Finalmente, el único cambio de peso dentro del Ministerio de Sanidad será el del propio ministro, un novato Salvador Illa que ha sustituido a María Luisa Carcedo. Faustino Blanco se mantendrá como el secretario general de Sanidad 'titular' en esta legislatura y será la mano derecha de Illa.

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Así será una vez el Consejo de Ministros ha aprobado el real decreto correspondiente este martes, un texto que entrará en vigencia este miércoles cuando se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La decisión de mantener a Blanco como secretario general de Sanidad da varias pistas sobre la estrategia que va a seguir Illa como responsable de Sanidad. Su escasa o nula experiencia en asuntos de política sanitaria llevan a pensar que Blanco será un 'ministro en la sombra' al frente de la política sanitaria de España, que todo parece indicar que será continuista ante estas evidencias.

¿Más cambios?

La pervivencia de Blanco en el nuevo ciclo político que ha empezado este 2020 también parece asegurar la continuidad del equipo del Ministerio de Sanidad. O al menos de los perfiles más técnicos y que estaban al frente de varios proyectos a largo plazo.

Este es el caso de Patricia Lacruz. Esta farmacéutica de hospital, que llegó al ministerio de la mano de Carmen Montón, se supo ganar la confianza de Carcedo y Blanco. Con alta experiencia técnica y mano dura con la industria farmacéutica, se espera que siga al frente de la prestación de medicamentos del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Algo similar ocurre en el caso de María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps). La profesional gallega está al frente de los planes españoles (y, por tanto, parte de los europeos) para preparar el modelo farmacéutico de la Unión Europea ante el inminente impacto del Brexit.

Una permanencia satisfactoria

La posibilidad de que Blanco permaneciera en el cargo se venía rumiando desde hace tiempo en el sector sanitario, que ve como algo positivo este 'no cambio'.

Su buena relación con los actores de la sanidad, tanto de la industria de la salud como de las diferentes profesionales, como la escasa experiencia del nuevo ministro y sus pocos lazos con lo sanitario permitían prever este resultado.

Blanco lleva más de 30 años relacionado con el mundo de la gestión sanitaria. Ha trabajado en la Asesoría Técnica de Planificación en el Instituto Nacional de la Salud (INSALUD) en Asturias, siendo jefe del Gabinete de Estudios del citado Instituto hasta 1991.

Ha sido director general de Salud Pública en Asturias y dirigido la Dirección Gerencia del Servicio de Salud del Principado de Asturias. También ha sido miembro de Consejo de Administración del SESPA (Servicio de Salud del Principado de Asturias) y del Comité de Dirección en el Proyecto de nuevo HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias).

Desde Mayo de 2012 a Julio de 2015 fue consejero de Sanidad del Principado y ha sido presidente de la FINBA, Fundación para la Investigación e Innovación Biosanitaria de Asturias.