Los rentistas están de enhorabuena. Telefónica y Repsol, dos de los pesos pesados de la bolsa española, han confirmado sus planes para el reparto de dividendos en este 2020. Y eso que sus cuentas anuales publicadas este jueves se han quedado por debajo de las previsiones de consenso.

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Pese a los gastos extraordinarios que Telefónica ha tenido que asumir a consecuencia de la reestructuración de su plantilla, la compañía ha confirmado el pago previsto a cuenta del ejercicio 2019 y ha optado por repetir guion para este 2020. Así, se cargarán 0,40 euros brutos por acción contra la cuenta de resultados de ambos ejercicios.

A falta de una mayor concreción de la fecha, Telefónica ha explicado que el segundo tramo del pago con cargo a las cuentas del año pasado se distribuirá en junio. Los 0,40 euros a cuenta del ejercicio 2020 se repartirán en dos pagos de 0,20 euros que tendrán lugar en diciembre de este año y en junio del que viene, según ha explicado la ‘teleco’ en su presentación de cuentas.

El abono cumple las expectativas de los analistas que más de cerca siguen la compañía y se repite las cantidades distribuidas en 2017 y 2018.

El presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, ha explicado que en 2020 espera que la compañía mantenga un crecimiento “estable en las principales magnitudes” de manera que pueda asegurarse “un dividendo estable y atractivo”. El objetivo, ha subrayado, es que se consiga un “crecimiento sostenible y responsable”.

Por su parte, Repsol ha cumplido el compromiso adquirido por el consejo de administración el pasado mes de julio de llevar a la próxima junta de accionistas un ‘scrip dividend’ más abultado con su correspondiente programa de recompra y amortización de acciones para evitar el efecto dilutivo de la emisión de los nuevos títulos.

En este sentido, la compañía ha anticipado que incluso antes de que se celebre la junta de accionistas, lo cual tendrá lugar previsiblemente en mayo, comenzará el plan de recompra de acciones por hasta un 5% de su capital social. Así, la petrolera ha subrayado que su política retributiva al accionista “se encuentra entre las más atractivas de la bolsa española y de su sector en el mundo”.

La cantidad prevista para su distribución este año alcanza el euro bruto por acción, fruto de la política que Repsol adoptó en 2017 para elevar un 8% anualizado su pago al accionista. El año pasado, la cantidad alcanzó los 0,95 euros por título.