Las máximas entidades diplomáticas españolas, conscientes de la importancia del turismo inglés para nuestro país, trabajan a contra reloj para lograr como mínimo eximir a Canarias y Baleares de la cuarentena impuesta por el gobierno de Reino Unido a todos viajeros los que lleguen de España.

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La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, explicó este domingo que “el Gobierno de España sigue trabajando con los gobiernos europeos para explicar todas estas medidas que se están tomando, para tranquilizar y para enviar un mensaje de confianza”.

“También lo estamos haciendo con el país que ha adoptado recientemente medidas de cuarentena hacia España como es Reino Unido”, especificó. Con ellos, avanzó González Laya, “los esfuerzos se centran en conseguir que puedan excluir de sus medidas a las Baleares y a las Canarias”.

El ejemplo a seguir para las autoridades españolas es Portugal. Al igual que España, nuestro país vecino está en la lista negra del Gobierno británico con una salvedad: solo el territorio continental. Las islas se han salvado y ese es el clavo al que se agarran la administración pública, el sector privado e incluso los turoperadores internacionales para lograr algo de flexibilidad.

No olvidemos que TUI anunció este domingo que suspenderá sus paquetes de vacaciones a España hasta el próximo 9 de agosto, con excepción de las islas Canarias y Baleares, a las que sus clientes podrán desplazarse a partir del lunes. La multinacional con sede en Alemania afirmó en un comunicado que aún “intenta entender” por qué el Gobierno conservador británico ha decretado una cuarentena para toda España cuando hay zonas, como las islas, que se consideran seguras.

En juego, 5.000 millones

La medida decretada por el Gobierno británico puede tener consecuencias desastrosas para el castigado turismo español. Desde el sector califican esta decisión como “una preocupación muy importante” y un “descalabrado” con un “efecto devastador”.

Para que se hagan una idea de la importancia que tiene el turista británico en España, unos datos. Solo en julio y agosto de 2019, los ingleses gastaron 5.000 millones de euros (2.463 y 2.523 millones, respectivamente) en nuestro país, según los datos de la Encuesta de Gasto Turístico que elabora en Instituto Nacional de Estadística (INE). Al ampliar el rango temporal a todo el año, el importe asciende a 17.985,94 millones de euros.

Reino Unido es el principal mercado emisor de turistas para nuestro país. En concreto, llegaron a España 18 millones de ingleses en 2019 y cada uno de ellos realizó un gasto medio de 995 euros. Su ausencia supone un castigo tremendo para el sector turístico español.

Imagen de archivo de una playa española.

Sobre todo, en el caso de cuatro áreas donde los ingleses son su principal mercado: Baleares, Canarias, Benidorm y Costa del Sol, tal y como explica a Invertia el vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda, asociación sin ánimo de lucro formada por 33 de las más relevantes empresas de toda la cadena de valor turística. “Este aldabonazo es un descalabro para el conjunto del sector turístico español y más para estas cuatro zonas en particular”, lamenta.

El presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Carlos Garrido, afirma a Invertia que esta medida “es una lacra para la recuperación que había empezado muy despacio, tímidamente”.

Y es que, como apunta José Luis Zoreda, “en estos momentos, que (el sector) estaba arrancando a cuarto de gas, lo único que tiraba un poquito era la demanda española”. La inglesa en concreto, según el vicepresidente de Exceltur, “tenía que arrancar el día 15 o 16 de este mes y a duras penas estaba al tran tran”. Por tanto, el gran desembarco de turistas procedentes de Reino Unido casi no había comenzado.

Por su parte, Javier Gándara, presidente de la Asociación de Lineas (ALA), declara que esta medida “va a tener un efecto devastador sobre el transporte aéreo y sobre el turismo, dado que uno de cada cuatro turistas internacionales que nos visitan lo hace desde Reino Unido”.

El sector pide flexibilidad

“Aunque los criterios sanitarios son los que deben prevalecer -añade el presidente de ALA-, en este caso, dado que la pandemia está yendo a ritmos distintos según las regiones lo que hubiese sido más conveniente es haber establecido algún tipo de restricciones a nivel regional en vez de la que se ha hecho a nivel nacional”. “Lo que van a hacer es que esa recuperación que estaba siendo ya muy lenta todavía más lenta”, concluye.

La noticia ha llegado tan por sorpresa que desde Exceltur aún no son capaces de calcular el impacto económico que supondrá en el turismo español. “No nos ha dado tiempo a rectificar las previsiones ni el impacto de esta medida”, afirma José Luis Zoreda.

Mientras las altas esferas diplomática mueven sus hilos, Carlos Garrido insiste en que “lo que hay que hacer es dar confianza al cliente, cambiar el mensaje y realizar ayudas al consumo, sobre todo en fiscalidad”.