No habrá despidos hasta, al menos, dentro de nueve meses. Siemens Gamesa ha paralizado el centenar de despidos que preveía en España desde el pasado noviembre. Lo ha hecho a petición de los sindicatos, que han acordado con la compañía mantener abierta la mesa de negociación.

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En este sentido, según ha podido saber este periódico, los sindicatos mayoritarios en la compañía de renovables, UGT y CCOO, han alcanzado un acuerdo con la compañía para ampliar la duración de la mesa de empleo hasta finales de septiembre de 2020. 

Así, este miércoles finalizaba el plazo mínimo de dos meses de funcionamiento de la señalada mesa, que se puso en marcha tras el anuncio de recorte de plantilla en todo el mundo por parte de la compañía.

Con este nuevo plazo abierto, Siemens Gamesa se ha comprometido a que no haya salidas en el proceso de ajuste para onshore España mientras la mesa permanezca activa.

Además, según confirman fuentes sindicales, el acuerdo alcanzado amplía la vigencia de las condiciones de salida del ERE anterior, puesto en marcha en enero de 2018, hasta finales de diciembre de 2021, en caso de que hubiera una nueva necesidad de ajuste. 

El acuerdo permite a los representantes de los trabajadores ganar tiempo para negociar y buscar alternativas a las salidas anunciadas.

Madrid, Vizcaya y Navarra

Fue el pasado noviembre cuando Siemens Gamesa comunicó a sus empleados la intención de recortar 600 empleos en todo el mundo, de los cuales 109 estarían ubicados en España.

En concreto, los despidos se producirían en el negocio onshore (eólica terrestre) y, en principio, no afectaría a fabricas ni al negocio offshore ni al de servicios. En lo que toca a España, la atención de los sindicatos estaba centrada en las oficinas, donde está previsto que se centren los recortes de personal.

Así, la previsión era que los despidos se produjeran en las sedes de Madrid, Zamudio (Vizcaya) o Sarriguren (Navarra), aunque se desconocía todavía en qué proporción afectarían a cada sede o si, por otro lado, estarían centrados solo en una de ellas.

De este modo, el fabricante de energía eólica ponía en marcha este recorte de plantilla después de iniciar un ERE en febrero de 2018 que, en España, se saldó con el recorte de 236 trabajadores de oficinas y el cierre de la fábrica de Miranda de Ebro (Burgos); además, en septiembre anunció otro ERE para otras 600 personas en Dinamarca.