El anuncio de las vacunas abre un nuevo horizonte para el sector turístico en su conjunto, que ve en verano de 2021 el inicio de la recuperación. No obstante, antes de lanzar las campanas al vuelo, son muchas las cuestiones que deben resolverse para evitar que gran parte de la industria desaparezca.

Noticias relacionadas

Para empezar, la situación es “bastante complicada” en el sector hotelero, explica Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), quien asegura que a día de hoy el 85% de la planta hotelera está cerrada y los hoteles que están abiertos no superan el 15% de ocupación.  

De hecho, la temporada alta de Canarias “es inexistente”. Pero aún hay tiempo para salvarla. De ahí que la patronal hotelera, que representa a más de 16.000 establecimientos y suma un total de 1,8 millones de plazas, insista al Gobierno para que admita los test de antígenos como prueba válida para viajar a España además de las PCR, que en algunos casos son más caras incluso que el billete de avión. 

¿Cómo está la situación turística actual tras un mal verano?

Nos encontramos con un sector turístico, en general, y el hotelero, en particular, muy tocado, conjuntamente con aerolíneas y agencias de viajes. Al contrario que la hostelería, que puede tener algún atisbo de recuperación, en el sector turístico ha sido prácticamente imposible. Se ha caído el turismo vacacional e internacional, los congresos de incentivos están desaparecidos y la movilidad se ha cortado por los viajes de negocios. La situación es muy complicada. 

¿Qué supone el anuncio de las vacunas para el sector turístico?

Por lo menos pone una fecha cierta al fin de este vía crucis. Sabemos dónde nos vamos a plantar y qué tenemos que afrontar. Todo el mundo está haciendo ahora cálculos de tesorería y estrategias a medio plazo en función de que esas vacunas tengan una incidencia sobre la población para que se vuelva a algo parecido a la normalidad. 

Hay un horizonte que es la vacuna y todos hacemos cálculos para que el verano que viene se pueda trabajar con cierta capacidad

Por lo menos hay una esperanza. Hay gente que podría haber tirado la toalla sin verle fin al túnel. Además, las entidades financieras también cambian la manera de ver las cosas: los análisis de riesgo y las ayudas en términos de financiación no son igual si tenemos un horizonte más positivo. 

Hace poco, el vicepresidente de Meliá, Gabriel Escarrer, dijo que se producirán concentraciones y compras de pequeños hoteles por parte de las grandes. ¿Opina que será así o la vacuna cambia esta situación?

Concentraciones se están produciendo a todos los niveles de negocio (banca, constructoras, etc.). Este proceso lleva años y el sector hotelero no es ajeno. Aquí, distinguiría de pequeños hoteles familiares de los que no son. En los primeros la situación es de mayor resiliencia. Pero en los segundos, con hoteles individuales donde no hay tanta conexión entre familia y negocio y son más profesionalizados es donde puede haber concentraciones.  

No hablamos de un sector que vaya a desaparecer. Hay un horizonte que es la vacuna y todos hacemos cálculos para que el verano que viene se pueda trabajar con cierta capacidad y, por tanto, lo que necesitamos es un poco más de gasolina para llegar a la meta. 

Varios turistas caminan por la terminal 4 del Aeropuerto de Barajas en Madrid. EFE/Fernando Villar

Parece que el Gobierno siempre llega tarde a las súplicas del sector turístico. Ahora impone las PCR en aeropuertos, pero no admite las pruebas de antígenos. ¿Cómo está afectando teniendo en cuenta que en muchos casos una PCR es más cara que un billete de avión?

Lo que ocurre es que no hay demanda. Las operaciones de aerolíneas y turoperación están paradas. Recordemos que la temporada alta de Canarias -entre noviembre y marzo- ahora es inexistente.

El Gobierno de Canarias dio un paso adelante para pedir a los pasajeros presentar una prueba antígenos. Luego llegó el Gobierno y exigió la PCR. Nosotros no estamos en contra. Estamos a favor de que se amplíe no sólo a visitantes de zonas de riesgo, sino a todo el mundo que pueda entrar al país y a los archipiélagos. No hay que restringir la movilidad, sino controlarla. 

