Costa Rica sostenible

Costa Rica sostenible

Omicrono

Costa Rica, el paraíso de las energías renovables

Pese a lo positivo que sería para nuestro medioambiente, cuesta imaginarse un mundo en el que los combustibles fósiles no sean utilizados en masa, como ocurre actualmente.

Puede parecer una utopía, pero, os aseguramos que no es imposible. Costa Rica es el mejor ejemplo de ello, un país puntero en lo que al uso de renovables se refiere. ¡Te contamos cómo lo ha conseguido este referente en sostenibilidad!

Electricidad casi 100% renovable 

Costa Rica, con aproximadamente 5 millones de habitantes, es conocido en todo el mundo por ser un auténtico paraíso natural, sin embargo, pocos conocen su compromiso en materia medioambiental.

Sus dirigentes son conscientes, desde mediados del siglo pasado, de la importancia de apostar por un modelo de desarrollo sostenible. En Costa Rica tienen claro que las energías renovables son el futuro, aunque, como veréis a continuación, para ellos ya forman parte del presente.

La primera gran hazaña del país costarricense tuvo lugar en 2015. Año en el que logró usar electricidad producida 100% con energía renovable durante tres meses seguidos. 

Por si pareciera poco, en 2018 batieron su propio récord al crear el 98% de su energía mediante renovables y emplear durante 300 días electricidad generada por esos sistemas sostenibles. Durante los últimos cuatro años han acumulado 1.197 días de producción totalmente limpia. 

¿Cómo lo hacen? 

Las cifras tan asombrosas que os acabamos de comentar le han valido a Costa Rica para convertirse en un modelo a seguir para muchas naciones de todo el planeta. ¿Cuál es su secreto?

Este país genera electricidad a partir de cinco fuentes renovables: el agua, el Sol, el viento, la biomasa y la geotermia. La más relevante es la hidráulica, que supone un 78% de la electricidad.

Energia eólica

Energia eólica

Como es obvio, la excelente ubicación de Costa Rica en medio del Caribe tiene mucho que ver, ya que ésta les permite aprovechar los recursos líquidos. También emplean energía eólica y geotérmica, lo que supone un 10% de la electricidad. Del mismo modo, acuden a la biomasa y a la energía solar, aunque significan solo un 2% de la producción.

Costa Rica impulsa todas estas energías renovables desde mediados del siglo pasado por dos razones de gran peso: depender menos de los países petroleros y conservar su espléndido medioambiente. Eso sí, el éxito de su sistema no ha sido una casualidad, según Tabaré Arroyo (autor del estudio “Líderes en Energía Limpia”) hay dos puntos clave para entenderlo.

En primer lugar, su sistema específico de subastas por tecnología, que ha permitido incrementar la contratación de capacidad adicional. El segundo punto relevante es un programa que anima al consumidor a producir energía para después vender la sobrante.

Descarbonización total para 2021

Los números no engañan, la cantidad de electricidad que produce Costa Rica a partir de fuentes sostenibles es brutal, pero, ellos saben que no es suficiente y que aún tienen que dar un paso más: dejar de usar los combustibles fósiles en su totalidad. El gobierno se lo ha tomado en serio y se ha propuesto usar energías 100% renovables para el año 2021.

Actualmente, el sector de los transportes en Costa Rica es responsable del 66% del consumo de hidrocarburos y del 54% de emisiones de CO2 del país. Por esa razón están fomentando la compra de coches eléctricos eliminando los impuestos asociados con ellos. 

En base a la misma idea van a impulsar también la creación de una infraestructura de estaciones de carga a lo largo y ancho del país. Una apuesta arriesgada, pero, confían en que las compañías terminen desarrollando baterías con más autonomía y a precios más bajos.

Del mismo modo, optimizarán las redes de transporte público. Una de las medidas contempla un tren eléctrico con capacidad para 250.000 personas de casi 74 kilómetros de longitud, además de tres líneas y 42 estaciones en 15 cantones del país.

Es cierto que Costa Rica es un país bastante pequeño, por lo que su conversión a un modelo sostenible es mucho más fácil que en naciones con 10 veces más habitantes. Sin embargo, eso no les resta mérito alguno. Las estrategias de Costa Rica son un verdadero modelo a seguir para una sociedad que contamina más cada día que pasa. ¿Cuándo comenzarán el resto de países a seguir sus pasos? Esperemos que pronto, al menos si queremos seguir viviendo en la Tierra.