Opinión

Mucho trabajo por delante

21 agosto, 2017 11:02

El año futbolístico 2017-2018 no arrancó nada bien para un Real Valladolid al que solo le bastaron 37 minutos para encender las alarmas después de unos compases iniciales de choque sumamente malos, sobre todo en defensa, que sirvieron para que un filial más barbilampiño aún de lo normal se llevase los tres puntos.

Sorprendió de inicio el comandante de la nave blanquivioleta con un once en que figuraba Borja, acompañando a Cotán, y en el que Antoñito actuaba de extremo por delante de un Moyano al que se le volvieron a notar las carencias.

Carencias que también mostró un nervioso Masip. Habrá que estudiar lo que tiene el marco blanquivioleta que hace ponerse como un flan a todos los que bajo el mismo se colocan. Al ex blaugrana se le vio nervioso y con síntomas de becerrismo, inseguro en las salidas y con manos blandas.

En defensa, el mejor fue Nacho que se proyectó por la banda izquierda, sobre todo en el segundo acto, como quiso actuando como puñal y desarmando a la zaga rival. Moyano volvió a hacer de Moyano y a Deivid le falta para entenderse con Guitián, que es algo que sí que tenía un Álex Pérez al que se le va a echar mucho de menos esta temporada.

Por delante, Borja hizo lo que pudo con un Cotán desaparecido y con un Michel al que le falta ritmo y partidos. Jose lo intentó e Ibán Salvador, gol a un lado, volvió a mostrar pundonor, ganas y lucha, sobre todo en la segunda parte.

Y decimos en la segunda parte porque la primera, como reconoció el propio entrenador pucelano en rueda de prensa fue pésima, con desajustes defensivos continuos, falta de concentración, con poca fluidez a la hora de sacar el balón jugado y con una falta de ideas preocupante.

En la segunda mitad el Doctor Jekyll se convirtió en Mr. Hyde, con una transformación, sobre todo en lo que al coraje se refiere, notoria, pero en la que se pudo volver a ver la falta de puntería y la necesidad imperiosa de contratar un nueve que las enchufe.

Queda mucho trabajo por delante y es cierto, como dicen todos los expertos en la materia futbolística, que la Segunda División es muy larga pero los puntos en el fútbol son como los trenes en la vida, o los coges o se escapan para no volver.