Y los veinte poemas finalistas son:

FerS

Sombra de mi sombra

engendrada para naufragar

en ciegos charcos de luz.

Nicéforo Ventora

Ahora yo también tropiezo en los bordillos.

Se escurren de mis manos cucharas, tenedores.

Y temo, como tú, perderme en el pasillo.

María José Viz Blanco

De aquel palo recio

nacen muchas astillas nuevas

que convierten en intrincado el bosque.

Two

Los mismos ojos

alimentan la carne

de tus heridas.

Kamikaze

Madre luna déjame gravitar

por los anillos rupestres de Saturno

como un kamikaze de ida y vuelta.

Medea

Mis raíces me han traicionado

Me escupen en la mirada

Estoy atrapada en los clavos de su ramaje estepario.

Juanjo Maíllo

Se hunde mi andar en la hojarasca oscura

en vano busco el brillo de tu risa

que arcángeles crueles apagaron

Rosario Campos

Llevo algo de ti en las entrañas

como una cuerda tensa

que va acercándome a tu vientre.

Faradays

En universos paralelos

a mil años luz

he encontrado tu huella.

Mari Carmen Pavón

Después de años conflictivos

bastaron unos días de desierto

para alcanzar el oasis.

Damiana Cisneros

Aleja tus ojos de las espinas

son mías y las uso para ensordecer

los harapientos recuerdos de mi hija.

Ester por siempre

Arrojamos los exilios en el centro de la mesa

y compartimos la promesa umbilical

de recordar los preceptos del extraño.

lisa voraz

la madreselva enraíza en mis pechos

para que mames el azul de mis ojos

y nuestro parecido astille el espejo

Drago

Padre e hijo hacen sombra

como dos boxeadores de distinto peso

que creen nunca van a enfrentarse.

José Becerra Motriz

Va perdiéndose el hilo de nuestra sangre

en la distancia

donde cuesta trabajo tocar tus manos

Elena Cruz

Se desgarra la imitación de vientre

tornándose en patíbulo

para la cría de bestias.

Carlos Rutilo

Madre, es la raíz de mi lengua

quien anhela tu abrazo

en medio de esta galería de tinieblas secas.

Tere Martínez

Entre desnivelados horizontes

nuestros cuellos se vencen

ante la semejanza del silencio.

Bradomín

Ya no intento salvar el eclipse

que en la madrugada oxida el agua del pozo.

Por mis venas corre la sed del náufrago.

Othonèe

Hablo de lo que es tu rostro, hijo,

y de estatuas reflejando

como espejos, la extensión del alba.

Tema de la semana que viene: “Los espacios abiertos”.