Eduardo Bolinches José Manuel Del Puerto

Llueve sobre mojado en Indra. La compañía tecnológica suma un descalabro de más del 13% en las dos últimas sesiones al calor de la retirada forzosa de Fernando Abril-Martorell. Las acciones de la compañía se acercan a mínimos del año conforme se aproxima el adiós al que ha sido su presidente durante los últimos seis años.

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El relevo, motivado por la decisión del Gobierno de no renovar a Abril-Martorell su confianza, acerca a Indra peligrosamente a la cota clave de los 7 euros por acción. Una marca cuya perforación supondría, además de mínimos del año, una puerta abierta a descensos más profundos que amenazan con llevarse el 7% arriba que la compañía aún logra conservar en su acumulado desde enero.

Tan pronto como empezaron los rumores, la reacción del mercado no se hizo esperar. Una vez que se ha conocido que será Marc Murtra el encargado de tomar el relevo en la presidencia, el mercado ha seguido apuntando en la misma dirección: a la baja.

Casi un año de exilio

Los analistas señalan que el gran hito por el que Indra había sido capaz de recuperar los 8 euros por acción después de 11 meses condenada por debajo de esta cota se atribuye directamente a la gestión del presidente próximamente depuesto. No se trata de otra cosa que los 751 millones de euros conseguidos en ingresos en el primer trimestre del año y la consecución de 22 millones de beneficio, tres veces más que un año antes.

A pesar de la sentencia que ha dictado el mercado, el relevo está asegurado por el papel del Estado como primer accionista de Indra, con un 18,75% de sus acciones a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Estas son las credenciales con las que el Gobierno ya intentó retirar de su cargo a Abril-Martorell en 2018, pero entonces otros accionistas de la compañía salieron en su defensa y evitaron su expulsión de la presidencia.

Al calor de estos movimientos, las fuertes caídas del viernes pasado, cuando Indra se convirtió en farolillo rojo del Ibex 35, encontraban continuidad este lunes. En los cruces más bajistas, ha llegado hasta los 7,11 euros. Después, se ha anotado una reacción alcista en dos impulsos que, de momento, no tienen pinta de vocación alguna de continuidad.

Evolución de las acciones de Indra Eduardo Bolinches

La caída al cierre de sesión hasta cotas por debajo de los mínimos del viernes deja a la compañía en una situación de fuerte debilidad. En especial, habrá que tener atención con el soporte en la zona de los 7 euros por acción. Este es un nivel muy importante por la conjunción de varios aspectos.

Por un lado, coincide con la media móvil de largo plazo que pasa por los 6,99 euros. Además, el punto de inflexión del pasado mes de septiembre se encuentra en los 6,935 euros. Por último, tal y como puede verse en el gráfico anterior, también es donde más volumen de acciones se ha negociado desde el verano pasado. 

No obstante, para ver un acercamiento a los 7 euros habría que tener clara la impotencia en las próximas sesiones de ir más allá de los 7,50 euros

De momento, lo que marca la gráfica de la tecnológica es la devolución de la totalidad de las ganancias del último mes. Sería importante conseguir cierres por encima de los 7,325 euros en la sesión de este lunes, pues es donde cerró el pasado 13 de abril para comenzar, desde allí, su reacción alcista ahora volatilizada.

Al cierre de este lunes, caídas del 4,72% que salvaban la cota de los 7 euros por acción por un estrecho margen. Apenas 17 céntimos que eran suficientes para esquivar los peores augurios en la compañía en cuanto a lo que aspecto técnico en bolsa se refiere.