En un momento en el que el lujo para muchos es tener acceso a una vivienda en propiedad, algunos privilegiados sí que pueden buscar y comprar casas de alto standing. Pero, ¿qué características deben recoger para contar con este calificativo?

Noticias relacionadas

Decía el gran Groucho Marx que “la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna...”. Fuera de bromas, no todas las casas con 15 habitaciones y miles de metros cuadrados de parcela o con un precio desorbitado pueden considerarse de lujo.

Uno de los consejeros delegados de Gilmar, Jesús Gil Marín, define la vivienda de lujo como aquella que satisface todas las necesidades del comprador. “Obviamente, a partir de un determinado nivel de vida, esas necesidades pueden ser parecidas, pero no tienen por qué coincidir”, expone. Es más, según Gil Marín, “el lujo no es lo mismo para todos, pero sí sentimos el lujo cuando la vivienda cubre todas las necesidades que cada uno tiene”.

Imagen de una vivienda que comercializa Gilmar Majadahonda. Gilmar

De hecho, Elizabeth Hernández, directora de la inmobiliaria especializada en viviendas de lujo Barnes Barcelona, afirma a Invertia que “el lujo no va únicamente ligado al precio sino a qué cosas hacen únicas esa propiedad respecto a la gran mayoría del parque de viviendas en una misma zona”.

“Una vivienda de lujo se caracteriza por factores que la hacen especial; una gran ubicación, unas buenas vistas, luz, un mobiliario de diseño, elementos artísticos y arquitectónicos, seguridad, elementos de confort como piscina o jardín...”, señala Elizabeth Hernández.

También ha tenido una evolución. El consejero delegado de Engel & Völkers para España, Portugal y Andorra, Juan-Galo Macià, explica que “el concepto del lujo ha pasado de ser algo considerado excesivamente caro y exclusivo para millonarios a ser una expectativa más tangible“. “Lujos que antes nos parecían inaccesibles ahora los vemos como algo normalizado: urbanizaciones con gimnasio, jacuzzi, etc.”, aclara.

Por este motivo, el directivo de Engel & Völkers considera que la ostentación ha dado paso a una arquitectura de líneas minimalistas. “El auténtico lujo en el sector inmobiliario podríamos definirlo como aquellas viviendas de calidad y buenos materiales que conforman un verdadero hogar para el propietario”, afirma. 

Por su parte, Nacho García-Milla, fundador de Cicerone Real Estate, defiende que el término “vivienda de lujo” se ha extendido tanto en los últimos años, que su significado ha llegado a perder su esencia original y exclusiva, para dar paso a conceptos en los que extravagancia y lo excesivo muchas veces se hacen con todo el protagonismo.

Esta desviación ha llevado a Nacho García-Milla a desarrollar un breve vademécum con los requisitos imprescindibles que debe poseer una vivienda para ser considerada exclusiva o de alta gama.

Una ubicación privilegiada

Lo primero que debe cumplir una vivienda de lujo es tener una ubicación privilegiada, según el fundador de Cicerone Real Estate. Para algunos puede ser en medio de la ciudad y para otros, en un paraje remoto en medio.

“La ubicación es esencial, porque, aunque se haga una gran inversión en la reforma de un inmueble con materiales de primera calidad, si no está ubicada en un barrio considerado de lujo, nunca será considerada una vivienda de alta gama”, afirma García-Milla.

Para el consejero delegado de Engel & Völkers España, la ubicación es el factor más importante que define una vivienda de lujo. “Este tipo de propiedades se encuentran en las zonas más prémium tanto del centro de las ciudades como en las urbanizaciones más exclusivas que cuentan con seguridad las 24 horas”, ahonda.

Imagen de cómo será la fachada de la promoción Javier Ferrero de Caledonian en Madrid. Caledonian

Materiales de fabricación de alta calidad

Otro de los aspectos más importantes son los acabados del inmueble, el empleo de maderas nobles, mármoles de importación, sanitarios y cocinas de diseño, electrodomésticos de gama alta y tecnología para hacer la vivienda confortable y equipada con todos los servicios. “Lo que caracteriza el lujo es el esmero con que se han combinado los materiales para lograr un ambiente original, acogedor, sobrio e impactante”, señala el experto.

“Una propiedad de lujo debe estar construida con materiales y acabados de alta calidad para hacer de la vivienda una residencia única, confortable y equipada con todos los servicios”, asegura Juan-Galo Macià.

En este sentido, los gustos varían según el tipo de comprador, pues no buscan lo mismo los clientes rusos o chinos que los centroeuropeos o americanos. “Está muy relacionado con la cultura del comprador, por ejemplo, el dorado y el mármol gusta más a los compradores rusos, chinos y de Oriente Medio, mientras que los techos altos con artesonados y mosaicos son más valorados por el cliente centroeuropeo”, asegura García-Milla.

Privacidad

Es una de las características más reclamadas por los compradores. Una casa en una zona residencial, rodeada de otras viviendas, debe cumplir unas características que proporcionen privacidad a los propietarios respecto de sus vecinos.

Si se trata de un piso de alta gama ubicado en plena ciudad, también debe cumplir este requisito teniendo, por ejemplo, un acceso independiente a la vivienda del resto de inquilinos en el edificio, indica la inmobiliaria especializada en casas de lujo.

Los servicios disponibles

Tanto si se trata de una casa situada en una zona residencial como si hablamos de un piso, ambos deben tener características exclusivas en cuanto a servicios. En el caso de los pisos, la portería durante las 24 horas es un imprescindible. Otros servicios adicionales suelen ser un gimnasio privado, piscina, amplias zonas comunes… En el caso de las viviendas en barrios residenciales deben contar con que representen un valor añadido para la comunidad de vecinos.

“En EEUU, hay muchos barrios residenciales y pisos de lujo, en los que para poder entrar a vivir debes ser admitido por la comunidad de vecinos que habitan en él”, explica Nacho García-Milla.

La distribución interior

El tamaño no importa cuando se habla de lujo, según Cicerone Real Estate, aunque se suele asociar con palacios y viviendas de miles de metros cuadrados, lo cierto es que también existen inmuebles de alta gama pequeños.

Imagen de una Villa Golfside en la exclusiva urbanización Finca Cortesin. Finca Cortesin

Para la inmobiliaria, la vivienda tiene que estar bien distribuida, con estancias amplias y proporcionadas. Cada dormitorio debe estar equipado con su baño independiente y, en el caso de la habitación principal, se distribuye en el mismo espacio un vestidor y un baño en suite. Además, como normalmente sus propietarios tienen personal de servicio, también necesitan de habitación con office.

El precio marca la calidad

Un millón de euros es la barrera psicológica que marca el precio de partida para una vivienda de lujo. Más que el precio final de la vivienda, hay que valorar el precio del metro cuadrado, que suele variar en función de la ubicación del inmueble. En este sentido, en ciudades como Madrid o Barcelona el precio del metro es superior que en el resto de ciudades españolas o en destinos de costa.

En el caso del superlujo, hay que empezar a hablar a partir de cinco millones de euros. Puede hacerse una idea en la lista de las casas más caras de España que publicamos en Invertia el mes pasado.

“A partir de los 4.000 euros por metro cuadrado y los 750.000 euros suele ser el precio mínimo, pero estos valores no son absolutos, pero lo que define el lujo es la zona y el edificio”, apunta Nacho García-Villa. Sin embargo, en la valoración del lujo la calidad de la vivienda influye más que el precio. “Puede ser un piso de 50 metros cuadrados con una sola habitación y tener un precio de 400.000 euros porque incluye servicio de concierge”, concluye el fundador de Cicerone Real Estate.