Tacticismo por táctica

El canciller austriaco Christian Kern junto con el presidente español en funciones/ Olivier Hoslet/EFE

El canciller austriaco Christian Kern junto con el presidente español en funciones/ Olivier Hoslet/EFE

Por Ángel Zurita Hinoja

Hace no mucho tiempo reparé en una expresión que daña mis oídos cada vez que la escucho. Me refiero a la de que tal o cual partido o líder hacen lo que hacen por tacticismo.

Como el término me pareció incorrecto, imaginé que su alternativa era tactismo. Consulté entonces la versión electrónica del Diccionario de la Real Academia Española, en el que los términos tacticismo y tactismo ni están ni se les espera, con la única nota para el segundo de pactismo como vocablo aproximado, definido como “Tendencia al pacto o al compromiso, especialmente para resolver problemas políticos o sociales”. En cuanto  a pacto, la Real Academia lo define como “Concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado”. Por la vía del pacto y sus derivados se había cerrado el camino.

Más forzado fue acudir a táctico/a, una palabra de la que me interesan tres de sus seis acepciones: “Arte que enseña a poner en orden las cosas” (3), “Método o sistema para ejecutar o conseguir algo” (4) y “Habilidad o tacto para aplicar una táctica” (5).

No alcanzo otra conclusión que la de que el único  término posible es táctica, más sencillo y preciso que el inexistente tacticismo. Y ya puestos, me parece que una buena táctica en el marco político actual sería la del pacto. Arriba queda su acepción y la de su derivado pactismo, que sí existe.