Un coche repostando, en una imagen de archivo.

Un coche repostando, en una imagen de archivo.

Empresas

Los autónomos gastarán alrededor de un 6% más en carburante este año

Desde UPTA critican que el gobierno no cese en su política de equiparar los precios del diésel a los de la gasolina. 

16 julio, 2019 12:32

Noticias relacionadas

El aumento del precio del carburante afectará a uno de los colectivos más importantes del tejido empresarial español, los autónomos. Con el incremento continuado que se viene registrando en 2019, el gasto medio de estos trabajadores ascenderá a 9.156 euros anuales, un 6,4% más que en el año anterior. 

Se trata de un cálculo elaborado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) teniendo como base un vehículo con un depósito de carburante diésel de 50 litros de capacidad y que realiza una media de tres repostajes semanales, ha informado en un comunicado. 

“El año pasado llenábamos el depósito por 59,75€, este mes son 63,65€", señala Eduardo Abad, presidente de UPTA.

Desde la organización se sienten absolutamente alarmados y critican que el Ministerio de Economía no cese en sus intenciones de equiparar los precios del diésel a los de la gasolina. 

Además, explican que el encarecimiento del precio del carburante no sólo afecta al transporte de paquetería o reparto de pequeña dimensión, sino también a miles de autónomos que transportan sus propias mercancías, los cuales verán mermados sustancialmente sus resultados económicos este ejercicio. 

Pérdida del resultado de explotación

A las cuentas anteriores sobre cuánto le costará el combustible a los autónomos, UPTA añade otro dato. Según ha calculado, este aumento provocará pérdidas del resultado de explotación "que llegará hasta los 550 euros anuales". 

Una cifra que aumentará o decrecerá en función de donde estos autónomos desarrollen su actividad. Y es que los precios del carburante pueden variar unos ocho céntimos de euros el litro dependiendo de donde se reporte. 

Asimismo, critica que un autónomo persona física y una sociedad del mismo sector no puedan deducirse los gastos de carburante en las mismas condiciones, haciendo alusión a la brecha fiscal entre unos y otros.