Las cabalgatas de los presidentes republicanos

Por José Luis Gutiérrez del Pozo

Valga el titular para dar una idea al ayuntamiento de Madrid de lo que van a mostrar la noche del cinco de enero del 2017.

Siempre me he considerado un hombre de izquierdas, pero con algo de gusto. No asociemos izquierda con cutreria. La pseudocabalgata de la pasada noche de Reyes (politicamente incorrecto lo de reyes), me hace reflexionar sobre lo que querian lograr los iluminados que idearon aquel esperpento.

Pensar que los niños ven una cabalgata como algo religioso, como la finalizacion de unas fiestas que empiezan con el nacimiento del hijo de Dios, de un Jesus que moriría treinta y tres año despues en una Cruz... pensar eso, !Es mucho pensar!

Adulterar la imagen de los reyes magos vistiéndoles como el mago Merlín, ,poniéndoles una corona sustraída de algún restaurante de comida rápida y subiéndoles a unas plataformas futuristas me parece de lo mas cutre y con menos gusto que he visto en muchos años. Fueron unos reyes sacados del piso de protección oficial, donde una tal Ada Colau decidió que este año fuera el portal de Belen donde naciera un niño cualquiera. Ese pisito era el núcleo central de un nacimiento tan feo como surrealista. En una plaza,como la de Sant Jaume, el irrisorio portal de Belen ocupaba menos espacio que cualquier estrella en la bandera catalana.

Algún sobrino me preguntó la noche del cinco de enero si debía de irse a dormir pronto, yo le contesté que si, mientras pensaba que ya me quedaría yo despierto toda la noche, no fueran a venir los reyes magos de la cabalgata y se llevaran todos los regalos que los reyes magos de verdad habían dejado junto al árbol de Navidad.

¡Si Valle- Inclán levantara la cabeza!