Rótulo de una oficina del Popular antes de que culmine la integración tecnológica de ambas entidades.

Rótulo de una oficina del Popular antes de que culmine la integración tecnológica de ambas entidades.

Empresas

Santander y sindicatos empiezan a negociar el ERE por la integración de las sucursales del Popular

Los representantes de los trabajadores confían en que las condiciones se asemejen al ERE acometido en los servicios centrales.

El Santander mantendrá este medio día la primera reunión con los sindicatos para negociar el Expediente de Regulación de Empleo que prevé acometer en los próximos meses. Un ajuste que afectará a los empleados de la red comercial, y con el que se busca poner fin a la integración del Popular en la estructura del banco cántabro. 

Aunque la entidad rechaza dar cifras, los cálculos de los representantes de la plantilla hablan de que podría afectar a entre 3.000 y 4.000 trabajadores. Un ajuste que provendrá del redimensionamiento de la red de oficinas y que podría suponer, según los números que barajan los sindicatos, el cierre de entre 1.000 y 1.500 sucursales. 

Los propios representantes sindicales reconocen que hay “oficinas que lindan pared con pared”, algo que es “insostenible” en una red comercial. Por tanto, tienden la mano a la negociación con la empresa. Se muestran confiados en que las condiciones ofrecidas por el banco sean similares a las que pusieron encima de la mesa en el ERE que, el año pasado, afectó a los servicios centrales

Todo apunta a que será así. La presidenta de la entidad, Ana Botín, decía en la pasada junta de accionistas en un encuentro con periodistas, que su objetivo era proporcionar las mejores condiciones posibles.

Botín abría también la puerta a repetir la experiencia del pasado ERE, en el que el Santander contrató una empresa que ayudó a formar y recolocar a todos aquellos empleados que salieron y no se podían acoger a una prejubilación. 

Con la mejor voluntad

José Antonio Álvarez, consejero delegado del Santander, decía la pasada semana que la entidad “va con el mejor ánimo para que el proceso dure lo menos posible”, por lo que parece que la idea es cerrar las negociaciones antes del verano. No sólo eso, es que el objetivo es poder llevar a cabo la mayor parte del ajuste durante este ejercicio. 

En la reunión de este lunes es probable que no se pongan cifras encima de la mesa. El primer encuentro suele ser para explicar las razones en las que se fundamenta el ERE, que los sindicatos estiman en causas organizativas fruto de la necesaria adecuación de la red de sucursales. Por tanto, no parece que el Santander vaya a escudarse en causas económicas objetivas. 

Santander cuenta en este momento con 4.366 oficinas en nuestro país y 32.366 trabajadores. A cierre de abril se ha completado con éxito la migración de Popular a la plataforma Santander en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Cataluña y Canarias.