Relevo al frente de Indra. El Gobierno ha decidido cesar a Fernando Abril-Martorell como presidente del grupo. La decisión todavía no se ha adoptado por el consejo de administración, aunque ya se le ha comunicado al interesado. 

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La propuesta ha llegado al máximo organo de la sociedad desde la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), accionista mayoritario del grupo de tecnología y defensa con un 18%. El objetivo es abrir una nueva etapa en sectores clave para el país que pueden contribuir a la reactivación económica. 

El cese de Abril-Martorell llega en el momento en el que vencía su mandato al frente del grupo. Por tanto, su relevo se producirá en la próxima junta de accionistas. Todavía no hay ningún candidato, aunque será el consejo quien tome la decisión. 

Las causas

En una información privilegiada remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el grupo confirma la información que fue adelantada por El Confidencial. En ella se destaca que "el principal accionista ha trasladado su voluntad de promover un relevo en la presidencia, y su deseo de dar inicio a una nueva etapa en el grupo". 

Destaca también que "el consejo no ha adoptado ninguna decisión y que se retrasa hasta el 30 de junio la Junta General Ordinaria". 

La decisión fue comunicada a Abril-Martorell el pasado viernes en una llamada telefónica. En ella se le comunicó que no se le iba a renovar en el cargo ante la necesidad de que se produjera un relevo al frente del grupo para poner un perfil más acorde con las necesidades de la compañía en este momento. 

El adiós de Abril-Martorell en Indra llega después de haber tenido varios choques con los sindicatos de la compañía. Fruto de la caída de actividad por la Covid-19, el grupo puso en marcha un expediente de regulación de empleo (ERE) que tuvo que retirar por la presión sindical. También, en buena medida, por la presión del Ejecutivo que no veía con buenos ojos que una compañía pública hiciera despidos en plena crisis.  

El enfrentamiento fue tal, que los planes de regularización fueron sustituidos por planes de prejubilaciones y bajas voluntarias. 

Se trata de una de las causas que pueden haber llevado a su destitución, algo que ya estuvo sobre la mesa con la llegada del Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos. Sin embargo, el que fuera también CEO de Telefónica y Prisa, logró salvar el match-ball gracias al apoyo de otros accionistas. 

La gestión de Abril-Martorell no ha sido sencilla. Su llegada se producía para relevar a Javier Monzón en 2015. Tuvo que lidiar con la vinculación del grupo con la trama Púnica, de la que poco a poco se va desmarcando tras haber quedado sobreseída la causa por la que se imputó a la compañía. Pero no sólo eso, también ha tenido que afrontar una completa reestructuración del grupo. 

Indra focaliza ahora su gestión en Transporte y Defensa, así como en Tecnologías de la Información. Además, ha conseguido un hito histórico para la compañía como es lograr hacerse con el contrato para la construcción del FCAS, el futuro avión de combate europeo. Una adjudicación que no sentó nada bien en Airbus España, su principal rival. 

ITP

Durante estos años de Abril-Martorell en Indra, el grupo ha realizado diversas operaciones corporativas para crecer. Algunas con éxito y otras que no pudieron culminarse, como la del fabricante de turbopropulsores ITP

La última gran operación de Abril-Martorell con Indra se conocía esta misma semana. Un acuerdo con Enaire para impulsar un grupo de satélites que permitieran la gestión del tráfico aéreo a nivel europeo. 

En el último trimestre el grupo triplicó su beneficio, recuperando los niveles pre-crisis. La compañía ganó 22 millones de euros. 

Tras conocerse la noticia las acciones del grupo caen con fuerza y se dejan algo más del 7,5%.