La bolsa española estrenó el año a la carrera, pero al llegar mayo se ha vuelto a chocar contra el muro, por ahora infranqueable, de la guerra comercial. Un obstáculo que ha traído caídas y volatilidad, pero que Norbolsa espera que no tenga la última palabra. Es por esta razón por la que siguen apostando por un puñado de cotizadas españolas.

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“Nuestro escenario central sigue siendo que se va a llegar a un acuerdo comercial entre China y EEUU, porque así les interesa a las dos partes”, explica para INVERTIA Sara Herrando, subdirectora de análisis de Norbolsa. Además, justificar su preferencia por la renta variable para lo que resta de 2019 en el hecho de que “los bancos centrales han dejado claro que van a mantener los tipos y política monetaria”, a diferencia de lo que ocurría en otros rebrotes recientes de la guerra arancelaria.

La experta considera que mientras no se cierre un acuerdo, “habrá momentos de volatilidad”, pero que en ningún caso se dará un descenso tan acusado y acelerado como a finales del año pasado. En su lugar, el escenario con el que trabaja Herrando es que “la bolsa española pueda llegar a los niveles de mediados de 2018”, cuando el Ibex 35 superaba los 9.800 puntos, lo que supondría un potencial alcista próximo al 7% frente a su actual cotización.

"Habrá momentos de volatilidad pero no se repetirán los descensos del pasado diciembre, esperamos que el Ibex alcance a finales del año los niveles de mediados de 2018"

Con este telón de fondo, la responsable de análisis de la sociedad de valores bilbaína apunta hacia Iberdrola como su gran favorita en el parqué español. Además de un cierto carácter defensivo arropado por los indicadores que apuntan hacia la continuidad del repunte del 16% que acumula en lo que va de año, Herrando destaca que “dentro del sector eléctrico europeo es la que tiene una estrategia más clara”. Una hoja de ruta que además cuenta con el respaldo de la electrificación de la economía y el creciente protagonismo de las renovables.

Todavía dentro del bloque de las energéticas, Repsol se gana hueco en la cartera estrella de Norbolsa. “Ha llevado a cabo una profunda reestructuración y es capaz de generar caja con el crudo a precios mucho más bajos”, subraya la analista. Un cóctel al que suma “dividendos y rentabilidades por dividendo atractivos y sólidos” que se apoyan en un barril de Brent que, según las previsiones de consenso, está llamado a mantenerse holgadamente por encima de los 50 dólares que la cotizada contempla en su plan estratégico.

TIEMPO DE INVERTIR POR DIVIDENDO

El factor del reparto estable y consistente de dividendos se vuelve una cuestión clave para Norbolsa “en tiempos de tipos casi al 0%”, comenta la experta. Y especialmente para el pequeño inversor. Sin embargo, advierte de la importancia de “no dejarse llevar solo por las cifras de la rentabilidad, y mirar los fundamentales de la compañía”, no sea que al final no pueda cumplir los pagos prometidos.

Igual de importante, según Herrando, es prestar atención a las perspectivas de negocio de las compañías que se estén vigilando para entrar. En este sentido, por ejemplo, señala que Endesa reparte generosos dividendos, pero “está capada por su matriz Enel en cuanto a posibilidades de desarrollo en renovables y redes”. De hecho, a la hora de elegir prefiere la italiana antes que su filial española.

El componente más arriesgado de la cartera de Norbolsa lo aportan las dos constructoras del Ibex 35: Ferrovial y ACS. En este caso, se trata de apuestas a largo plazo por el potencial del negocio de infraestructuras que justifican el acelerón que ambos valores acumulan desde que empezó el año. A este tándem se le suma la ferroviaria CAF, de la que destaca que “tiene una cartera de pedidos muy sólida y una excelente gestión del circulante”. Fuera de las fronteras españolas, la francesa Vinci también se gana su confianza.

De marcado carácter cíclico es también Gestamp. A pesar de formar parte de una industria tan convulsa en la actualidad por los pulsos de la guerra comercial como la automovilística, la experta defiende que “tienen más riesgo los fabricantes de coches que los de componentes”. Además, considera que “los retos de la automatización y electrificación del sector impulsará que cada vez más piezas se externalicen”. Unas perspectivas que hacen que la industrial consiga el atractivo suficiente como para formar parte de sus escogidas.

UN TOQUE DEFENSIVO

Por el lado opuesto, las ocho favoritas de Herrando en la bolsa española se completan con Viscofan y Faes Farma, que aportan un componente de carácter más defensivo a la cartera. En caso de la primera, considera que las tensiones comerciales han dado lugar a una “clara oportunidad de entrada” a una compañía que tiene pocos rivales y que, además, cuenta con la tecnología líder. Por lo que se refiere a la farmacéutica, el principal motor de su potencial alcista se encuentra en el hecho de que “está ganando más cuota de la prevista en Japón”, el mayor mercado médico del mundo.

Desde Norbolsa consideran que “las ‘telecos’ están infravaloradas”, pero también encuentran que “el sentimiento del mercado no es favorable hacia ellas”, razón por la que marcan una recomendación neutral hacia ellas. En su lugar, prefieren apostar por firmas tecnológicas, a pesar de que puedan estar algo más caras. Una de sus apuestas en este grupo es la holandesa ASML.

Por lo que se refiere a los bancos, los riesgos regulatorios y “la dificultad para hacer negocio en el actual entorno de tipos de interés” previenen a Herrando de aconsejar la toma de posiciones en el sector. En cualquier caso, puestos a elegir, señala que el sector está “más saneado” en España que en otros países europeos como Italia, donde además la incertidumbre política sigue pesando a la baja. Con permiso de lo que pueda deparar la legislatura recién inaugurada a esta orilla del Mediterráneo.