Mercedes-Benz

La Clase X de Mercedes-Benz llega para romper con los esquemas

Si funciona en Norteamérica, ¿Por qué no lo va a hacer en Europa? Eso es algo que deban haber pensado los fabricantes del viejo continente después de recibir por parte de algunos organismos como la DGT la aprobación de un trato igualitario respecto a los turismos. Tráfico los permitía rodar a 120 km/h en autovías y autopistas, algo que hasta ahora no habían podido hacer, estando limitados a los 90 km/h incluso en dichas vías. Este reconocimiento, recibido hace apenas un mes, llegaba en el mejor momento, justo para la presentación del Mercedes Clase X.

No hace falta decir que estamos hablando de uno de los conceptos más revolucionarios por parte de Mercedes-Benz de los últimos años. Un lanzamiento transgresor, que junto al futuro hiperdeportivo, anuncia una nueva era por parte de la marca de la estrella en la que se acometerán nuevos riesgos con el objetivo de llevar la imagen del fabricante germano a un público mayor. La Clase X está destinaba a un cliente muy particular al que se le ofrece un vehículo versátil, robusto y capaz de ser utilizado en el ámbito profesional y en el personal.

Con 5,34 metros de longitud, tiene capacidad para 5 ocupantes, con una cabina en principio únicamente se ofrecerá en configuración de cuatro puertas. La capacidad de carga es obviamente uno de los aspectos más relevantes, llegando hasta los 1.042 kilogramos, cumpliendo con una de las partes que se exigen a todo vehículo perteneciente a la muchas veces desconocida categoría de los pick-up’s.

Estará disponible con tres líneas distintas de acabado, la PURE, la más básica de todas, estará destinada a todos los profesionales -incluidos clientes del sector agrícola e industrial- que precisan de un vehículo polivalente, mientras que la PROGRESSIVE, la intermedia, contará con un mayor equipamiento y la POWER, que será el tope de gama, será la más preparada, una alternativa a los SUV más exclusivos del mercado actual.

En lo referente a la mecánica, el único motor de gasolina del Mercedes Clase X será un X 200 de cuatro cilindros y 166 CV de potencia, mientras que entre los diésel sí contará con más opciones, de cuatro y seis cilindros: X 220 d de 163 CV, un X 250 d de 190 CV y un X 350 d de 258 CV de potencia, este último con un bloque V6. En cuanto a la caja de cambios, se ofrecerá con un cambio manual de seis marchas o uno automático de siete relaciones, estando disponible tanto en tracción trasera como total. El Mercedes Clase X se fabricará en Barcelona, concretamente en la factoría de Nissan en la Zona Franca y paradójicamente uno de los países a los que no se espera que llegue será Estados Unidos.