El bitcoin y el resto de criptomonedas siguen en entredicho.

El bitcoin y el resto de criptomonedas siguen en entredicho.

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El Banco de Israel avisa: el bitcoin no es una moneda sino un activo financiero

Advierte de los riesgos inherentes de invertir en productos con elevado nivel de volatilidad y falta de supervisión.

La vicegobernadora del Banco de Israel, Nadine Baudot-Trajtenberg, ha aseverado que el bitcoin y cualquier otra criptodivisa "no puede ser considerada una moneda sino un activo finaciero" y ha advertido de los riesgos inherentes de invertir en este tipo de productos como el elevado nivel de volatilidad y la falta de supervisión, que pueden derivar en una pérdida repentina de su valor.

Así lo ha señalado Baudot-Trajtenberg durante su intervención en un comité financiero en Knéset, el parlamento israelí, donde ha insistido en que las monedas virtuales se basan en una iniciativa privada y no cuentan con ningún respaldo gubernamental ni de ningún banco central.

"El bitcoin y otras monedas virtuales similares no son una moneda. La posición del Banco de Israel es que deben ser vistos como un activo financiero y todo lo que esto conlleva", ha indicado el instituto emisor, al tiempo que ha añadido que estas criptomonedas "no se ajustan a la definición legal ni cumplen las funciones principales de una moneda".

Ni respaldo legal, ni unidad de cuenta, ni promedio de pago

Uno de los parámetros más importantes que debe cumplir una moneda de curso legal es la confianza, derivada fundamentalmente de la existencia de un respaldo legal, de tener una unidad de cuenta, un promedio de pago y una estabilidad que le permite funcionar como un 'activo refugio'.

"El bitcoin y el resto de monedas virtuales no cumplen con ninguno de estos elementos, ya que se caracterizan por la elevada volatilidad, la dificultad para realizar transacciones y hay falta de certeza respecto a las partes que la respaldan", ha indicado Baudot-Trajtenberg.

Blanquear dinero o financiar delitos

Asimismo, el Banco de Israel se ha referido a los riesgos que plantea también el uso de las monedas virtuales en los bancos, no solo en los clientes. "Más allá de los riesgos para el cliente, es importante ilustrar que la naturaleza anónima de las criptomonedas dan pie a ser utilizadas para blanquear dinero o financiar delitos", ha explicado.

De esta forma, en caso de que el dinero obtenido a través de este tipo de inversión se utilice con un propósito inadecuado, el banco que realizó la transferencia puede adquirir también la responsabilidad del delito ante las autoridades israelíes y del extranjero. "Por lo tanto, cada banco debe definir si brindará servicios a los clientes en esta área y, de ser así, cómo se gestionarán los riesgos", ha aseverado.