Lucía de la Fuente, de crecer en el 'set' a estrenar con Netflix la nueva adaptación de Elísabet Benavent: "El humor puede surgir de pasarlo mal"
El 28 de agosto, el gigante del streaming estrena Toda la verdad de mis mentiras, una ficción sobre amigos, secretos y una despedida de soltera que se complica durante un viaje en caravana.
Ampliamente conocida es la querencia de los españoles por la comedia sellada con 'ñ'. Es razonable: este país sabe sacar partido de sus propios códigos humorísticos como pocos y el público recibe ese esfuerzo con gusto.
Los datos dan fe de ello, pues de las 30 películas más taquilleras de la historia nacional, 18 son de risas. El género también es un viejo amigo de la pequeña pantalla, y nos ha encandilado con personajes icónicos que conforman la marca país.
Uno de ellos es Manolito Gafotas, aquel niño de Carabanchel Alto torpe, miope y con cuestionada delicadeza a la hora de bautizar a su hermano pequeño como 'El Imbécil' que nació de la pluma de Elvira Lindo hace más de tres décadas.
Su historia inspiró filmes y hasta una serie de televisión dirigida por Antonio Mercero en 2004. Lucía de la Fuente (Madrid, 1994) figuraba entre los nombres del elenco.
Si aquella producción y la última en la que ha trabajado fueran dos extremos de un hilo, podríamos enhebrar una aguja y coser una parte de lo que ha sido la evolución de la comedia a lo largo del siglo.
No es que la madrileña sólo se haya puesto al servicio de esta —Amar es para siempre (2013-2024), Sin ti no puedo (Chus Gutiérrez, 2022), Tóxico (Lorenzo Lerín, 2024)—, pero es cierto que empezó haciéndonos reír siendo una cría y ahora, a sus 33 –justo hoy cumplidos– tiene la misma intención.
Este verano, de la mano de Netflix, por cierto. ¿Acaso alguien se habría imaginado que la televisión terminaría por preguntarnos si 'seguimos estando ahí' o que el móvil consagraría definitivamente la tendencia del consumo maratoniano y a la carta? ¿Que un día no tendríamos que estar pendientes del botón de REC si no queríamos perdernos un capítulo de nuestra trama favorita?
De aquello poco más queda que una tierna anécdota del pasado. Ahora bien, hablemos del presente.
Toda la verdad de mis mentiras llegará a la plataforma el próximo 28 de agosto tomando la forma de una miniserie de cinco episodios basada en la novela homónima de Elísabet Benavent.
Protagonizada por Daniel Ibáñez, Itziar Manero, Ricardo Gómez, Brays Efe, Clara Sans y la propia Lucía de la Fuente, esta sigue la historia de Coco y Marín, dos mejores amigos que también son compañeros de piso desde hace años… pero nada más.
La cosa se enreda en el momento en el que su pandilla emprende un viaje en caravana para celebrar la despedida de soltera de su amiga Blanca y lo que debería ser una aventura de exaltación de amistad se vuelve una bomba de relojería a medida que se desvelan los secretos que esconden entre ellos.
Spoiler: la entrevistada, en principio, debe tomar un papel de inoportuno obstáculo romántico en esta ficción estival. Pero es imposible odiarla.
Lucía, estás aquí por un proyecto muy especial del que, por supuesto, no vamos a adelantar detalles, pero sí dejar al lector con ganas de descubrirlo. ¿En qué momento de tu vida aterriza esta ficción y qué podemos esperar de ella?
Ha sido un regalo enorme. Cuando hice el casting, enseguida compré el libro. Empecé a leerlo y pensé: "Guau, quiero hacer esto", sobre todo por el personaje de Aroa. Estaba viajando a Barcelona y pensé que me apetecía muchísimo vivir esa historia. Además, ha sido mi primer proyecto rodeada de tanta gente joven. Hemos conseguido crear un grupo muy bonito y ha sido una experiencia preciosa. Llegó en un momento crucial de mi vida, así que ha supuesto mucho aire fresco para mí y para mi día a día.
