AstraZeneca estará protegida ante hipotéticas reclamaciones de responsabilidad por productos relacionados con su vacuna de la Covid-19 que esperan la mayoría de los países con los que ha llegado a acuerdos de suministro. Dirimir es quién pagaría las reclamaciones por daños y perjuicios en caso de efectos secundarios ha sido uno de los puntos delicados en las negociaciones de suministro.

"Esta es una situación única en la que nosotros, como compañía, simplemente no podemos asumir el riesgo si en cuatro años la vacuna está mostrando efectos secundarios", asegura al respecto Ruud Dobber, del equipo ejecutivo de Astra: "En los contratos que tenemos en vigor, estamos pidiendo una indemnización. Para la mayoría de los países es aceptable asumir ese riesgo sobre sus hombros porque es de interés nacional".

La responsabilidad por los productos se encontraba entre los puntos conflictivos de los esfuerzos europeos para asegurar los acuerdos de suministro de las potenciales vacunas para la Covid19 de Pfizer, Sanofi y Johnson & Johnson. Pero Estados Unidos ya cuenta con una ley que excluye las reclamaciones por daños y perjuicios de los productos que ayudan a controlar una crisis de salud pública.

AstraZeneca, segundo mayor fabricante de medicamentos de Reino Unido, se ha comprometido a suministrar más de 2.000 millones de dosis sin ánimo de lucro en acuerdos con los Estados Unidos, Reino Unido y los países europeos, entre otras naciones y organizaciones.

Los acuerdos de Astra se diferencian de la mayoría de sus rivales porque se ha asegurado el respaldo del gobierno para la producción y labores de desarrollo, mientras que competidores como GlaxoSmithKline están buscando negociar un precio para un producto terminado, sujeto a aprobación.