El mes de mayo puso punto y aparte en la buena racha de la bolsa española. Y lo que va del mes de junio no apunta hacia ningún cambio de rumbo. Además, las sesiones de mayor castigo concentran volúmenes de negociación superiores a las de rebote. ¿Ha llegado el momento de dejarse de buscar oportunidades y sumarse a la estampida? Los analistas responden.

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A pesar de que las ventas han sido abultadas en las últimas semanas, los chartistas subrayan que no se ha puesto en peligro ninguna cota que abriese la puerta a un descalabro mucho más profundo o drástico. Además, a pesar de la virulencia de algunas sesiones, en el acumulado de mayo se negoció un 18% menos que en el abril precedente y hasta un 22% menos que en el mismo mes del año precedente, cuando la caída que sufrió el Ibex 35 fue apenas 0,8 puntos porcentuales inferior a la de este ejercicio.

Sin embargo, un análisis más detallado de los volúmenes abre la puerta a la duda, pues solo sobre el Ibex 35 la media de negociación en las sesiones bajistas fue un 35,6% superior a la registrada en las jornadas de ganancia, según las cifras recogidas por Thomson Reuters. Si la muestra se amplía a todo el Mercado Continuo, y no solo abarca a los pesos pesados de la bolsa española, el volumen medio movilizado en sesiones bajistas es un 71,3% superior al que arrojan las de subida, según los datos oficiales aportados por BME.

Nueve de las diez sesiones con mayores volúmenes de negociación del mes de mayo en la bolsa española acabaron en negativo

Por si fuera poco, tres de las cinco jornadas de menos volumen fueron alcistas para el índice de referencia de la bolsa española. Seis de diez si se engorda la muestra. Mientras tanto, las cinco más activas en negociación para el Ibex 35 acabaron con signo negativo. Nueve de diez, según las cifras que ha aportado la sociedad rectora del parqué nacional.

Con estas cifras sobre la mesa, cobra peso la advertencia de Pablo García, director de análisis de Divacons - Alphavalue España, de que “son las ‘bigcaps’ las que mejor están funcionando” en esta fase correctiva del mercado. Un escenario que le ha llevado a retirar de su cartera modelo cualquier posición en acciones españolas. La última que aguantaba, BBVA, ha sido recientemente relevada por el portugués BPC.

A pesar de la retirada de este experto, lo cierto es que es que esta última estampida vendedora no ha sido indiscriminada. Esta vez se ha cebado especialmente con los valores más procíclicos y ha apuntalado las cotizaciones de aquellos considerados de perfil más defensivo. No es, por tanto, un sálvese quien pueda de la bolsa española, como sí que ha ocurrido en otros episodios bajistas no tan lejanos. David Galán, director de Bolsa General, recuerda que, además, “todos los índices están consolidando después de haber tocado máximos de dos meses o más”.

LAS MISMAS INCÓGNITAS SIN RESOLVER

El experto reconoce que mientras no retome los máximos del pasado abril, el Ibex 35 parece seguir condenado a pegar bandazos de precio a corto plazo, aunque su sesgo sea positivo de cara a periodos más prolongados. “La tendencia de fondo es alcista”, concluye Galán a pesar del traspié de las últimas semanas, un episodio que ha estado capitaneado especialmente por el sector financiero, peso pesado del índice español. Más todavía si su ponderación se compara con la que goza en la mayoría de sus vecinos europeos.

Este castigo concentrado en los valores financieros es lo que hace que Marc Ribes, cofundador y consejero delegado de Blackbird Wealth Management, considere que sus valoraciones “siguen muy atractivas”. Más si cabe después de los últimos descensos. Lo mismo le ocurre en los casos de compañías como Telefónica, Acerinox, IAG y Meliá Hotels. Aunque advierte de que “la volatilidad puede continuar”, considera que con un horizonte de inversión a cuatro o cinco años es momento de alejarse de las “muy arriesgadas valoraciones” que ya marcan algunas ‘utilities’ y apostar en su lugar por cazar gangas en valores como los señalados.

Eso sí, con el panorama macroeconómico actual y los problemas sin resolver de la guerra comercial, el Brexit y las sanciones al petróleo iraní, ninguno de los expertos aconseja una apuesta en bloque o indexada por el Ibex 35. El analista Roberto Moro considera que mientras el selectivo no recupere los 9.400 puntos, todo rebote será en falso y seguirá dominando la búsqueda de los 9.000 puntos, zona hacia la que se inclina su gráfica desde que perdió de vista la cota ya referida.

Desde IG, el analista Sergio Ávila, ya señalaba hace unas semanas que, si bien “no sería de extrañar que viésemos un retroceso a corto plazo”, este habría de entenderse más como una oportunidad de compra que de venta. Deshacer cartera en estos momentos de turbulencia, aventuraba, supondría “correr el riesgo de tener que volver a comprar en octubre” con la consiguiente pérdida de buena parte de las plusvalías que se pudieran haber acumulado por el camino y hasta ahora, pues a pesar de los recientes descensos, una aplastante mayoría del Ibex 35 se mantiene en terreno positivo desde enero