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Diario de un trader novato

Regulación e información: así me registré en mi primera plataforma de 'trading'

Después de tomar la decisión de comenzar este diario, y tras descubrir cuáles tienen que ser las claves de mi futuro como trader novato, toca la parte más difícil. Ponerse a ello. 

La vida de redactor jefe de la sección de Empresas de EL ESPAÑOL, padre y marido, es ajetreada. Pero afortunadamente el puente ha venido en mi ayuda y he podido hacer buena la magnífica canción ‘Mi Primer Día’ de Los Aslándticos. “Ninguna tarea me asusta, ningún encargo me disgusta, porque hoy he vuelto a por mi tiempo, hoy me quedo a vivir en mi cuerpo. Solo espero estar en lo cierto y que todo esto no se quede en el intento”.

La web de eToro, que va a ser mi campo de pruebas en este experimento, promete -literalmente- que me ofrecerá “inversión a corto y a largo plazo en los principales ETF y acciones”, con la posibilidad de invertir “en pares de divisas, índices y materias primas a través de CFD”. Pero lo más importante es que me dice que “nunca antes había sido tan sencillo invertir en los mercados financieros”. Más me vale que sea verdad. 

Un vistazo rápido

Revisando la home veo bastantes cosas interesante. La parte en la que promocionan la tecnología para copiar los portfolios de otros inversores, Copytrader, es muy curiosa. Ofrece tres ejemplos, entre el que destaca el de Ecaterina Bors (CatyFX), con un índice de riesgo 4 y que habría obtenido un 45,24% de beneficio en sus últimas doce millones de operaciones. 

Aparecen también testimonios de algunos traders que están en el programa de inversores populares de la plataforma, como el polaco Dawid Kowalski (@4expirate), que presume de que le siguen un millar de personas. 

No faltan los avisos legales, como el que recuerda que los CFD son instrumentos complejos y tienen un alto riesgo de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. Ofrece datos precisos: El 65% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero cuando intercambian CFD con este proveedor, así que es importante considerar si el usuario comprende cómo funcionan los CFD y si puede permitirse asumir el alto riesgo de perder su dinero. 

El Financial Times me ofrece un consejo en la sección de testimonios de los medios: “Los mayores beneficios se obtienen cuando los inversores están conectados a diferentes grupos sociales, donde puede acceder a información de distintas redes. En el mundo de las redes sociales, al igual de lo que sucede en la vida real, lo ideal es ir pasando por los diferentes grupos, sin quedar atrapado en uno de ellos”. 

Después de asegurarme de todo, y de comprobar que la compañía afirma tener 265 millones de operaciones abiertas en su plataforma, toca ponerme a ello. 

El registro

La primera parte es la más sencilla. Toca introducir nombre, apellidos, teléfono y correo electrónico. Un proceso de verificación sencillo a través del correo electrónico y ¡voilá! Todo listo. 

Ahora, un par de pasos sencillos. Completar el perfil es el primero. Necesitan algunos datos de género, fecha de nacimiento, DNI y dirección. Es importante, por algún motivo, que no soy ciudadano de Estados Unidos ni nací allí. Cuando, por error, dejé sin marcar esta pestaña, la plataforma me dijo lo siguiente: “Desafortunadamente no aceptamos ciudadanos de EEUU. Si ya no es ciudadano de EEUU contacte con nuestro servicio de atención al cliente”. 

Lo siguiente que hacen es preguntarme sobre mi nivel de experiencia en trading. Ofrecen cuatro opciones: más de tres años, entre 1 y 3 años, menos de un año y “nunca he invertido”. Tengo que pulsar la cuarta casilla. 

A continuación me piden información sobre mi conocimiento sobre trading. De nuevo, cuatro opciones. En este caso puedo decir que “he realizado cursos sobre inversión”, cosa que es totalmente cierta. Incluso los he moderado. Algo habré aprendido…

¿Lo mejor? ¡Que lo voy a comprobar! Porque la plataforma me hace preguntas para medir si sé de qué diablos hablo. Después de responder, aunque no me digan el resultado de mis respuestas, toca decir en qué tipo de activos quiero invertir. Me ofrecen acciones, criptomonedas, divisas, futuros e índices. Por ahora, pulsaré en todo, ya decidiré más adelante con qué me quedo…

Objetivos

También me preguntan por mis objetivos. ¿Beneficios a corto plazo? ¿Ingresos adicionales? ¿Planificación futura? ¿Ahorro para el hogar? Por ahora, me quedo con la segunda opción. A continuación, toca hablar de cuánto quiero ingresar y de qué relación riesgo/beneficio encaja mejor conmigo a la hora de hablar de inversiones anuales. Me quedaré a la mitad, con unas ganancias posibles del 20% y unas pérdidas del 12%. Quede claro que todo esto lo hago de forma provisional, tengo que definir más mis objetivos a medida que vaya aprendiendo. ¿Y después? Básicamente explicar cuánto gano, a qué me dedico, cómo se llama mi empresa, cuanto gano al año y cuáles son mis activos. Como no hay una opción de “periodismo” me quedo con “ventas/marketing”. Me juran que todo es confidencial.

Después de todo esto, me da la opción de invertir hasta 2.000 euros y la de verificar la cuenta para tener un proceso de retirada más rápido, una eliminación del límite de depósito y una marca de verificación que se parece al tick azul de Twitter. Pues venga, vamos a verificar a través del envío de un SMS a mi móvil… ¡No tengo nada que ocultar! 

Vaya, es un proceso más largo de lo que pensaba. Tengo que enviar copias de mi DNI y de extracto bancario o factura de suministros. Lo tengo todo a mano, así que no ha sido muy difícil…

A partir de ahora, quedo pendiente de verificación y a la espera de depositar el dinero. ¡Ya queda menos! 

En realidad, agradezco las precauciones. Para algo tan importante como una inversión, me alegra tener este tipo de mecanismos de seguridad. Ahora toca esperar y, mientras tanto, ¡a jugar con la plataforma!

(Diario de un trader novato es un contenido patrocinado por eToro, pero las experiencias que se cuentan son 100% reales)

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