La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) se ha convertido en la primera institución universitaria del país en lograr el certificado AENOR Protocolos contra el COVID-19. De esta forma, la Universidad regional demuestra un compromiso firme con la vuelta al servicio esencial que presta, en condiciones adecuadas para estudiantes, profesores e investigadores y personal de administración y servicios.

Esta distinción respalda que los protocolos desarrollados por la UCLM están alineados con las recomendaciones de organismos nacionales e internacionales, así como con las buenas prácticas reconocidas en el sector de la educación, ha informado la Institución académica en nota de prensa.

La obtención de la certificación AENOR pone a la institución universitaria en vanguardia en la acción contra el COVID-19. Para obtenerla, se ha sometido a evaluaciones exhaustivas tanto presenciales como documentales. Al tratarse de un proceso continuo, además de las auditorías anuales el cumplimiento de los protocolos pasará por auditorías trimestrales.

Esta certificación respalda un abordaje completo de la gestión de los riesgos derivados del COVID-19. AENOR ha tenido en cuenta diversos aspectos: gestión de riesgos específicos en la organización, gestión de la salud laboral, buenas prácticas de limpieza e higiene, medidas organizativas, medidas de protección, formación, información y comunicación y gestión de la crisis y continuidad de las actividades.

Desde la web de la Universidad regional (https://www.uclm.es/Misiones/LaUCLM/Institucional/UCLMSaluda...), se ha puesto a disposición de la comunidad universitaria un espacio en el que se publican las recomendaciones e informaciones relevantes y verificadas que las autoridades sanitarias estén desarrollando.

Del mismo modo, el Comité de Seguridad y Salud de la UCLM (CSS) --órgano que representa a los trabajadores de la UCLM y aborda los asuntos relacionados con la prevención de riesgos laborales-- estableció la obligación para todos los trabajadores de la institución universitaria realizar una sesión formativa por Microsoft Teams en las que se explican las buenas prácticas preventivas incluidas en el protocolo para ayudar en su implementación. Medida que ha contado hasta la fecha con más de 2.300 participantes en 52 sesiones diferentes.