Desde que la Reserva Federal redujo los tipos de interés a cero y lanzó un programa masivo de flexibilización cuantitativa, los mercados no hicieron más que subir. Incluso ahora, en medio de una nueva subida de casos de coronavirus, el mercado de valores de EEUU continúa cotizando en territorio récord. Es más, la gran mayoría de los fund managers espera que la tendencia alcista continúe.

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Por ejemplo, según Berstein, "a menos que la liquidez se agote muy rápidamente, lo que parece poco probable, la probabilidad de un mercado bajista importante es probablemente mucho menor de lo que la gente podría pensar".

El único problema es que el mercado es cíclico por naturaleza y normalmente después del crecimiento viene una caída. Por lo tanto, podríamos decir que es cuestión de tiempo antes de que veamos la corrección. Entonces surge la pregunta, ¿qué podría provocar un cambio en el sentimiento del mercado?

En primer lugar, la pérdida de confianza en la capacidad de las empresas para continuar su trayectoria de crecimiento. Por ejemplo, a pesar de que Amazon.com presentó asombrosos resultados en el segundo trimestre, sus acciones cayeron. ¿Por qué? El crecimiento de sus ventas se desaceleró a medida que las tiendas físicas reabrieron en los EEUU.

En segundo lugar, los inversores temen el llamado tapering o la desaceleración de las compras de activos. Cabe señalar que en los últimos meses varios miembros de la Fed mencionaron que el banco central debería comenzar a reducir sus 120.000 millones de dólares en compras de bonos del Tesoro y bonos hipotecarios ya este otoño.

Umbral de la inflación

Para ser más precisos, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Boston dijo que la compra de bonos ya no está ayudando a crear puestos de trabajo, sino que está elevando los precios de bienes sensibles a las tasas de interés, como casas y automóviles.

Los funcionarios de la Fed han dicho que la economía necesita hacer un "progreso sustancial adicional" hacia sus objetivos de empleo máximo e inflación antes de que el banco central comience a recortar sus compras de bonos.

Rosengren dijo que cree que la inflación ya alcanzó el umbral del 2%, y añadió que la meta del pleno mercado laboral podría lograrse tras uno o dos meses más. Cabe mencionar que en junio los empleadores estadounidenses publicaron un récord de 10,1 millones de puestos vacantes en junio.

Por lo tanto, la probabilidad de que el tapering comience antes del cuarto trimestre de este año es bastante alta. ¿Cómo reaccionará el mercado? Hasta el día de hoy, cualquier mención del tapering ha dado lugar a una disminución de los precios del oro y un aumento de los rendimientos de los bonos del gobierno de EEUU.

Sin embargo, esto no significa que el anuncio real del tapering desencadene un aumento de la volatilidad. Lo más probable es que, para ese momento, la mayor parte del evento ya se haya incorporado al precio del activo. Además, debe tenerse en cuenta que el endurecimiento anterior de la Fed no condujo a un colapso en el mercado, lo que significa que es probable que la tendencia alcista continúe.

Sector financiero

Finalmente, vale la pena señalar que el sector financiero podría beneficiarse en última instancia del tapering. La reducción en el programa de flexibilización cuantitativa, junto con una tasa de fondos federales cercana a cero, garantiza efectivamente un crecimiento en la curva de rendimiento (como resultado, las tasas largas subirán, mientras que las tasas cortas permanecerán sin cambios).

Una curva de rendimiento más pronunciada es una gran ventaja para los bancos, ya que aumenta sus márgenes de interés netos. Si el mercado de bonos se recupera, las compañías de seguros también pueden beneficiarse.

***Igor Kuchma es analista de Trading View.