Olga Moreno está en la cuerda floja de Supervivientes. El próximo jueves, el reality, que ya está en su recta final, despedirá a Tom Brusse, Alejandro Albalá o a la esposa de Antonio David Flores. Los tres aprovecharon este lunes la entrega de Conexión Honduras para lanzar un alegato para quedarse.

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Mientras que Brusse y Albalá son expertos en hacer este alegato, Olga Moreno no está tan acostumbrada, pues solo estuvo nominada durante la primera semana, cuando se desterró a Marta de Lola.

Quizá por ello, Olga se mostró un tanto dudosa al exponer las razones por las que la audiencia debería dejarla una semana más en Honduras. Además, aseguró que no se le da bien hablar delante de la cámara porque le darían “pánico”.

“Quiero dar las gracias a toda la audiencia, porque estoy feliz y tengo mucha fuerza, he vuelto a mi niñez. Entré un poco mal y esto era algo que me hacía mucha falta. Pido estar, por lo menos, entre los finalistas” empezó diciendo la malagueña.

Ya al final de su discurso, Olga Moreno dijo una frase que descolocó por completo a la audiencia. “Gracias a los altos cargos, ellos saben por qué”, apuntó.

Las teorías se han disparado, y en las redes sociales los usuarios han interpretado estas palabras de formas muy diferentes. Quizá Olga quería agradecer al equipo la forma en la que el equipo la ha tratado, por haberle animado a sumarse al concurso en un momento personal tan complicado. Otros, sin embargo, creían que era un agradecimiento por el favoritismo que han tenido con su participación.

El enfrentamiento de Olga con Gianmarco

La pasada semana, Olga Moreno fue una de las protagonistas de Supervivientes por robarle crema de cacao a su amiga Melyssa Pinto. Esto provocó que Gianmarco Onestini, para velar por sus pertenencias y recompensas, optase por poner su caja personal en el centro del lugar donde suelen estar todos, para que esté siempre a la vista. Tom aprobó esta medida, pero a Olga le pareció un gesto fuera de lugar.

Las formas son asquerosas, esto es una provocación, ¿a qué viene? Bastante reventada estoy por mí misma como para que vengáis vosotros a hacerme más daño. No lo vais a conseguir”. Olga solo encontró apoyo en Alejandro Albalá, que vio gesto innecesario la actitud del italiano.