ética y segura, necesita alimentarse de información impecable. En el ámbito de la salud pública, donde la privacidad es un derecho fundamental y la precisión es una cuestión de vida o muerte, no hay margen para el error. Lãberit entiende que antes de aplicar algoritmos predictivos, es imperativo establecer la confianza.
Así, articula arquitecturas de datos que rompen los silos de información entre departamentos, hospitales y centros de atención primaria. La gobernanza del dato de Lãberit garantiza la interoperabilidad, la anonimización cuando es requerida y el cumplimiento de los más altos estándares del Esquema Nacional de Seguridad.
Al convertir historiales médicos fragmentados en información estructurada y trazable, la administración pública recupera el control sobre sus recursos, adquiriendo la capacidad de medir, evaluar y planificar sus políticas sanitarias con una exactitud sin precedentes.
Liberar de burocracia al médico. Con los datos consolidados, emerge el verdadero potencial de la IA. Lãberit ha desarrollado soluciones de inteligencia artificial generativa diseñadas de forma nativa para el entorno clínico. Su objetivo: liberar al profesional sanitario del colapso burocrático.
Asistentes de transcripción y generación automática de informes escuchan la interacción en la consulta y, en tiempo real, extraen el valor clínico del diálogo para redactar el historial.
El algoritmo, entrenado bajo la estricta gobernanza de datos previa, sabe distinguir entre una conversación trivial y un síntoma de alarma.
El resultado es inmediato: el médico deja de mirar el teclado para volver a mirar al paciente, recuperando hasta un tercio de su jornada laboral para dedicarlo a la práctica médica real.
El impacto de esta estrategia combinada trasciende las paredes de la consulta y alcanza la verdadera esencia de la sanidad pública: la salud poblacional.
Proyectos impulsados por Lãberit, como los orientados a la gestión de pacientes crónicos, demuestran que el análisis masivo de datos bien gobernados permite anticipar crisis médicas.
Al monitorizar la evolución de miles de pacientes en tiempo real, el sistema público puede estratificar riesgos, predecir comportamientos sanitarios y actuar de manera preventiva antes de que el paciente acuda a urgencias. Y eso cambia el modelo sanitario reactivo, que espera a que aparezca la enfermedad, a un modelo proactivo y sostenible.
Porque cuando el dato se convierte en conocimiento y la inteligencia artificial en una herramienta al servicio del profesional, el sistema no solo gana eficiencia: recupera su propósito esencial: cuidar mejor, llegar antes y poner, de nuevo, al paciente en el centro.