Fiscalidad

Holanda y Luxemburgo protestan y amenazan con recurrir la decisión de Vestager

Bruselas pide a Starbucks y Fiat que paguen 30 millones de euros en impuestos extra por ayudas ilegales

La comisaria europea Margrethe Vestager

La comisaria europea Margrethe Vestager Reuters

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La Comisión Europea ha dictaminado este miércoles que las ventajas fiscales concedidas por Holanda y Luxemburgo a las multinacionales Starbucks y Fiat equivalen a ayudas públicas ilegales y ha ordenado su devolución. En total, la cadena de cafeterías estadounidense Starbucks y la financiera del grupo automovilístico italiano Fiat deberán pagar entre 20 y 30 millones de euros cada una en impuestos atrasados.

Además, las dos multinacionales “ya no podrán continuar beneficiándose del trato fiscal ventajoso” del que disfrutaban hasta ahora en Holanda y Luxemburgo. Esta decisión de Bruselas sienta un importante precedente. Podrían ser el principio del fin de los centenares de acuerdos fiscales que los países de la UE, incluyendo España, ofrecen a las grandes compañías a cambio de que se instalen en su territorio y que les permiten reducir al mínimo su factura fiscal. Se trata de las llamadas decisiones tributarias anticipadas o tax rulings.

Muchos de estos tax rulings (más de 300) se expidieron en Luxemburgo durante el periodo en el que el actual presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, era su primer ministro, según revelaron las filtraciones del caso Lux Leaks. El primero de ellos, el de Fiat, ya ha sido declarado ilegal por el propio Ejecutivo comunitario. La comisaria de Competencia y responsable de la investigación, Margrethe Vestager, ha evitado pronunciarse sobre si Juncker debería dimitir. “No pienso en eso. Intento hacer mi trabajo lo mejor que puedo”, ha respondido escuetamente.

“Todas las empresas, sean grandes o pequeñas, multinacionales o no, deben pagar los impuestos que les corresponden”, ha insistido Vestager durante la rueda de prensa para presentar sus decisones. “Los tax rulings que reducen artificialmente la carga fiscal de una compañía no se ajustan a las reglas de la UE en materia de ayudas de estado”, ha agregado.

Tras una investigación en profundidad que comenzó en junio de 2014, el Ejecutivo comunitario ha llegado a la conclusión de que las decisiones fiscales anticipadas que Holanda y Luxemburgo expidieron a favor de Starbucks y Fiat “rebajaron de forma artificial los impuestos pagados por estas empresas”. Para ello se utilizaron “métodos artificiales y complejos a la hora de determinar sus beneficios imponibles” que “no reflejan la realidad económica”, según alega Bruselas.

La comisaria Vestager ha admitido que los impuestos atrasados que se obliga a pagar a las dos multinacionales “no son sumas espectaculares”. Pero ha resaltado que las compañías “hicieron muchos esfuerzos” para esquivarlos. De hecho, el año pasado Fiat sólo pagó 400.000 euros en impuesto de sociedades, mientras que en caso de Starbucks los tributos abonados ascienden a 600.000 euros. “Lo importante es el principio”, ha señalado la responsable de Competencia.

Recaudación extra para los países infractores

La mayor paradoja del caso es que Holanda y Luxemburgo, que dieron facilidades a las dos empresas para evadir impuestos, no sólo evitan cualquier castigo sino que además se beneficiarán de los ingresos extra que deben abonar Fiat y Starbucks. “Creo que es justo para los contribuyentes de los dos países. Es justo que los impuestos que no se han pagado debido a ayudas públicas ilegales se acaben pagando”, ha señalado Vestager al ser preguntada por esta contradicción. En materia de ayudas públicas, las normas de la UE no prevén sanciones. Únicamente la devolución de las subvenciones ilegales.

En todo caso, la comisaria de Competencia ha dejado claro que ella, que fue ministra de Finanzas de Dinamarca, se sentiría “avergonzada si hubiera una decisión negativa que dijera que la autoridad fiscal de mi país no lo hace bien”. Tanto los países como las empresas afectadas pueden recurrir ante el Tribunal de Justicia de la UE, pero Vestager ha dejado claro que eso no paraliza la devolución de las ayudas, que debe iniciarse en un plazo de dos meses.

La reacción inmediata de Holanda y Luxemburgo ha sido criticar las conclusiones de Bruselas. “Luxemburgo está en desacuerdo con las conclusiones de la Comisión Europea en el caso de Fiat y se reserva todos sus derechos”, ha escrito el ministro de Finanzas de Luxemburgo, Pierre Gramegna, en su cuenta de Twitter. Por su parte, el Gobierno holandés se ha declarado “sorprendido” por el expediente y asegura que su sistema tributario respeta los estándares internacionales.

Precio inflado del café Starbucks

Tanto en el caso de Starbucks como en el de Fiat, el problema detectado por Bruselas es que se fijan precios “artificiales” para los bienes y servicios que se venden entre las empresas de los respectivos grupos (denominados precios de transferencia) que no se corresponden con las condiciones de mercado y logran reducir artificialmente su factura fiscal.

Por lo que se refiere a Starbucks, el tax ruling expedido por las autoridades holandesas, que data del año 2008, rebaja sus impuestos de dos formas. En primer lugar, Starbucks paga un canon muy elevado a otra empresa de su mismo grupo situado en Reino Unido por la receta del tostado del café. Además, abona un “precio inflado” a otra compañía del conglomerado situada en Suiza por los granos de café. El resultado es que la mayoría de los beneficios de Starbucks acaban transfiriéndose a través del canon a la empresa británica y no se gravan ni en Holanda ni en Reino Unido.

En cuanto a Fiat, el tax ruling de Luxemburgo, del año 2012, acepta una metodología “artificial y extremadamente compleja para calcular sus beneficios imponibles”. El resultado es que la compañía sólo paga impuestos sobre unos beneficios infravalorados. El análisis de Bruselas ha demostrado que los beneficios imponibles de Fiat en Luxemburgo habrían sido 20 veces mayores si los cálculos se hubieran realizado en condiciones de mercado.

 Los próximos, Apple y Amazon

“No vamos a detenernos aquí. Continuamos nuestras investigaciones sobre las prácticas en materia de tax rulings en todos los Estados miembros”, ha anunciado la comisaria Vestager. Los próximos casos, que también se lanzaron hace más de un año, se refieren al tratamiento fiscal del gigante informático Apple en Irlanda y a la decisión tributaria anticipada de Luxemburgo sobre la empresa de comercio electrónico Amazon.

La responsable de Competencia no ha querido dar fechas, aunque todo apunta a que podrían concluirse antes de fin de año, según fuentes europeas. Además, el Ejecutivo comunitario investiga un régimen fiscal de Bélgica y ha pedido información adicional sobre acuerdos tributarios con multinacionales a una quincena de Estados miembros, entre ellos España. “Se pueden abrir más casos si tenemos indicaciones que las reglas de la UE sobre ayudas de estado no se cumplen”, ha amenazado Vestager.