En 2019 se registraron 1.500 millones de llegadas de turistas internacionales en el mundo. Fue el último año récord porque luego llegó la Covid y hundió el turismo en 2020. Ahora, en 2021, la vacunación y el famoso pasaporte sanitario elevan las esperanzas en el sector que “este año acabará mejor que el año pasado”, asegura en una entrevista con Invertia Manuel Butler, director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT), quien establece la recuperación entre 2022 y 2023, dependiendo de cómo evolucione la vacunación.

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Butler avanza los dos escenarios que se barajan para este año y que tiene que ver con las restricciones. En el mejor de los casos, es decir, si se abren las fronteras en julio el exdirector de Turespaña prevé un incremento de los viajes del 66% respecto a 2020. 

Además, alerta del cambio de ciclo en la industria a nivel mundial y de la importancia de la digitalización de las empresas; algo que se pudo ver en la presentación -organizada por Les Roches- de tres proyectos como finalistas de la competición ‘Hospitality Challenge’. En este cambio de paradigma, parece que España tiene todas las papeletas para seguir siendo de las primeras potencias mundiales. 

Un año después de la pandemia, ¿qué balance hace del daño sufrido en el sector turístico?

A nivel mundial estamos en una situación similar a la del año pasado. Encaramos la temporada de verano con mucho más optimismo que en 2020. Esto se debe al ritmo de vacunación que se está cogiendo en la mayoría de los países y a la esperanza que abre el anuncio de la UE del Green Pass, además de otros motivos para restablecer la movilidad internacional. 

¿Qué impacto tuvo la Covid en la industria turística la Covid en términos de movimiento de viajeros y económicos?

Desde la OMT, hicimos una previsión de pérdidas de entre 850 millones a 1.100 menos de viajes internacionales en 2020. Al final han sido 1.000 millones de viajes menos y unas pérdidas en términos de exportación de turismo de casi 1.000 billones de dólares. Se han perdido más de 100 millones de trabajos en todo el mundo. Son cifras dramáticas. 

En este sentido, ¿cómo prevén que termine este año?

Este año acabaremos mejor que el año 2020 por la vacunación y los certificados digitales. Incide en ello la variable fundamental de ir levantando las restricciones de viajes. La demanda de viajes internacionales está ahí y hay más ganas que nunca de disfrutar de las vacaciones. 

El director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Manuel Butler Halter.

Contemplamos dos escenarios. Un escenario donde estaríamos hablando que las restricciones de viajes se levantan en julio y otro en septiembre. En el primer y mejor escenario estaríamos en una caída solo del 55% de los viajes internacionales respecto a 2019. Lo que supone un incremento del 66% respecto a 2020. Digo solo porque en 2020 terminamos en una caída del 77%. 

En el peor escenario, tendríamos un incremento del 22% de viajes comparado con 2020 y una caída del 67% respecto a 2019. 

Con estos dos escenarios sobre la mesa, ¿cuándo llegaríamos a la recuperación y a niveles de 2019 en el turismo internacional?

La incertidumbre que tenemos es mayor. Estamos hablando de llegar a los niveles de 2019 (con casi 1.500 millones de llegadas) entre finales de 2022 y finales del año 2023, dependiendo de cómo evolucione la vacuna. Es importante para salvar esta ‘V’ de caída de la demanda turística acortar con los certificados digitales sanitarios. 

El turismo nacional parece que se recuperará antes que el internacional...

Si ponemos la lupa, hay que distinguir entre turismo doméstico y turismo internacional. El doméstico se recupera de forma rápida. Un ejemplo es China, que el año pasado ya cerró con una conectividad aérea doméstica de cerca del 90% con respecto al año 2019. 

A nivel regional, el medio radio se va a recuperar mucho antes que el largo radio.

Está claro que el turismo doméstico no tiene restricciones de viajes tan importantes. Por ello, el medio radio se va a recuperar mucho antes que el largo radio.

La semana pasada reabrió el hotel Ritz en Madrid. Su director asegura que el lujo turístico se recuperará a finales de año, antes que el resto de tipos de turismo...

