Economía

Portugal devuelve por anticipado el 10% de su deuda pendiente con el FMI

La entrega anticipada de 2068 millones de euros a la institución internacional implica el ahorro de 80 millones de euros en intereses para el Estado luso, que ha amortizado un 42,6% de la deuda total.

António Costa tras su reunión con Rajoy el 14 de noviembre.

António Costa tras su reunión con Rajoy el 14 de noviembre. EFE

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El Gobierno portugués anunció la entrega anticipada de 2068 millones de euros al Fondo Monetario Internacional el martes, adelantando el pago de los reembolsos fijados para septiembre de 2018 y febrero de 2019. Esto supone el 11% de la deuda que el país mantiene con el FMI, equivalente a 18,853 mil millones de euros, de los cuales un 42,6% del total han sido amortizados.

“Estas amortizaciones permitirán que la República Portuguesa reduzca sus necesidades de financiación en 2018 y 2019,” explica la nota difundida por el Ministerio de Finanzas luso, que señala que los pagos anticipados en el contexto del Programa de Ajustamiento Económico y Financiero permitirán un considerable ahorro en los intereses relacionados con la deuda portuguesa.

“Son 2000 millones de euros que estaban sujetos a intereses fijados en torno al 4%, por lo que hablamos de un ahorro sustancial”, afirmó el secretario de Estado del Tesoro luso, Ricardo Mourinho Félix, en declaraciones ante la prensa en Lisboa. “Con este pago anticipado conseguiremos ahorrar cerca de 80 millones de euros.”

Durante el mandato del anterior Gobierno de Pedro Passos Coelho, se apostó por adelantar pagos al FMI con el objetivo de reducir el peso de los intereses sobre el país rescatado y saldar sus deudas con la Troika cuanto antes. La política del Ejecutivo conservador fue duramente criticada por la oposición, que aseguró que se primaba el ser el “alumno cumplidor de Bruselas” antes de atender a las necesidades del pueblo luso.

Al tomar las riendas hace casi exactamente un año, el Ejecutivo del socialista António Costa rechazó continuar con la ruta marcada por los conservadores, asegurando que la frágil economía lusa y las necesidades urgentes a pie de calle no permitían anticipar pagos tan sustanciales. A principios del mes de noviembre fuentes del Ministerio de Finanzas descartaban, nuevamente, toda posibilidad de realizar pagos anticipados al FMI en lo que quedaba de 2016.

La posición del Gobierno parece haber cambiado, sin embargo, con la mejora imprevista de la economía lusa que indicaron los datos divulgados la semana pasada, cuando el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) portugués señaló un crecimiento fuerte durante el tercer trimestre del año. Según esos datos, el Producto Interior Bruto (PIB) luso avanzó 1,6% durante este periodo comparado con el mismo periodo de 2015, y la economía portuguesa creció un 0,8%, convirtiéndose en la economía que más creció de toda la Eurozona según Eurostat. La economía española, en comparación, creció 0,7% durante el mismo periodo.

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) portugués señala que la mejora económica del país durante el tercer trimestre se debe a una aceleración en el ritmo de las exportaciones y un aumento del consumo interior. Sea cual sea el motivo, los buenos datos han sido suficientes para persuadir al Ejecutivo a replantearse la política de los pagos anticipados, y ahorrarse 80 millones de euros por el camino.