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Entrevista

Rosella López, la empresaria que ha puesto orden en el más bello caos de la moda española: “Me enamoré de Palomo. Quería hacer sus deseos realidad”

CEO de Palomo Spain, llegó a la marca con veinte años de experiencia empresarial global en el bolsillo. En su horizonte, ideas muy claras sobre el objetivo al que conducir la firma española más internacional de los últimos tiempos.

Entrevista
Rosella López, la empresaria que ha puesto orden en el más bello caos de la moda española: “Me enamoré de Palomo. Quería hacer sus deseos realidad”

CEO de Palomo Spain, llegó a la marca con veinte años de experiencia empresarial global en el bolsillo. En su horizonte, ideas muy claras sobre el objetivo al que conducir la firma española más internacional de los últimos tiempos.

Créditos
Estilismo Palomo Spain
Maquillaje Carlos Jerez
Perluquería Israel Alonso Esteban para KEUNE HAIRCOSMETICS
Dirección creativa Julia Ramírez
Producción Lola Cuevas
Estilismo Palomo Spain
Maquillaje Carlos Jerez
Perluquería Israel Alonso Esteban para KEUNE HAIRCOSMETICS
Dirección creativa Julia Ramírez
Producción Lola Cuevas
Fecha de publicación:

Cuando cuenta sobre sus orígenes, habla de “la terreta” en la que dice que siempre es feliz, aunque es una castellonense universal, que habla seis idiomas. Y lo es especialmente por haberse formado en un internado inglés desde los catorce años y forjado en las salas de juntas de Nueva York y París. Rosella habla con la precisión de quien ha cerrado muchos tratos y la calidez de quien todavía recuerda por qué entró en este negocio.

“Me quería dedicar a la moda desde siempre", dice. “Pero no solo desde el lado creativo. Me atraía el negocio, el branding, las ventas. Me atraía la moda como industria.”

Lejos de la etimología de la palabra internado, lejos del hacia dentro, su colegio en Inglaterra fue para ella una válvula de apertura: “Me abrió las puertas al mundo. El día de mi graduación ya quería comerme el planeta”. De allí volvió a Valencia, estudió marketing en ESIC y en el quinto año se marchó a Michigan a cursar un MBA en International Business. Y voló a Nueva York.

No podía haber encontrado mejor casa para introducirse en la moda que la de Diane von Furstenberg. La empresa era aún un equipo de veinticinco personas, “todo muy familiar”, recuerda. Empezó en el showroom, logrando distribuidores, y fue escalando posiciones mientras la marca crecía.

Palomo Spain. Colección otoño-invierno 2026/27.

A los 23 años había contribuido al gran desarrollo de la marca. Había pasado de veinte tiendas a ochocientas. Se había trasladado a París para gestionar el mercado europeo. Y cuando le dijo adiós, la facturación rozaba los treinta millones de dólares por temporada. Después vino Ralph Lauren gestionando las colecciones de mujer en Europa. Siguió con la marca en Londres y el amor la llevó a Nueva York de nuevo.

Pero su capítulo más largo antes de unirse a Palomo fue Cushnie et Ochs, la marca creada por Carly Cushnie y Michelle Ochs, que fue una de las marcas neoyorquinas más cool especializada en moda y accesorios de lujo, donde pasó más de diez años y llegó a presidenta.

Fue también el más duro de cerrar. “Crecíamos mucho, hasta que llegaron inversores, necesitábamos un CEO, vino la pandemia y tuvimos que vender.”

Lo expresa con cierta economía verbal digna de los grandes empresarios, pero también de quien ya ha procesado el duelo. “Salí muy tocada”. Y decidió resetearse en un periodo de consultoría. Desconectó para reconectar con lo que de verdad le importaba.

“Cuando no te suena el teléfono, eso te hace pensar. Me pregunté con qué tipo de proyecto quería unirme. Quiero acción. Soy muy práctica”

- Rosella López Norzi

“Me pregunté a qué tipo de familia quería unirme. Yo tengo claro que creo en la modernidad, pero también en las mujeres y sobre todo en hacer las cosas bien. El discurso de moda vacío no me interesa y tampoco las estructuras jerárquicas. Quiero acción. Soy muy práctica.”

Fue en ese estado de búsqueda activa cuando llegó Palomo Spain. La firma fundada por Alejandro Gómez Palomo en Posadas, Córdoba, cumplía diez años con una identidad poderosa, el romanticismo andaluz, fluidez de género, una clientela fiel en todo el mundo, y con la necesidad urgente de convertir esa identidad en una estructura empresarial sólida.

“Me encantó, pero vi que faltaba cohesión”, dice sin rodeos. “Vi su proyección internacional. Vi que tenía una voz que había que ordenar, no apagar.” Lo que también vio, y esto es relevante, fue a la persona detrás de la marca: “Me enamoré de Alejandro; de su sinceridad; quería hacer sus deseos realidad.”

Nos conocimos tras el desfile Eighteen, en el hotel Palace. Se presentaba la colección Primavera-Verano 2026. Fue también el momento de conocer al nuevo inversor de la marca, Jan Andreu. Rosella estaba guapísima, con un vestido en tela de gabardina y (medio) forma de gabardina… Pertenecía a la colección. Se lo dije. Y me repetí en septiembre de 2026, justo antes de la presentación de la colección primavera-verano 2027.

