Warner Music Group está de vuelta en Wall Street nueve años después. Las acciones de la gigante discográfica se dispara un 16% este miércoles en el que debuta en el Nasdaq, un parqué en el que ha protagonizado la mayor salida a bolsa de lo que va de año en todo el mundo. El sello de artistas como Ed Sheeran, Bruno Mars o Cardi B debutaba a 25 dólares, pero sus acciones rozan ya los 30 dólares.

La oferta pública de venta (OPV) se ha articulado mediante la colocación de 77 millones de acciones, lo que se traduce en una captación total de fondos de 1.925 millones de dólares, unos 1.715 millones de euros al cambio. Toda una proeza bajo el símbolo 'WMG' en tiempos del coronavirus.

En este sentido, la discográfica propiedad del grupo Access Industries, fundado por el inversor de origen ucraniano Leonard Blavatnik, había aplazado sus planes iniciales de estreno en Wall Street para marzo, mes en el que el coronavirus propinó un fuerte batacazo a las bolsas mundiales. Entonces se había fijado un precio inicial de colocación de entre 23 y 26 dólares.

Margen para engordar

No obstante, el volumen definitivo de la operación podría engordar, puesto que los bancos coordinadores de la operación tendrán derecho a comprar durante los próximos 30 días un paquete adicional de 11,55 millones de acciones ordinarias. Inicialmente se había previsto que el montante fuera de 10,5 millones. Así, la compañía podría llegar a levantar un total de 2.213,7 millones de dólares.

En el folleto de la operación, registrado la semana pasada ante la Comisión del Mercado de Valores de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés), la tercera mayor discográfica del mundo advierte de que "no recibirá ninguna cantidad por la venta de acciones que lleven a cabo los accionistas en esta oferta", que estará formada por acciones vendidas por Access Industries y otros accionistas actuales.

Dividendo a la vista

Warner Music Group anunció que planea establecer el pago de un dividendo trimestral en efectivo de 0,12 dólares por acción, cuyo primer desembolso se llevaría a cabo el próximo mes de septiembre.

En el primer semestre de su año fiscal, la compañía obtuvo un beneficio neto atribuido de 46 millones de dólares, un 70% menos que en el ejercicio anterior. Mientras tanto, la facturación de la compañía aumentó un 1,5%, hasta 2.327 millones de dólares.