¿Cómo ha sido el trabajo para dar vida a Aroa? Es un personaje clave en la serie y procede de una obra literaria muy querida, muy leída y con una comunidad de fans detrás. Eso también debe de ser un reto.
Por supuesto. Cuando me llegaron los guiones, el personaje de Aroa me pareció que estaba más desarrollado y se podía entender mejor. Para mí era importante contar su verdad. Cuando lees la obra, inevitablemente buscas qué están diciendo los lectores y qué opinan de ella. Vi muchas opiniones que insistían en que era importante defenderla. Así que quise entender por qué está ahí y hacerle justicia.
Por otro lado, la preparación ha sido muy fácil con mis compañeros. Creo que cuando nos juntamos todos creamos algo que se transmite en la serie: la amistad. Nos hemos hecho íntimos también fuera de cámaras, y eso ha sido precioso, porque hemos construido el proyecto entre todos.
María Pedraza: "He despegado al cine en inglés. Amo España, pero mi forma de actuar no ha sido del todo apreciada aquí"
¿Crees que el público logrará conectar emocionalmente con ella? ¿Qué aprendizajes de su carácter te has llevado tú?
Sobre lo primero, me encantaría. Hay una cosa muy bonita que me llevo de ella, y es el ser consciente de que, dentro de la perfección y de la felicidad que queremos mostrar al mundo, no siempre somos tan perfectos como parecemos. Hay una vulnerabilidad enorme detrás. También me quedo con que es una chica sin filtros, empoderada. Me llevo su fuerza, su carácter y su intensidad, para lo bueno y para lo malo. Va a por lo que quiere, y creo que deberíamos grabarnos eso a fuego.
¿Cómo ha sido trabajar con Netflix por primera vez? ¿Cambia algo saber que la serie se verá en distintos países y ante un público internacional?
Ha sido maravilloso. Era la primera vez que trabajaba con ellos y tener la oportunidad de hacer esta serie, que además adapta un superventas. Hemos estado muy bien cuidados, muy a gusto. Ha sido un viaje muy fácil. Estoy muy feliz y espero que a la gente le guste mucho.
Se estrena el 28 de agosto, prácticamente en el ocaso del verano, y la historia también tiene ese componente vacacional...
Sí, sí. Estamos terminando la estación y tenemos que volver a nuestra realidad, así que creo que ver a este grupo de amigos y cómo han vivido su escapada nos va a traer buenos recuerdos de lo que hemos pasado nosotros. Me parece una fecha perfecta.
"Brays, Daniel, Itziar, Ricardo, Clara y yo nos hemos hecho amigos fuera de las cámaras. Ha sido precioso construir el proyecto entre todos"- Lucía de la Fuente
Toda la verdad de mis mentiras navega constantemente entre la comedia y el tono del melodrama romántico. ¿Dónde está el reto de sostener la realidad emocional de los personajes sin descuidar el humor?
Creo que la vida es así. La comedia aquí nace de las situaciones que suceden entre nosotros. En ningún momento se pretende fabricar: aparece por lo que acontece en la historia. Las situaciones más surrealistas son las que tienen más risas. Y cuando ves a un personaje que está pasándolo mal por algo, también puede surgir el humor. La comedia está muy marcada por esas situaciones surrealistas que pasan.
En una miniserie tan coral, el ambiente de trabajo lo es todo. ¿Cómo gestasteis esa dinámica de pandilla en el set, a las órdenes de María Togores y Marina Pérez? Rodar en Mazarrón debió de ser un gustazo.
[Ríe] Totalmente. Yo ahora siento que Daniel, Itziar, Ricardo, Brays y Clara son mis hermanos. Se creó buen rollo, tenemos nuestro grupo y hemos formado una piña muy bonita. Al fin y al cabo rodamos fuera de Madrid y fue como un campamento. Habría sido divertidísimo grabar nuestro día a día, porque realmente nos hemos vuelto colegas. Se han creado relaciones increíbles y los quiero muchísimo. Brays es divertidísimo. Ricardo también. Dani, Clara... todos.