Dentro de los distintos tipos de turismo, el sector de lujo, por el poder adquisitivo es más resiliente y se puede permitir estancias más prolongadas. Es fácil que en el sector del lujo llegue a esas cifras prepandemia más rápido.

Pero tenemos otra pata: los viajes de negocios. El teletrabajo y las conferencias están impulsado otra manera de trabajar con más flexibilidad y ahorro de costes. El contacto personal no se va a perder, pero habrá una parte que se sustituya con teleconferencias. 

Estuvo al frente de la dirección General del Instituto Español de Turismo (Turespaña) durante muchos años, ¿cómo cree que se están haciendo las cosas en España?

Por principio, la OMT no se inmiscuye en la política de ningún país. Sí damos directrices y cada país las adapta. Así que yo diría que es una situación complicada que nunca se ha producido. En el mes de abril, el INE publicó Frontur con cero llegadas. Esto era impensable. 

Turistas en un aeropuerto. EFE

En este sentido, estamos ante un cambio de era total. El turismo no había sufrido una transformación tan rápida y tan profunda. La apuesta por la sostenibilidad medioambiental y social es el gran reto que tenemos. También impulsar la digitalización y la innovación. Estoy convencido que los planes del Ministerio de Turismo de España irán por esa línea.  

La semana pasada, durante la celebración del ‘'Wake Up, Spain!', Gabriel Escarrer, vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Meliá Hotels International, pidió que un 25% de los fondos europeos fueran al turismo. ¿Le parece suficiente esta cifra?

No me atrevo a cuantificar. En estos momentos es el sector más perjudicado, lo dice el FMI y no solo el sector turístico. Para España, siendo un sector estratégico, hay que centrar las ayudas en el turismo. No sé si un 10% o un 25% porque hay que tener en cuenta que hay inversión en movilidad sostenible que también afecta al sector turístico. 

Existe cierto temor de que países como Turquía y Grecia se recuperen antes. Además, ya han empezado sus campañas de promoción. ¿Qué debería hacer España para evitar lo que ocurrió el año pasado al no defender los vetos turísticos y perder turistas en favor de estos países?

Pienso que España está en el mismo bote que Grecia. Lo esencial es la vacunación, y todos los países de la UE vamos a la par. El caso de Turquía es distinto por no estar en la UE. La confianza del turismo se restablece cuando el destino está en un nivel aceptable de asunción de riesgo de Covid para el mercado emisor. 

Tendrán que aumentar los esfuerzos de promoción porque va a ser un año donde la competencia va a ser más desgarrada

Si ves la lectura de las cifras a nivel mundial, la idea general se puede trasladar al mercado intraeuropeo del que depende España en un 80%. Este verano va a ser mejor que el año pasado, pero vamos a estar muy lejos de 2019. 

Estoy convencido que Turespaña va a responder estupendamente. Pero tendrán que aumentar los esfuerzos de promoción porque va a ser un año donde la competencia va a ser más desgarrada que en otras ocasiones. 

¿Qué lecciones debe sacar el turismo tras el batacazo de la pandemia?

A nivel mundial, nos ha cogido a contrapié. La primera lección es la de establecer cierta gobernanza internacional en los temas de viaje y turismo. Por ejemplo, desde la OMT, a través del secretario general, pusimos en marcha un comité global de crisis a la semana de declararse la pandemia y fuimos dando recomendaciones para salir de la crisis. 

La primera lección es la de establecer cierta gobernanza internacional en los temas de viaje y turismo

En el caso de los países como España, el turismo es un sector estratégico. El turismo tiene que tener un centro a nivel nacional. No digo crear un Ministerio de Turismo, pero sí que hay que dotar al departamento de Turismo de muchos más recursos de los que ha tenido hasta la fecha. 

También debemos aprender que las políticas de turismo deben estar más orientadas a la sostenibilidad y para eso hay muchas oportunidades con el big data. 

Estamos entrando en un ciclo que va a durar otros 50 o 60 años con valores distintos a los últimos 60 años donde España ha sido líder y tiene todos los mimbres para serlo en los próximos 60 años.