Región

El luto de la Soledad ilumina la madrugada del Sábado Santo

31 marzo, 2018 16:58

Tras una tarde de Viernes Santo sin procesiones debido a la lluvia, la medianoche llegó con una tregua en el cielo para poder dejar desfilar a la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, la cofradía más numerosa de cuantas participan en la Semana Santa de Salamanca, con más de 3.000 cofrades y cientos de personas acompañando a las imágenes.

Puntual partió de su sede en la Catedral Nueva de Salamanca, realizando su desfile procesional en las primeras horas de la madrugada del Sábado Santo. Lo hizo entre los pétalos caídos del cielo y los aplausos terrenales de cientos de personas que se congregaron pese al frío bajo cero. Los cofrades visten túnica, capa, capirote, cíngulo, zapatos, calcetines y guantes negros. El capirote tiene bordado el anagrama de la Hermandad a la altura del pecho.

En primer lugar, el paso de La Soledad de la Cruz, del año 1997. Representa a la cruz sostenida por cuatro angelitos y otro detrás derramando sus lágrimas. Los angelitos están realizados en pino-cedro de Canarias, policromados a la antigua usanza en óleo, tersado y pátinas. La Cruz, situada en posición ascendente, está realizada en palosanto de Jacarandá y lleva remates y cantoneras en oro de ley.

La historia de Nuestra Señora de la Soledad se remonta a más de medio siglo de historia. Superados los años de la Guerra Civil, se encarga al excelente escultor valenciano Mariano Benlliure Gil la realización de la imagen, la cual es entregada a principios del año 1941, siendo bendecida solemnemente el Domingo de Ramos por el obispo Enrique Pla y Deniel.

El resultado es una hermosa imagen de María en su soledad, que refleja en su rostro la pérdida de su Hijo. Hoy dia es una de las más veneradas en Salamanca, tal y como lo demuestra el intenso y devoto culto que recibe a lo largo de todo el año y muy especialmente cada Viernes Santo en la 'Corona Dolorosa' (solemne acto religioso) y en la posterior procesión en la que recorre las calles de nuestra ciudad bajo palio, luciendo su impresionante manto negro bordado en plata, sobre riquísimas andas y acompañada por los más cientos de hermanos que integran la Hermandad y de miles de salmantinos devotos que forman en la procesión larguísimas filas alumbrando.