La verdad es que hemos tenido mucha suerte. Yo no conocía casi a ninguno antes de los ensayos y sabía que íbamos a pasar mucho tiempo juntos, así que pensaba: "A ver cómo hacemos esto". Pero ha surgido una unión fuerte. Además, lo bonito de la serie es la naturalidad de lo que está pasando en las secuencias. Siempre estamos todos presentes, aunque el foco se ponga sobre unos personajes u otros, y eso hace que se vea que todos siguen vivos y contando su propia historia.
El título de la ficción habla de verdades y mentiras. ¿Eres de defender la honestidad a capa y espada o un engaño piadoso puede tener su lugar?
[Ríe] No me encanta mentir. Pero te digo una cosa: algunas veces tenemos que hacerlo y no pasa nada. A veces es mejor una mentirijilla para no hacer daño, si sabes que no va a afectar mucho más allá. Pero yo soy más de ir con la verdad por delante.
Una vida en la interpretación
Debutaste en televisión de niña en proyectos como Manolito Gafotas y has acumulado más de dos décadas de oficio. ¿Cómo recuerdas aquella mirada infantil frente al trabajo y qué queda de esa chispa en la actriz que eres hoy?
He tenido la suerte de crecer dentro de esta profesión y de encarnar numerosos personajes. Siempre digo que soy un poco de todos los personajes que he interpretado: les dejo un poquito de mí, pero yo recojo muchísimo de ellos. Llevo en esto desde muy pequeña y he crecido con la profesión: aprendiendo, en rodajes, viviendo todo esto. Hoy soy lo que soy también por el lugar del que vengo.
Al principio, no es que mis padres no estuvieran de acuerdo, porque me han apoyado muchísimo, pero rodar era la recompensa por la que estudiaba mis exámenes. Con esta serie me ha pasado algo muy curioso. En Manolito Gafotas éramos niños de ocho años pasándolo bien. Empecé desde la naturalidad de no saber que lo que estaba haciendo era un trabajo. Ahora me gano la vida con ello, pero no he perdido ni la ilusión ni las ganas. En Toda la verdad hemos sido seis adultos jugando de la misma manera en la que lo hacía de niña.
"Estoy hecha de todos los personajes que he interpretado: les dejo un poquito de mí, pero yo recojo muchísimo de ellos"- Lucía de la Fuente
Con la perspectiva de llevar desde niña ante las cámaras, ¿cómo convives con las exigencias del sector hacia las mujeres y la exposición a la que os enfrentáis?
Falta por evolucionar, no sólo en la industria, sino en la sociedad. Es cierto que estamos progresando y que cada vez intentamos hacer las cosas con más sensibilidad, pero podemos avanzar mucho. Respecto a cómo lo he vivido yo, para mí siempre ha sido un mundo muy bonito con el que he sabido convivir. De momento, y hasta hoy, he tenido suerte en ese sentido: no he vivido en mis propias carnes determinadas situaciones negativas.
Gillian Anderson: "Las mujeres también tienen talento para dirigir y el mundo debe saber que vale la pena financiarlas"
Imagino que esta situación se habrá dado a lo largo de los años: si tuvieras frente a ti a un niño que sueña con ser actor, le dirías…
Que vaya a por ello, siempre estudiando y haciendo caso a sus padres. A veces me da mucha pena que los chavales tengan familiares que no los apoyan en lo que quieren ser. Si es lo que le nace y le hace feliz, debería poder perseguirlo. Por supuesto, sin dejar de lado las notas del cole, que es lo que hicieron conmigo.
Supongo que el miedo al '¿y después qué?' asusta mucho al entorno. Vosotros convivís con los parones como algo normal pero ¿cómo se gestiona emocionalmente la falta de certezas?
Con paciencia y tranquilidad. Hay que pensar que siempre va a salir algo y que, si ya te has demostrado una vez que has podido, ¿por qué no lo vas a hacer más veces?
¿Qué papeles o historias te interesan en este momento de tu carrera?
Pues hace muchísimo tiempo que me apetece hacer una película de miedo. Quiero hacer terror, me apetece muchísimo tirarme al fango, explorar ese terreno e interpretar personajes complejos, con arcos interesantes y cosas importantes que contar.
¿Cómo valoras el momento actual del audiovisual español?
