INGLATERRA

La FA Cup se traiciona a sí misma

Los grandes quieren que la competición más antigua del mundo pase a ser secundaria, sólo se jugaría entre semana y sin replays, lo que pondría en peligro a los pequeños.

Trofeo de la FA Cup.

Trofeo de la FA Cup. Getty Images

  1. Premier League

Final del partido. Empate. FA Cup. Los dos equipos se volverán a ver las caras en el replay para dirimir al ganador. La norma del replay es tan inglesa como el boxing day o como la beef pie del descanso, pero puede dejar de serlo. Cada vez más entrenadores, futbolistas y directivos piden la supresión de los replay para hacer más liviano el calendario de los equipos ingleses, algo que no todos ven positivo.

“Soy el recién llegado y encima extranjero, no voy a pedir cambiar las cosas nada más aterrizar, pero el problema del fútbol inglés y el poco éxito internacional reciente no es una cuestión de tácticas, la desventaja es que hay muchos torneos y muchos partidos”, confesaba Jürgen Klopp a la BBC. Para el técnico alemán la congestión del calendario ha limitado mucho a su Liverpool: los de Anfield han disputado ya 55 partidos esta temporada. Dos más de los que disputaría un conjunto alemán que llegara a la final de la copa y de la Champions (34 de Bundesliga, 6 de copa y 13 de Champions). Y queda mucho por delante.

De hecho, el Liverpool subcampeón de la Capital One Cup tuvo que tirar la FA Cup. Klopp sacó un equipo lleno de jugadores del filial y casi sin titulares habituales en el replay contra el West Ham, era su noveno partido en 28 días (Arsenal, United, un replay de FA Cup, vuelta de semifinales de Capital One Cup, Premier, FA Cup, Premier, otro replay de FA Cup y a la semana siguiente Europa League y final de copa).

El negocio de los replays

La FA Cup es la magia de la tercera ronda, de los equipos Premier en un campo semiprofesional embarrado jugando todo a 90 minutos en el que una derrota te deja fuera. ¿Ayuda el replay a dar la sorpresa? No. Para un club inferior es difícil sacar un buen resultado contra uno Premier pero, en caso de empatar, le obliga a sacar otro resultado positivo, es más improbable eliminar a un grande si le das una escapatoria en caso de empate.

Slaven Bilic, técnico del West Ham, opina de manera similar: “Los replays no dan más opciones a los equipos pequeños. Para ellos es más sencillo pasar de ronda en la prórroga o en penaltis que darle la oportunidad al grande de jugar otros 90 minutos. Lo mejor de la FA Cup se vería más si fuera a un solo partido”.

En cambio, Arsene Wenger habló de mantener los replays por una cuestión de “romanticismo”. ¿La importancia de los replays es una cuestión de romanticismo o meramente económica? Aquí el romanticismo juega un papel secundario; los pequeños quieren desempates, en casa del grande y si lo televisan mejor. Es la manera de cuadrar cuentas y asegurar el futuro, quitar los replays podrá dar mejores resultados en Europa pero hace más difícil que a los humildes les toque la lotería.

Los ingresos por televisión y por victoria se incrementan a medida que avanzan las rondas, contando lo difícil que es para un equipo pequeño llegar a las rondas finales el premio está claro: visitar un campo grande. Se explica mediante la eliminatoria Cambridge United-Manchester United del año pasado. En la ida, los modestos jugaron en casa y mantuvieron el 0-0. En el replay en Old Trafford perdió 3-0, pero fue el día más importante para el futuro del club, el 42,5% de lo que pagaron los 74.511 espectadores fue a las arcas del Cambridge United.

“Sentimos que nos tocó la lotería. Nuestro volumen de negocio anual es de 1,75 millones de libras y por nuestra FA Cup 2014/15 conseguimos un ingreso de siete cifras que asegura la estabilidad y el futuro del club”, declaró Dave Doggett, dirigente del club, a la BBC. Si la suerte está de parte del modesto le tocará visitar un campo grande, sin el replay no hay plan B para que toque la lotería.

Parece legítimo que los clubes pequeños quieran ser partícipes del constante crecimiento de los equipos de la Premier League. Puede ser una visión menos romántica del fútbol, pero cuando la bancarrota llega no entiende de palmarés, ni de replays legendarios. Micky Mellon, entrenador del Shrewsbury Town que se enfrentó al Manchester United en la actual FA Cup hacía un llamamiento: “Los replays nos ayudan a mantenernos a flote. No sé de muchos clubes modestos que estén haciendo dinero y sin este tipo de partidos podemos perder muchos clubes”.

Cuánto vale la FA Cup para un grande

La FA Cup es una cuestión de orgullo. Ir a Wembley se convierte en una obsesión. Para los no británicos es difícil de entender cómo priorizan la copa respecto a las competiciones europeas. Los aficionados y trabajadores del West Ham confiesan tener más ilusión de cara a levantar un trofeo en Wembley que participar en la próxima Champions League. Cuando el Watford de Quique Sánchez-Flores eliminó al Arsenal y se aseguró su presencia en Wembley los periodistas le preguntaron si era el mejor día de su carrera y cuando Quique hablaba de la UEFA que consiguió con el Atlético muchos torcieron el gesto buscando la lógica. Wembley es magia para el fútbol inglés, una cuestión de prestigio.

Económicamente, en realidad, no es tan importante. La FA Cup supone una cantidad poco simbólica para los clubes de Premier. Por ganar la copa un club percibe 3,4 millones de libras sin contar derechos televisivos, sólo por participar en la fase de grupos de la Champions un club recibe el doble (6,8 millones de libras). El Arsenal ingresó por la FA Cup de 2015 4,2 millones contando derechos televisivos, es decir, un 1,4% del total de sus ingresos. Parece lógico que desde los clubes grandes pidan que la copa se adapte para permitirles rendir mejor en Europa.

Tradición y presente

Las declaraciones desde la propia FA parecen dispuestas a la adaptación del formato y su máximo dirigente, Martin Glenn, avisa: “No me apego a la tradición. Actualmente estamos negociando con la Premier League y la Football League”. Aunque avisa que para realizar los cambios de calendario y el parón invernal deberían darse una contraprestación: “Una plaza en la Champions League para el ganador de la FA Cup daría lustre a la competición”. 

Mientras tanto todo esto se queda en palabras, negociaciones y especulación porque cualquier cambio deberá hacerse en 2018, cuando el contrato televisivo haya finalizado. Hasta entonces todos los clubes desearán una visita a Old Trafford para asegurarse su futuro.