Palomo había elegido la Rosaleda del Parque del Oeste para celebrar su décimo aniversario. Rosella brillaba antes del desfile. “¡Qué guapa estás!”, le dije. “De la colección que vas a ver”, me aseguró. “Espero que te guste”. Y claro que me gustó. A mí y al resto, nos encandiló con “Arcadia”, presentada entre rosas y con el ocaso como horizonte.

En los dos desfiles ya se veía el cambio. Ya se disfrutaba de colecciones no sé si más realistas, pero donde el protagonismo femenino era notable en una marca que comenzó queriendo vestir al hombre con ropa “de mujer”. Palomo ha conseguido en su trayectoria enamorarnos a nosotras y sin duda en la nueva etapa la figura de su CEO es notable, en una de esas extrañas parejas que siempre han sido necesarias en el devenir y éxito de las grandes enseñas internacionales.

¿Qué era lo primero que había que cambiar? “Había que trasladarse a Madrid para crecer -asegura la CEO-. Había que tener colecciones más regulares sin perder la esencia. Había que posicionarse en un segmento premium y no bajarse, porque si bajas, no remontas. Y había que hacer mujer. Pero sin dejar de pensar en el hombre; eso era importante.”

Dicho y hecho. Hoy la firma se crea en Madrid, junto a la plaza de Lavapiés, en un bellísimo y recóndito espacio a la medida de cordobés, donde se realizan las fotos de este reportaje. La primera colección que mostró realizada ya en Madrid, con el bello nombre de Cocoon, fue su declaración de intenciones.

Palomo Spain. Colección otoño-invierno 2026/27.

Dejó a los asistentes con la boca abierta. Era una colección resort diseñada específicamente para mujer. Rosella dice algo que era ya una evidencia y es que a las mujeres les gustaba esa ropa genderless, pero que Alejandro pensaba para el público masculino.

“Las clientas ya compraban esas prendas”, explica. “Era una demanda real. Ahora lo hacemos de manera directa, con piezas que van del desfile a la tienda, que combinan entre sí, con telas ad hoc y un merchandising pensado desde el principio.”

La acción de Rosella, la inversión de Jan Andreu, que entró en el capital de la marca hace algo más de un año han sido fundamentales para sostener el gran salto experimentado por la marca. Hoy se sitúa más cerca de la industria y cuenta con mejores recursos creativos -más allá de la gran capacidad de su creador- y canales de distribución.

Hay en el discurso de López Norzi una palabra a la que regresa con insistencia: modernidad. No se trata de un concepto abstracto. Es una postura determinada ante el mundo. Su postura: “La defino como entender a la mujer y al hombre que somos ahora”.

Y sigue: “Una blusa de Palomo tiene que poder llevarse a una inauguración, a un evento, pero también para recoger a los niños del colegio. La modernidad está en entendernos. Estos diseños tienen que vestirnos, no disfrazarnos, ahí está la diferencia.”

Y añade, con esa claridad a la que ha llegado después de haber pasado años observando y trabajando el mercado desde dentro: “Hay muchos hombres al frente de grandes casas, y lo hacen bien, pero no se contrata a mujeres jóvenes con trayectorias profesionales reales. Hacemos colecciones de mujer y estamos a la merced de CEOs que no somos nosotras.”

Palomo Spain. Colección otoño-invierno 2026/27.

Sobre la situación actual del sector de la moda, Rosella es igual de directa y clara. Según asegura, el modelo mayorista tradicional está roto: “El prototipo de los grandes almacenes americanos está obsoleto. No entra nadie. Y no volverá a entrar. Por ejemplo, yo ya no voy a comprar al mall con mi hija de diez años.”

Y en cuanto al e-commerce, cree que llegó tarde y mal para muchas marcas, y generó un problema estructural que todavía algunas arrastran: las devoluciones gratuitas. “Eso ha matado a plataformas enteras, mientras Amazon no cobre el envío, todo el mundo morirá.” Palomo apuesta por su canal digital, por puntos de venta seleccionados y por un showroom propio. La estrategia, resume, pasa por “elegir muy bien con quién y cómo”.

“La modernidad está en entendernos. Estos diseños tienen que vestirnos, no disfrazarnos, ahí está la diferencia”

- Rosella López Norzi

Palomo Spain. Colección otoño-invierno 2026/27.

¿Y el lujo? “Siempre va a existir, pero se va a reajustar. Ha sufrido una subida de precios exagerada y eso tiene consecuencias. Viene una nueva etapa, y espero que Palomo forme parte de ella.”

¿Cuál? “Una modernidad que entiende su responsabilidad con el planeta, con los talleres locales, con las técnicas españolas, con las mujeres artesanas, con las jóvenes que están aprendiendo el oficio. Beber de lo español, pero también del punk, de McQueen, de Córdoba, eso es lo que me enamora de este proyecto.” Y lo dice con rotundidad, pero también con una dulzura increíble, con la que habla siempre. La escucho y pienso que me gustaría colarme en alguna de esas reuniones que mantienen en la tarde española y la mañana neoyorquina, cada tarde, para avanzar, para crecer.

Cuando se le pregunta si ella misma se ve como una embajadora de Palomo, sonríe por primera vez con algo que se parece a la emoción. “Quiero serlo”, dice. La prueba: las fotos de este reportaje con prendas de la colección otoño-invierno 2026-27.

“Me encanta esta parte española, su sinceridad.” Escuchándola se siente que el caos más bonito de la moda española está en buenas manos.