El impacto del Covid en el sector turístico sigue dejando grandes pérdidas entre los principales operadores españoles. La cadena hotelera Meliá ha registrado unas pérdidas de 358 millones de euros en el primer semestre frente a los 47,7 millones del mismo periodo del año anterior, según un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). 

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Los ingresos consolidados cayeron en un 63,3% (319,2 millones) respecto al mismo periodo del año anterior, afectados por el sucesivo cierre de hoteles a lo largo del mes de marzo. El mayor impacto ha sido en el segundo trimestre donde los ingresos consolidados cayeron un 94,5%. 

Los gastos de explotación disminuyeron en un 39,4%, dicho ahorro en costes se materializó principalmente en el segundo trimestre, momento en el cual la mayoría de hoteles permanecieron cerrados, durante dicho periodo los gastos de personal tuvieron reducciones del 70%, mientras que el resto de gastos operativos (excluyendo deterioros) fueron del 75,8% comparados con el mismo periodo del año anterior. 

El Ebitda con deterioro se situó en 71,3 millones frente a los 216,8 millones en del primer semestre de 2019. Por su parte el Resultado de Explotación (EBIT) fue de -308,5 millones lo que compara con los 93,5 millones del primer semestre del 2019. 

A cierre del primer semestre, la deuda neta se ha situado en los 2.323,4 millones de euros, lo que supone un incremento en 294,7 millones respecto a diciembre 2019

“Como ya anticipábamos en nuestra presentación de resultados el pasado mes de mayo, y en línea con el conjunto de la industria turística, el segundo trimestre de 2020 ha sido el peor en toda la historia de nuestra compañía. Durante los meses de abril y mayo nuestros ingresos se aproximaron a cero, mientras que en junio, la actividad comenzó a reactivarse ligeramente con las primeras reaperturas de hoteles en algunos mercados”, señala el  vicepresidente ejecutivo y CEO de Meliá, Gabriel Escarrer. 

Perspectivas de futuro

En este sentido, “la escasa visibilidad respecto a los tiempos e intensidad de la recuperación post Covid nos impide hacer un pronóstico realista sobre la evolución de nuestro negocio en los próximos meses, pero sí tenemos muy clara cuál será nuestra estrategia en la nueva era del turismo”, señala Escarrer, quien afirma que han revisado su plan estratégico y sus procesos.

En el mes de junio es cuando se inicia la reapertura de hoteles en diferentes áreas y a diferentes velocidades. Durante el segundo trimestre tan sólo 12% de las habitaciones disponibles estuvieron abiertas si lo comparamos con el mismo periodo del año anterior

En España, durante el mes de julio reabrieron en torno a 60 hoteles, concentrados fundamentalmente en la costa peninsular, Baleares y Canarias para una temporada que estimamos será más corta de lo habitual. Destacar también la reapertura de hoteles urbanos Melia Madrid Serrano, Melia Bilbao, Tryp Barcelona Aeropuerto y Melia Palma Bay que consolidan la demanda del resto de hoteles del destino. El resto de hoteles urbanos se irán reabriendo en función de la recuperación de la demanda que arroja grandes incertidumbres ante la posibilidad de rebrotes. 

En Cuba, como resultado del inicio de la Fase 2 de la recuperación post Covid, a partir de los primeros días de julio se autorizó la reapertura de una serie de hoteles para ventas al mercado interno, que en el caso de nuestra compañía involucra a los hoteles Meliá Internacional y Sol Palmeras, ambos en el balneario de Varadero, así como hasta mediados de Julio al Complejo Luna Mares en Holguín. 

Considerando la escasa actividad turística que se espera para el tercer trimestre del año, el énfasis de la división recaerá en la continuidad de las obras de remodelación y actualización de productos de los principales hoteles. En cuanto a la dinámica de los hoteles en Asia, “se está viendo una recuperación de los destinos de China y Vietnam y en una segunda velocidad el resto de países. En estos momentos tenemos el 90% de nuestros hoteles abiertos”, apuntan en el comunicado.