Vivimos un momentazo, ¿no? La bola negra (Javier Calvo y Javier Ambrossi, 2026), el exitazo en Cannes... Se están haciendo cosas increíbles y hay muchísimas personas con las que me gustaría trabajar, como Almodóvar o Sorogoyen. Admiro igualmente a Bárbara Lennie, que me parece una diosa. Creo que es una referencia para muchas personas por su carrera, su forma de interpretar y cómo se posiciona en el mundo.
Referentes tengo infinitos. Hace muchos años trabajé con Carmen Maura y me pareció espectacular poder aprender de ella. He tenido mucha suerte porque, como llevo trabajando desde pequeña, he coincidido con compañeros que hacen pensar: "Guau, tengo delante a estas personas". De Luis Tosar me parece espectacular su forma de trabajar, con Antonio Resines rodé una serie muy larga y fue una suerte enorme…
La parte más personal
¿Cómo es Lucía de la Fuente cuando no está rodando?
Paso mucho tiempo con mi perra, a la que amo y es muy importante para mí. Descanso, me cuido, intento mimarme, hago lo que me apetece, salgo con mis amigos y viajo. Tengo una vida cotidiana y normal, como la de todo el mundo.
Si tuvieras que poner la playlist para un road trip con los tuyos fuera de la ficción, ¿qué sonaría?
Para empezar, pop español a saco. La verdad es que la lista estaría muy mezclada, porque de repente puedo poner la canción de reggaeton más comercial del mundo y sorprenderte después con indie. Yo siempre digo que es una mezcla de mí misma que no sabes por dónde va a salir. Para un viaje como el de Toda la verdad pondría música de fiesta, porque las despedidas de soltera son para disfrutarlas.
¿Qué objetivos tienes a largo plazo?
Muchísimos. Soy de hacer listas de metas. La próxima probablemente sea entrenar más.
¿Eres de seguir las reacciones del público en internet?
Sí, lo veo todo. ¡Todo, eh! Lo bueno y lo malo también. Pensaba que los comentarios negativos me afectarían más, pero no te creas. Cuando una crítica no viene de la maldad ni del deseo de hacer daño, puede ser un aprendizaje. Me gusta saber qué opina la gente. Estoy deseando saber qué dicen de la serie y del personaje de Aroa. Imagino que va a generar emociones muy diferentes, así que tengo ganas de conocerlas.
Clara Lago: "En el mundo sobra gilipollismo y faltan mujeres al frente de gobiernos. Igual así tendríamos menos conflictos"
¿Cómo gestionas la exposición?
Con paciencia. Tengo un grupo de apoyo fundamental en mi vida que lo forman mi familia y mis amigos. Cuando me pongo muy arriba de autoexigencia me dicen: "Relaja". Estoy aprendiendo a tomarme las cosas con más calma, porque soy una persona tremendamente perfeccionista, tanto que eso ha aumentado con el tiempo. La gente también piensa que tengo un carácter extrovertido por ser actriz, pero la realidad es que soy bastante tímida hasta que gano confianza.
Ser actriz implica promociones, rodajes y equipos nuevos continuamente. La batería social tiene que estar bien cargada.
Claro, conoces gente todo el rato y recibes muchísimos estímulos. Pero es una parte bonita del trabajo. En este rodaje, en concreto, hemos tenido un equipo artístico y técnico espectacular. Las directoras, Marina y María, han sido lo más. El día que terminamos me emocioné muchísimo; hacía tiempo que no me pasaba. Me hicieron un vídeo y les dije: "Por favor, no me lo paséis, porque estoy como una magdalena". Después me sacaron un ramo y seguí llorando.
¿Cómo vas a vivir el estreno de Toda la verdad de mis mentiras?
Mis amigos me han preguntado qué voy a hacer, si quiero organizar algo para verla, pero todavía no lo sé. Yo ya me quedé tranquila cuando la vio mi madre, que lo es todo para mí. En el momento en que ella vio la serie, me quedé tranquilísima y feliz. Ahora tengo ganas de que la gente la vea, la disfrute, ría y se emocione.
A UDIT, Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología