Alicante

El hospital universitario de Torrevieja que gestiona Ribera Salud atiende a los 160.000 habitantes censados del área 22 de la Comunidad Valenciana. Una población que se triplica en verano. La Consejería de Sanidad que dirige la socialista Ana Barceló anunció su reversión al sistema público el próximo 15 de octubre.

A siete meses de esa fecha, la plantilla de 1.400 trabajadores fijos y otros 300 con diferentes modalidades de contrato, no saben qué será de ellos ni cómo podrán cumplir los servicios en los próximos meses. Al menos un 10% de la plantilla ya ha dejado el hospital por mejores ofertas. Y un problema singular lo constituyen los facultativos "sinergiados" que trabajan indistintamente en Torrevieja y en Elche.

La empresa lo confirma. Se van a perder muchos servicios de la cartera actualmente ofrecida porque ha costado muchos años captar a personal especializado de primer nivel por los problemas de accesibilidad de un hospital que está en la "esquina sur" de la Comunidad Valenciana.

Silencio y opacidad 

Los sindicatos aseguran que desde la Consejería no se contesta sus requerimientos para conocer, y en su caso negociar, cómo les afectará laboralmente la reversión. Desde la administración autonómica sólo les han dicho que no se hará como se hizo la de Alzira, asumiendo la plantilla por parte de la Agencia Valenciana de la Salud como "personal laboral a extinguir".

Los tribunales ya advirtieron a la Generalitat de que legalmente no se puede repetir una operación como la que se realizó en el hospital valenciano de Alzira. Y es que tres años después sigue generando problemas laborales y sanitarios, habiendo aumentando en hasta un 1.000% las listas de espera.

En los últimos días los juzgados han ampliado el plazo para que Ribera Salud traspase la documentación a la Generalitat hasta el 31 de marzo. Desde la empresa se asegura que sigue siendo inviable en plena pandemia que sus servicios asistenciales y administrativos se dediquen al inventariado y documentación. El conflicto sigue vigente. 

Incógnitas

Ante el silencio de la Generalitat, los trabajadores abrieron una línea encuentros con todos los partidos políticos para explicarles su situación. Ayer fue el turno de Compromís, socio de gobierno del PSOE y con competencias en Salud Pública y Sistema Sanitario Público a través de la secretaria autonómica Isaura Navarro y la directora general Ofelia Gimeno.

Sin embargo, los diputados del partido nacionalista Carlos Esteve y Aitana Mas, no supieron contestar a las preguntas de los trabajadores. Según les transmitieron, todo lo está llevando el PSOE en el más estricto de los secretos. Y sin informarles.

María José Ruiz, del Sindicato Independiente, asegura que "o se trata de un juego político sucio entre socios de gobierno, o nos están engañando. Pero por lo menos se han reunido con nosotros y nos han escuchado". "Nuestra impresión es que Sanidad está esperando a consumar los hechos para que no haya marcha atrás", añade.

Empresa pública

Todas las filtraciones sobre el modelo que se va a seguir apuntan a la creación de una empresa pública que asuma a los trabajadores. No sólo de Torrevieja, sino también de las futuras reversiones del hospital de Dénia y del de Vinalopó (Elche), cuando acaben las concesiones y si sigue gobernando la izquierda (PSOE-Compromís-podemos).

Los representantes de los trabajadores explican que hace año y medio se publicó en portal de Transparencia el nombre de la mercantil que asumiría también las resonancias magnéticas en toda la Comunidad. Ante sus preguntas, la Consejería retiró la publicación. En el trasfondo hay una dificultad de gestión ya que como empresa pasaría a formar parte de la Consejería de Hacienda, en vez de ser competencia de Sanidad.

Todo hace prever que la reversión se convertirá en un nuevo agujero económico para una Generalitat que ya adolece de serios problemas de financiación. Ribera Salud, que tendía que haber invertido 80 millones por contrato, ya va por los 118 millones. Había propuesto además, por una prórroga de 5 nuevos años de concesión, una inversión en la ampliación del hospital y construcción de dos centros de salud de otros 40 millones. La Generalitat sólo se ha comprometido a invertir 2 millones en los próximos años. 

"Es una cuestión ideológica, no de gestión. Mónica Oltra ya lo anunció en la campaña electoral y no se van a volver atrás. Ni siquiera cuando el de Cuentas, cuyo mayor es de Compromís, y que les advirtió de que la gestión actual es más eficiente y con menos listas de espera", agrega Jorge Esteve. Los datos de Torrevieja lo corroboran.

El también representante del Sindicato Independiente señala que en sitios como La Rioja (PSOE-Podemos) la reversión del hospital Viamed-Los Manzanos ha sido paralizada y prorrogado el contrato con la empresa privada por la pandemia.

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