Este domingo, Jordi Évole cerró la segunda temporada de Lo de Évole con la entrevista a un antiguo neonazi, que, arrepentido de su ideología, dio un giro a su vida. “Hay gente que no está bien de la cabeza, porque si estuviera bien de la cabeza, no estaría en ese mundo” afirmaba el joven a su entrevistador.

Noticias relacionadas

“¿Que me pueden matar o apuñalar de aquí a cinco meses? Sí, es así. Me llevan amenazando bastantes semanas, dos semanas perfectamente” asegura David, el exnazi, que estuvo metido en movimientos de ultraderecha durante 22 años. “Si vienen a por mí, no me van a pegar. Me van a matar directamente”, relataba a Jordi Évole.

En un momento de la charla, ambos hablaron sobre la política actual, que apunta que el lenguaje que usa VOX es “exactamente el mismo” que tenían los neonazis en muchas ocasiones, “especialmente el que tiene que ver con la inmigración, la defensa a ultranza de España y la crítica al feminismo”.

“Yo veo con muchísima claridad cómo un discurso que antes era claramente marginal, o al menos dicho públicamente, ahora es incluso normal verlo en bares, verlo en la calle, en la parada del autobús y, sobre todo, en el Congreso y en los cruces de acusaciones que ves en los medios de prensa escrita” aseveraba el entrevistado.

“Antes de que surgiera VOX, estaba el Hogar Social Madrid, y digamos que ese grupo era el que llevaba en ese momento la voz cantante dentro de la extrema derecha o de la burbuja española. Todos los partidos se habían vaciado y todos los nazis se habían metido en Hogar Social” decía David. “Cuando salió Vox y dio el palo allí en Andalucía, una gran parte de Hogar Social se fueron en masa a VOX. Y en VOX sí que hay un montón de nazis, además, de los legendarios, de gente con mucha, mucha historia”.

Esta última entrega de Lo de Évole despedía temporada con unas audiencias de un 11% de cuota y 1.743.000 espectadores. Unos datos que mejoran los de la semana anterior y que permite a Évole lograr el tercer programa no informativo más visto del día.