El regreso de las apuestas bajistas a la bolsa española ha caído como plomo fundido sobre muchos valores. El descalabro ha ido a más con estas apuestas especulativas. Y el Gobierno vigila de cerca. Así lo ha confirmado la ministra portavoz, María Jesús Montero, que este domingo ha reconocido contactos más intensos entre Economía y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre este asunto.

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Esta comunicación fluida es una constante entre ambas instituciones, pero Montero ha hecho hincapié en que le "consta que el Ministerio de Asuntos Económicos -que dirige Nadia Calviño- está hablando con la CNMV y está trabajando sobre esta cuestión para que no haya ningún tipo de afectación ni en la bolsa ni en los mercados".

Sin embargo, fuentes conocedoras de estos contactos señalan a Invertia que no se trata de nada fuera de lo habitual entre ambos organismos. En este sentido, Montero no ha apuntado hacia ningún objetivo en concreto en torno a estos contactos. "Si hay novedad, no me cabe duda de que se transmitirá en las próximas semanas", ha zanjado el tema.

Dos meses de veto

Las posiciones cortas han estado prohibidas durante dos meses en el mercado bursátil español, al igual que en otras plazas europeas. Justo antes de que se permitiese de nuevo su formulación el martes pasado, 19 de mayo, una cuarta parte de la cesta de valores del Ibex 35 se encontraba en zona de mínimos históricos, entre ellos varios bancos que esta misma semana han profundizado en esas incómodas cotas.

Uno de estos casos ha sido el de Bankia, que esta semana se ha hundido hasta los 0,764 euros por acción, mínimos nunca antes visitados, aunque lograba cerrar el viernes ligeramente por encima de esta cota. El banco nacionalizado es, actualmente, un 61,8% propiedad del Estado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), de manera que este descalabro -que en el último año alcanza el 65%- complica su reprivatización.

Aunque la formulación de posiciones cortas vuelve a ser posible en la bolsa española, siguen estrechamente vigiladas por el supervisor. Desde el pasado 16 de marzo, todos los inversores que operen sobre valores cotizados en bolsas europeas deben notificar al regulador nacional cualquier inversión bajista igual o superior al 0,1% del capital social de una cotizada. Antes de esta revisión, el umbral era del doble.