La inversión en bolsa trae consigo una serie de gastos de comisiones o corretajes que hay que tener en cuenta antes de empezar a operar. La manera de tramitar la operación, los cambios en la misma y el lugar desde el que se gestiona influyen en los costes que el inversor tiene que asumir al ejecutar un movimiento. Por ello, es preciso tener algunas cuestiones presentes para evitar incurrir en gastos innecesarios y maximizar el beneficio.

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Un inversor no puede ejecutar directamente la compra de una acción. Debe recurrir, por ejemplo, a los servicios que ofrecen los bancos, aunque estos tampoco pueden efectuar una compra o una venta de manera directa, sino que lo hacen a través de una agencia o sociedad de valores. 

A esto hay que añadir la diferencia entre operar por internet, pero a través de una banca tradicional, y optar por un bróker online. Los expertos en trading como Eduardo Bolinches, analista de Invertia, aseguran que "salvo algunas excepciones, la banca tradicional suele ser más cara que los brókeres". 

Corretajes

De manera presencial, por teléfono o por internet. Existen distintas maneras de ejecutar una orden de compra o venta de un valor. En función de la opción escogida, el coste asciende a un valor u otro. 

Es posible pensar que operar desde la misma entidad bancaria es la opción más cómoda. Sin embargo, Bolinches asegura que "la comodidad se paga", por lo que es posible que "por no querer moverse, se termine pagando más".

Pantallas de trading | Pixabay

"Los corretajes se componen de dos elementos: la comisión del propio bróker y los cánones de bolsa", explica el director de canales digitales de Renta 4 y responsable de área bróker, Miguel Jaureguizar. Además, el experto advierte de la posibilidad de tener que añadir en un futuro la denominada 'tasa Tobin'. 

No existe la posibilidad de eludir todas las cargas impositivas relacionadas con la compra y la venta de acciones. Por ello, los inversores deben aspirar a reducir el nivel de costes relacionados con la transacción. 

Los expertos en inversión recomiendan llevar a cabo una evolución previa a la inversión, para "alcanzar un equilibrio entre hacer el suficiente número de operaciones invirtiendo en varios valores para que las operaciones sean lo suficientemente grandes como para que te interesen los corretajes", explica Jaureguizar.

Comisión de custodia

Existe otra carga que se debe tener en cuenta, aquella que se cobra por tener una anotación en cuenta y que se conoce como 'comisión de custodia' y que, apunta Jaureguizar, "suele ser más alta en la banca tradicional".

Cualquier tipo de inversor debe tener en cuenta esta comisión, pero muy especialmente aquellos largoplacistas, pues un porcentaje muy alto en esta carga iría "erosionando los valores por el mero hecho de 'tenerlos aparcados'". 

En este sentido, conviene poner especial atención a lo que ofrece cada plataforma. Por ejemplo, Renta 4 dispone de una de las más bajas, con un 0,10%.

Comparar para ahorrar cargas

Una vez se ha decidido invertir, pero antes de ejecutar una operación, los expertos en inversión recuerdan la importancia de la diversificación"La bolsa no es un sitio para apostar, sino para invertir", apunta Jaureguizar. 

Por ello, destacan la importancia de hacer una comparativa entre los diferentes brókeres. A la hora de analizar las posibilidades de cada plataforma, desde Renta 4 recomiendan comprobar si se trata de un operador nacional o internacional, pues esto puede afectar a la hora de declarar impuestos. También inciden en la importancia de asegurarse de que cuenta con registro en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). 

Además, desde Renta 4 llaman la atención sobre la importancia del soporte de atención al cliente y la confianza que inspira. En definitiva, se trata de una compañía que va a gestionar inversiones personales, que están directamente conectadas con la cartera del inversor.