En plena guerra del fútbol -y a una semana de que se conozcan los datos de portabilidad de septiembre- Vodafone ha presentado su Informe de Sostenibilidad 2017-2018 en el que se incluyen los estados financieros del pasado curso. Unas cifras que reflejan el fuerte aumento de costes que tuvo que asumir la operadora británica por tener todo el fútbol y el motor, un alza que explica la decisión de la teleco de renunciar esta temporada a emitir la Champions League y El Partidazo.

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Las Cuentas Anuales 2017-2018 de la sociedad Vodafone España SAU indican que entre abril de 2017 y marzo de 2018, el coste en “contenidos y otras materias consumibles” aumentó en un 65% desde los 193,1 millones del curso 2016-2017 hasta los 319,7 millones. Este aumento es explicado por la propia compañía “por el incremento del coste de los derechos del fútbol y del motor (Moto GP y Fórmula 1)”.

Esto se tradujo en un crecimiento de 99 millones en las amortizaciones que se dispararon hasta los 1.607 millones de euros, un alza del 6,6%. Los costes de los derechos deportivos se computan en las cuentas de las empresas como amortizaciones porque son pagos que se realizan de manera escalonada durante el tiempo en que se consumen estos derechos.

En el caso de la sociedad Vodafone ONO SAU este mismo coste fue de 89,8 millones frente a los 125,3 millones del año anterior, un 28% menos. Si sumamos el coste de contenidos de las dos sociedades tenemos que el pasado curso Vodafone España se gastó 409,5 millones en contenidos para todo el grupo, desde los 318,4 millones, un crecimiento del 29% equivalente a 99 millones de euros.

Renuncia escalonada a los derechos

La pasada temporada Vodafone reunió por primera vez en su oferta de televisión la Champions League, la Liga, la segunda división, la Europa League, Moto GP y Fórmula 1. Y el negocio fue tan poco rentable que la operadora decidió cambiar su estrategia durante el primer semestre de este año y quitarse todos los deportes. En enero decidió no renovar la oferta mayorista de motor de Telefónica y en verano no compró los derechos de la Champions, ni de El Partidazo.

El objetivo es terminar esta temporada 2018-2019 con el contrato de los ocho partidos de la Liga que le van quedando y no renovarlo para el siguiente ciclo. La operadora británica ha sido una de las más críticas con la inflación del precio de los derechos del fútbol y ha sido la única que no ha querido seguir comprando estos contenidos. A cambio lo ha apostado todo a las series y al cine y a acuerdos con Netflix o HBO.

Vodafone ha repetido hasta cansarse que el fútbol no es rentable y que perdían dinero con estos derechos. El coste solo en Champions y Liga de la pasada temporada fue de 300 millones de euros, según indicó este lunes el presidente de Vodafone España, Francisco Román. Un precio que ha ido creciendo durante las tres temporadas y que ha consolidado una inflación sostenida, según indican.

Guerra comercial

De hecho, el propio CEO de Vodafone España y Portugal, Antonio Coimbra, dijo a comienzos de año que incluso perdiendo los 400.000 clientes del fútbol de su plataforma de televisión -tienen 1,3 millones de clientes- ellos ganarían dinero, porque los ingresos que le han reportado estos abonados en los últimos años no ha compensado el elevado precio de tener todo el fútbol. El problema, indicaban, era que nunca pudieron trasladar al cliente el coste de estos contenidos por las encarnizadas guerras comerciales de captación de clientes.   

Una lógica que se está trasladando a la nueva temporada del fútbol. Las telecos han tirado los precios en una guerra comercial sin precedentes. Paquetes a mitad de precio y televisión premium gratis son las armas de Movistar y Orange para intentar arrebatarle clientes a Vodafone. Y la televisión gratis por un año es la respuesta de la operadora británica para minimizar el impacto de esta fuga de abonados.

En agosto Vodafone perdió 30.000 clientes por portabilidades fijas y unos 94.000 clientes de móvil. En septiembre, dentro de la británica esperaban un impacto similar aunque los datos oficiales no se conocerán hasta el cierre de este mes. Se espera tensión máxima.