Región

Jesús Despojado estrena acompañamiento con la Virgen de la Caridad

26 marzo, 2018 09:04

La tarde del Domingo de Ramos de la Semana Santa de Salamanca arrancó con la procesión de Jesús Despojado, estrenando la primera estación de penitencia con María Santísima de la Caridad y del Consuelo, obra del escultor cordobés Francisco Romero Zafra, bajo palio.

Esta hermandad, que este año estrena sede en la iglesia de San Sebastián, es la más joven de las cofradías penitenciales de la Pasión charra. Desde un primer momento su acción ha estado encaminada a la práctica de la caridad y la función asistencial, colaborando con distintas instituciones como Cruz Roja, las Hermanitas de los Pobres o Cáritas Diocesana.

Los orígenes del proceso de Fundación de la Hermandad se remontan al mes de Junio de 2006, pero hay que señalar que ya existía un Proyecto de Fundación de Hermandad que data del mes de mayo de 2001 y que por distintas circunstancias no alcanzó el deseo de sus promotores. Dicho proyecto, con importantes modificaciones y mucho trabajo, fue presentado a un grupo de jóvenes cofrades salmantinos, los cuales lo hicieron suyo desde el primer momento, siendo la base para la fundación de la Hermandad. Desde esta fecha se mantuvieron diferentes reuniones, tanto con el vicario general de la Diócesis, Florentino Gutiérrez, como con quien fue en un principio su director espiritual y rector de la Iglesia de la Clerecía, Miguel Ángel García. Fue erigida canónicamente el 3 de marzo de 2008 por el obispo de la Diócesis de Salamanca, Carlos López.

La imagen de Jesús Despojado fue realizada a tamaño natural por Francisco Romero Zafra para vestir, en madera de cedro real, totalmente anatomizada y policromada a la técnica del óleo. La corona de espinas ha sido tallada sobre la cabeza con pinchos de acacia. El autor inclina levemente el cuerpo de Jesús hacia delante y abre sus brazos en señal de voluntaria aceptación, siendo la última deshonra que soporta antes de la Crucifixión. La escena figura en el evangelio de Juan: "Los soldados tomaron su manto e hicieron cuatro partes: una para cada soldado, y la túnica" (Jn 19, 23).

Por su parte, la Imagen de María Santísima de la Caridad y del Consuelo es una talla de Virgen Dolorosa con la cabellera peinada al centro, muestra un finísimo gubiado en la línea del autor. El rostro posee una forma ovalada, ojos castaños, seis lágrimas de cristal, párpados con pestañas postizas en la parte superior, perfil casi recto con las aletas nasales marcadas como la depresión entre el labio supeiror y la nariz, labios contraídos por el dolor y delicadamente ejecutados, y mentón suave y redondeado. Las manos se abren a la altura del pecho para mostrar los atributos populares.

Este año también destaba la terminación completa de la Cruz de Guía de la Hermandad realizada bajo diseño propio por Manuel Vicente Pérez y una túnica bordada granate para la imagen de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus vestiduras bajo el diseño y, recuperación y bordado de Manuel García Bellido. Además, el broche para el cíngulo de Jesús Despojado realizado por el orfebre sevillano Joaquín Ossorio, y hábitos de manguiteros del paso de palio, los únicos nazarenos que vestían de azul. Este hecho quería recordar el color característico de la purísima y también a lo largo de los años el esfuerzo realizado por los hermanos en el proyecto sueño azul.

Paso de palio

Todas las telas del palio, techo, faldones, manto han sido realizados en el taller de la Hermandad y las bambalinas por Manuel García Bellido. El corte de las bambalinas está basado en el proyecto aprobado por la Hermandad. Un trabajo que ha durado varios meses su ejecución. El paso se completa de doce varales realizados en la orfebrería Paula Orfebres no serán los definitivos y proyectados por la Hermandad.

La cera del palio ha sido realizada en la cerería La Madrugá de Chiclana de la Frontera. El resto de elementos que conforman el paso han sido prestados por la Hermandad Dominicana, Archicofradía del Rosario y Hermandad del Vía Crucis, Hermandad Flagelado entre otras. El paso de palio fue adornado con más de 1.200 rosas y contó con algunos elementos ya definitivos realizados en Orfebrería Sanlucar, el moldurón y las maniguetas, así como d jarras, que tiene como características dos campanillas.