Los accionistas ‘díscolos’ de Mediaset España tienen otra oportunidad para el arrepentimiento. El grupo de televisión ha anunciado un nuevo plazo de marcha atrás para los inversores que habían exigido su derecho de separación antes de que se produjera la fusión con su matriz italiana.

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Esta nueva oportunidad para cambiar de parecer, que es la segunda que abre Mediaset desde que inició los trámites de la operación, se extenderá entre los días 20 de abril y 4 de mayo de este año. Así consta en la comunicación remitida por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este viernes al cierre del mercado.

La cotizada ha explicado que este nuevo periodo “obedece a la excepcional situación de pandemia provocada por el virus Covid-19, que en España ha dado lugar a la declaración del estado de alarma”. En este sentido, la suspensión de términos y la interrupción de plazos procesales “está ocasionando un retraso adicional en la resolución de los procedimientos judiciales en curso en relación con la fusión”.

Y mientras el proyecto siga atascado en el juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid, no hay margen ninguno para que siga avanzando.

Al término del primer plazo de revocación, culminado el pasado 3 de marzo, solo un 10% de los accionistas ‘díscolos’ de Mediaset España que habían mostrado su oposición a la fusión con la matriz italiana del grupo pidieron recuperar el control de sus acciones. En números redondos, únicamente los titulares de 3,79 millones de títulos.

Cambio de tornas

Como habían anticipado los analistas consultados por Invertia, la cifra ha sido raquítica: solo un 9,7% del total que había solicitado su derecho de separación de la compañía y solo un 1,15% del capital social. Y es que si el compromiso de compra de 6,544 euros por acción que ofrecía Mediaset al anunciar la operación en junio del año pasado suponía entonces un amplio descuento frente a su cotización bursátil, ahora representa una prima del 92,5% sobre el mercado.

Con aquella marcha atrás, son 35,23 millones de títulos los que siguen congelados y ahora tendrán derecho a cambiar de opinión, según informó entonces la compañía. En ese caso, podrían disponer de ellas en el mercado para su venta.