Los gestores value españoles tienen un objetivo: que los fundadores de la portuguesa Semapa se rasquen el bolsillo. Los Queiroz Pereira han puesto sobre la mesa 11,4 euros por cada acción de la compañía que ahora quieren retirar de la Bolsa de Lisboa, pero se les antoja poco a los inversores que a este lado de la Península tienen en su mano el éxito o el fracaso de la operación.

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No se trata ni mucho menos de un movimiento orquestado, pero sí de una opción casi unánime, según ha podido saber Invertia. Y es que Semapa es una de las cotizadas portuguesas con mayor presencia en los fondos ibéricos de las gestoras value españolas. De ahí su interés por conseguir una contrapartida más generosa por las posiciones que acumulan en su accionariado.

Dos datos sirven para ejemplificar esta estrecha relación entre la cotizada portuguesa y los gestores españoles de la escuela de Warren Buffett. El primero de ellos, que algunas de las firmas de inversión que comandan llevan invirtiendo en Semapa más de dos décadas. El segundo, que una de ellas -Bestinver- es su principal accionista solo por detrás de la familia fundadora.

El precedente de Sonae

Ahora, después de años de buen entendimiento, la opa de exclusión que los Queiroz Pereira todavía deben presentar formalmente ha prendido la mecha de la batalla. De una parte, la saga portuguesa ya es dueña de un 74% del capital social de Semapa y el miedo a quedar atrapado en una empresa de escasa liquidez juega a favor de sus intenciones. Por otra parte, si los gestores españoles se plantan en bloque -aunque cada uno por su lado- ante la oferta, el éxito de la misma estaría muy comprometido.

Esta es “la baza para intentar conseguir un precio más elevado” para sus acciones de Semapa, reconocen desde una de las firmas implicadas. Además, apuntan a un precedente próximo en el que ni esta casa ni sus comparables tenían un peso tan decisivo: la opa de exclusión de Sonae Capital, orquestada igualmente por sus fundadores.

Ahí, los Azevedo finalmente asumieron una contrapartida más generosa de la que anunciaron originalmente para hacerse con el control total de la compañía y excluirla del parqué. En el caso de Semapa, los Queiroz Pereira han adelantado que solo ejecutarán su oferta si alcanzan un control mínimo del 90% sobre su capital. Esto es 16 puntos porcentuales más de lo que marca su actual participación.

Este es el margen de maniobra con el que varios value españoles se muestran dispuestos a maniobrar y crear escuela con el fin de arañar un precio más elevado. Al menos, apuntan desde otra de las firmas con inversión en la portuguesa, “esperaremos hasta el último momento antes de darnos por satisfechos y aceptar”. En este sentido, aunque una mejora de precio se aplicaría a todos los accionistas hubieran aceptado o no la primera puja, es más fácil forzarla desde la oposición.

Gestoras de peso

Actualmente, y conforme a los datos remitidos al supervisor español, los gestores de fondos de este lado de la frontera ibérica aglutinan cerca de un 10% del capital social de Semapa. Un grupo en el que Bestinver es la firma abanderada, con posiciones por cerca del 5% de las acciones de la portuguesa en las carteras dependientes de Ricardo Seixas, director de renta variable ibérica de la gestora.

La lista sigue con nombres como Magallanes, la gestora que comanda Iván Martín Aranguez, que concede a la lusa un peso del 5% en la cartera de su fondo ibérico al cierre de enero. También Cobas, pues la firma de inversión fundada y presidida por Francisco García Paramés tenía confiado a esta compañía un 8,19% de su fondo hispano-luso al cierre del año pasado.

En los dos casos anteriores, su peso en Semapa ronda el 1% del capital social de la compañía. Una cota de la que también se queda cerca la gestora del Santander, con una posición por el 0,88% del capital, según la inversión declarada a cierre del pasado ejercicio. Más liviano en el conjunto de la sociedad es el peso de Horos, que sin embargo da un 4,09% del patrimonio de su fondo peninsular a la cotizada en Lisboa.

Precisamente, es un gestor de esta última firma, Miguel Rodríguez, quien no duda en calificar como “insuficiente” el precio ofrecido en la opa. Lo hace desde su cuenta personal en redes sociales, donde explica que el sumatorio de los negocios del grupo otorgaría a la compañía un precio mínimo de 18,7 euros por acción. Una cota que convertiría la prima del 20% sobre cotización de la oferta de exclusión en un descuento del 40%.

Por debajo del consenso

Incluso esta cota se le queda corta al gestor de Horos, que establece un precio objetivo de 26 euros para cada acción de Semapa. Esta marca supera el precio de consenso que le otorgan las casas de análisis que siguen su evolución, pero también deja muy pequeño el importe ofrecido por los Queiroz Pereira. Y es que se trata de 17,37 euros. Y con recomendación de compra.

Mientras los value españoles hacen valer sus análisis y su peso, en su contra juega el miedo de los pequeños inversores a “quedarse en situación minoritaria en una empresa ilíquida”, como recuerdan desde otra de las casas con intereses en la operación. No obstante, todo parece indicar que, de momento, también apuestan por una oferta más generosa, puesto que Semapa ha llegado a marcar 12,3 euros por acción en la Bolsa de Lisboa tras el anuncio de la opa.

En el caso de que haya que tirar la toalla y rendirse al precio planteado actualmente por la saga fundadora, en esta casa con sede en Madrid lo tienen claro: “Sería mejor vender y entrar en Navigator”, la filial de papel impreso del grupo. Además, de ser líder europeo de su sector, el mercado presagia un potencial mucho mayor de ganancias -un 15% hasta su precio objetivo de consenso- al calor de la recuperación económica en la región.