La columna

El problema no es el jardín, sino sus ocupantes

  1. Opinión

El mantenimiento de los jardines y la residencia de que disfruta José Ignacio Wert en París ha avidado la controversia sobre su nombramiento como embajador de España en la OCDE. El coste de estos estos servicios asciende a 775.655 euros anuales, aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores gastará finalmente 331.825 euros.

Que esta cantidad pueda resultar desorbitada o no es lo de menos: va de suyo que el mantenimiento del patrimonio de España en el exterior debe costearse. Lo frondoso y escandaloso del asunto es que el Consejo de Ministros se prestara a favorecer la reagrupación familiar de Wert y su pareja, la directora general adjunta de Educación en la OCDE Montserrat Gomendio.

A partir de esta decisión arbitraria, que permitió al ministro de Educación peor valorado en la historia de la Democracia y su mujer disfrutar de un recreo de lujo con cargo al erario, cualquier detalle sobre su retiro francés sólo puede acrecentar la polémica.