Orden prioritaria en las redes bancarias. Aunque sea verano y la actividad se reduzca notablemente, las sucursales y los gestores tienen que contribuir a reducir la factura que puede alcanzar para la banca las hipotecas ligadas al IRPHEl próximo 10 de septiembre el abogado general del TJUE se pronunciará sobre si anula o no esta cláusula que afecta a cerca de un millón de contratos hipotecarios en España. 

Si el fallo es favorable al cliente, el sector se enfrenta a un coste que podría superar los 44.000 millones de euros en el peor de los escenarios, dependiendo de la retroactividad aplicada, según cálculos de Goldman SachsAlgunas entidades españolas ya han desgranado su exposición a este indicador en sus últimos folletos continuados remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)Bankia ha sido la última en reconocer que tiene hipotecas sujetas al IRPH por valor de 1.600 millones de euros. La cifra supera los 6.700 en el caso de CaixaBank, mientras que se queda en 3.100 millones en el caso de BBVA

El nerviosismo es tal que, según explican las mismas fuentes, "al principio había clientes que se acercaban a las oficinas sin saber si su hipoteca estaba o no referenciada al IRPH". Para estos casos, las asociaciones de consumidores como OCU recuerdan que el cliente debe revisar los recibos de la hipoteca y el tipo de interés que se está pagando. Explican que, por lo general, los contratos tienen un apartado denominado “tipo de interés” en el que se especifica que el préstamo está referenciado al “tipo medio a más de los préstamos hipotecarios a más de tres años para la adquisición de vivienda libre”. 

OBJETIVO: REDUCIR RIESGOS

Ante este panorama, el sector se está esforzando por reducir su cartera de préstamos ligados al IRPH. Según explican fuentes sindicales, la industria lleva meses ofreciendo a los clientes cambiar su préstamo ligado al indicador a otro a tipo fijo, a cambio de firmar que no se acudirá a los tribunales tras la sentencia de la justicia europea. 

Si el cliente decide aceptar el cambio de su hipoteca, puede optar por la novación o por subrogar el préstamo con otro banco que no aplique el IRPH, si la primera negociación con la entidad no prospera. Tras la aprobación de la nueva Ley Hipotecaria el proceso es, al menos, más barato. 

En concreto, la comisión por novación era del 0,5% hasta la entrada en vigor de la norma, mientras que la de subrogación ascendía al 0,5% durante los primeros cinco años, para pasar después al 0,25%. Con la nueva Ley, el coste se limita al 0,15% durante los tres primeros años y después desaparece, además de bonificar los gastos de notaría, registro y gestoría asociados al nuevo préstamo. La mayoría de los bancos asumen ya todos estos gastos asociados, excepto la tasación. 

Hay que tener en cuenta que, en todos estos casos, la novación y la subrogación no permiten recuperar lo que se haya pagado de más por culpa del IRPH. Y en los acuerdos extrajudiciales que está firmando la banca, se exige al cliente que firme su renuncia a reclamar.

Aun así, los expertos creen que para aquellos que busquen ‘tranquilidad’ y, sobre todo, que tengan plazos más allá de los 10 años, el tipo fijo puede ser una alternativa al IRPH en un momento en el que la oferta de este tipo de hipotecas también es muy atractiva con los bancos sumidos en la guerra por captar clientes. 

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