Los dos sectores, enmarcados en una apuesta de valor, toman el relevo a otras opciones más enfocadas a crecimiento como las de corte más cíclico y aquellas de carácter más defensivo, según ha señalado el gestor José Antonio Montero de Espinosa en la presentación de perspectivas de Santander AM de cara al próximo ejercicio. Sin olvidar que ¿habrá factores negativos, considera que los positivos ¿son tantos, tan sólidos y de fondo¿ que se refuerza la oportunidad de invertir en Bolsa y aprovechar correcciones puntuales para reforzar carteras.

En este contexto, las Bolsa europeas son favoritas por la continuidad de estímulos del Banco Central Europeo (BCE) frente al cambio de rumbo de la Reserva Federal de EEUU y la incógnita sobre el calado que finalmente alcanzará la reforma fiscal promovida por Trump. La persistente mejora de condiciones para la financiación empresarial no se ha traducido en un repunte del endeudamiento que haya empeorado los fundamentales de las cotizadas europeas, que ¿ahora disponen de capital para destinar a inversión productiva¿ u operaciones corporativas y contribuir así a la mejora de márgenes de negocio.

La creación de empleo en la Eurozona, con el consiguiente incremento en consumo, combinada con una inflación estable se convierte en otro aliado de su apuesta por la renta variable, según han defendido. Algo especialmente destacable para España, cuya economía esperan que crezca un 2,5% frente al 2% de los países de la moneda común. Las estimaciones del gestor pasan por una mejora de beneficios de entre el 9% y el 10% y una rentabilidad por dividendo en el entorno del 3,6% que será sostenible gracias al bajo endeudamiento y unas tasas de reparto de beneficios perfectamente asumibles.

Para Ana Rivero, directora de producto de Santander AM, el ¿mayor potencial por fundamentales y valoración relativa¿ no hace otra cosa que ¿reforzar el atractivo de la rentabilidad por dividendo¿. En su discurso ha remarcado que los inversores cuentan ¿con todo a favor¿ para reforzar cartera en renta variable. ¿El ahorrador debe apostar por carteras mixtas para diversificar y disminuir volatilidades¿, además de huir del escaso potencial de la renta fija, que recomienda infraponderar en cuando a títulos europeos, especialmente los de largo plazo. En papeles estadounidenses, la experta subraya que, como el grueso del mercado, descuentan más bien dos subidas de tipos por parte de la Fed que las tres que hasta hace poco se venían estimando.

SIN MIEDO A LA BURBUJA

En los bonos alemanes a diez años, la gestora del Santander estima una rentabilidad del 1% al final del próximo año y una prima de riesgo española en el entorno de los 115 puntos básicos, con picos a lo largo del ejercicio entre los 85 y los 125 puntos básicos. Para el tándem euro-dólar, se prevé un cambio estable en torno a 1,15 `billetes verdes¿. Un contexto en el que defienden la importancia de la gestión activa para arañar rentabilidad más allá de los bajos cupones que vienen ofreciendo los títulos de renta fija en ambas orillas del Atlántico. En bonos emergentes, su postura es neutral para este 2018.

Rivero ha insistido en que ¿la Eurozona tiene pavimento deslizante para que todo vaya hacia delante en la economía¿ y, por tanto, no ve sentido en refugiarse en ¿la caja fuerte del mundo¿ que son los bonos alemanes. Para Montero de Espinosa, la selección de valores se vuelve clave para escoger aquellos con más exposición a la economía doméstica ¿sin importar el tamaño¿ y con oportunidades ¿en todos los sectores¿, incluido el inmobiliario. Todo ello sin miedo a una eventual burbuja porque, ¿la valoración por sí misma nunca es un elemento definitorio¿ y el entorno de 14-15 veces PER está dentro de su media histórica de los últimos cinco años.

En cuanto a materias primas, sin olvidar el componente geopolítico, consideran que los sucesivos recortes de producción de la OPEP junto con la progresiva reducción de inventarios serán suficientes para que el barril de crudo se mantenga en la zona de 60 dólares.