A Luis Rubiales le crecen los enanos. El nuevo presidente de la Real Federación Española de fútbol no ha comenzado del todo bien su andadura como máximo responsable del fútbol español.

A la polémica de Julen Lopetegui, seguidamente, se le sumó otro frente: la Supercopa de España. Tras intensas negociaciones, la cosa acabó como el Rosario de la Aurora y finalmente el organismo futbolístico decidió que la final se jugase en campo neutral y a partido único. La sede sería en Tánger, algo que el Sevilla no terminó de aceptar.

En medio de la polémica, la RFEF abrió el proceso de adjudicación de los derechos televisivos de la final, que se jugará el 12 de agosto entre Barcelona y Sevilla, el pasado 13 de julio. Y a Rubiales no le ha salido del todo bien la idea de coger las maletas para disputar el encuentro. O al menos, hasta ahora. A pesar de que anunciaba que sería un éxito y que “los clubes tendrían mayores beneficios económicos”, lo cierto y verdad es que las contras parecen imponerse a los pros.

Y es que, a falta de un día para que se cierre el plazo de adjudicación, no hay ningún operador que vaya a emitir el choque.

Según ha podido saber este periódico ni Telefónica ni Mediapro irán a la puja por este partido. La razón parece clara: los costes son muy elevados puesto que la producción del partido se tiene que hacer desde Tánger. Por tanto, para poder llevar a cabo la emisión se necesita desplazar a mucho personal, unidades móviles y cámaras. Además de pagar la señal del satélite internacional.

Las cadenas privadas esperan su momento

Y si las dos operadoras con más músculo económico no mueven ficha, puede que lo hagan las cadenas privadas.

La pasada campaña, con la final a doble partido, fue Mediaset el que se encargó de retransmitir los choques de la Supercopa, pero de momento no ha presentado ninguna oferta para que se emita en Telecinco o en Cuatro. La compañía de Vasile adquirió los derechos del Mundial y podría pensar que es un gasto innecesario para un título considerado ‘menor’.

Tampoco ha presentado sus credenciales Atresmedia, quien ha perdido la emisión del partido de Champions en abierto. La cadena de San Sebastián de los Reyes se ha quedado huérfana de fútbol y, por ahora, no parece que vaya a emitir la final entre los dos clubes.

¿Y RTVE?

A falta de cadenas privadas, RTVE se podría posicionar como una candidata a emitir el partido desde Tánger. Pero fuentes del sector indican que parece complicado debido a la situación interna que vive el ente público.

Así, según consta en las reglas del juego de la RFEF, antes del día 20 tenían que estar presentadas las ofertas y el buzón del organismo del fútbol español está vacío. A partir del 23, en teoría, se valorarían las ofertas y antes del 27 se sabría la operadora que emitiría el partido. Por ahora, todo este baile de fechas son un verdadero castillo de naipes.

De momento, y sin tener una televisión que emita el partido, en Marruecos ya anuncian la hora de la gran final del próximo mes de agosto. Y la televisión que emitirá el partido. Arryadia TV officiel, a través de sus redes sociales, ha anunciado la retransmisión del encuentro. Pero ni la Federación ni los propios clubes que disputarán la final han confirmado la hora y el lugar dado a conocer por la televisión marroquí.

La Supercopa de Europa tiene otro color

Caso diferente es el de la Supercopa de Europa. La final que disputarán en Tallín el Atlético de Madrid y el Real Madrid parece que se podrá ver en España. Telefónica dio un puñetazo sobre la mesa y compró los derechos de la máxima competición europea, por lo que todo hace indicar que se podrá ver a través de uno de los canales que la compañía prepara para la nueva temporada.

A su vez, cabe recordar que Orange hizo oficial que emitirá todo el fútbol y todo hace indicar que los abonados de la ‘teleco’ francesa también disfrutarán del derbi madrileño. Caso diferente son los fieles de Vodafone, que se quedarán sin ver la Champions League.