Por ejemplo, en el mercado británico la prueba cuesta 150 libras, la mitad de lo que vale el paquete turístico. Lo que pedimos es controlar a todo el mundo, pero que se permita llevar el resultado mediante test serológico, antígenos o PCR. 

De hecho, Cehat lanzó una campaña en Change.org, junto a otras asociaciones empresariales y a los operadores internacionales del sector turístico, solicitando la inclusión de los test de antígenos como prueba válida para la detección de Covid-19. ¿Cree que el Gobierno cederá?

No. La presión popular no deriva en decisiones sanitarias. El Gobierno tiene que escuchar a la UE y nosotros queremos reflejar la situación que vivimos. Queremos una actividad controlada. Hemos tenido millones de turistas este año en España, no los de otros años, pero no hay ningún foco que se pueda atribuir a un contagio masivo en una instalación hotelera. 

Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat).

Ha comentado que la temporada turística de Canarias es inexistente, ¿estamos a tiempo de salvarla?

Hemos perdido el mes de noviembre que es de los mejores, pero queda la Navidad y los meses de enero y febrero. No pensamos en tener un gran invierno, pero por lo menos queremos tener la oportunidad de abrir nuestros hoteles. 

¿Cuántos hoteles hay cerrados actualmente?

Está cerrada el 85% de la planta alojativa de España. Los que están abiertos tienen el 15% de ocupación, con alguna excepción. La situación es complicada. Confiamos en que el Gobierno español y el canario lleguen a un acuerdo con respecto al tema de los antígenos y empecemos a tener una actividad sostenida. Ha habido picos de ocupación, pero no lleva a la recuperación de un sector. Al contrario, lo hunde más por las falsas expectativas. 

Confiamos en que el Gobierno español y el canario lleguen a un acuerdo con respecto al tema de los antígenos y empecemos a tener una actividad sostenida

Tendremos que acostumbrarnos a tener menos ocupación, pero que sea mantenida para que todo el mundo pueda abrochar el cinturón a la hebilla que conviene. 

Hablando de expectativas, ¿qué espera que pase con los fondos europeos que llegarán al sector turístico?

La idea me gusta. Suena bien. Pero pensar qué va a pasar en un año es muy difícil. Además de que nos hablen de sostenibilidad, big data o digitalización, necesitamos que nos hablen de qué va a pasar mañana, cómo pagamos la Seguridad Social, el IBI o las tasas de basura con los hoteles cerrados. Necesitamos ayudas directas. 

¿El verano de 2021 será el inicio de la recuperación para el sector?

Tengo la esperanza de que en Canarias, Baleares y la costa sureste de España podamos ver la recuperación un poco antes. Pero todos estamos poniendo el énfasis en la recuperación en verano. 

Espero que se haya vacunado mucha gente. No obstante, no van a desaparecer las medidas de seguridad. Es muy importante seguir con controles y testeo para seguir poniendo la seguridad sobre la mesa.

Si el 85% de la planta hotelera está cerrada y hablamos de verano 2021 como el inicio de la recuperación, ¿durante este tiempo cuántos hoteles podrían quedarse en el camino?

Dependerá de la situación de cada empresa y de las medidas de estímulo que ponga sobre la mesa el Gobierno. Desde Cehat fuimos los principales en pedir al Gobierno que nos concediera la moratoria hipotecaria. Hemos solicitado que los ICO amplíen los plazos. Pedimos al Estado que siga apoyando al sector. Está bien hablar a largo plazo de digitalización y sostenibilidad -algo que llevamos años haciendo- pero no se puede cerrar sin dar ayudas. 

Así que se trata de que nos sigan apoyando con los ERTE, con las exenciones, con más canales de financiación y que establezcan un mecanismo de ayuda directa para que los negocios puedan mantenerse y que el verano que viene tengamos a todos los hoteles abiertos sin que nadie se haya quedado atrás, tal y como dijo el presidente del Gobierno.