Bruselas

¿Se podrá viajar a otro país de la Unión Europea este verano? ¿Podrá España salvar en parte la temporada turística con visitantes comunitarios? En el paquete sobre turismo y transporte presentado este miércoles, la Comisión Europea admite que no tiene respuesta a ninguna de estas preguntas. A pocas semanas del inicio de la temporada, la incertidumbre es total debido a la crisis del coronavirus. "Este no va a ser un verano normal para nadie", ha reconocido la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Margrethe Vestager

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La estrategia turística de Bruselas no incluye ninguna fecha fija ni para levantar las restricciones fronterizas impuestas por la mayoría de Estados miembros ni para reanudar las conexiones aéreas entre los países de la UE. El Ejecutivo comunitario se limita a pedir a los Gobiernos que se coordinen y que no discriminen a los turistas por razones de nacionalidad. Y presenta una serie de recomendaciones (que no son vinculantes) para reforzar la seguridad en los medios de transporte y hoteles.

"No podemos prescribir cuándo el país A o el país B decidirán abrir para el turismo. Los Estados miembros levantarán progresivamente las restricciones fronterizas, pero esto ocurrirá de forma gradual y no de una sola vez. Eso refleja la diferente situación en cada uno de nuestros países y debemos aceptarlo", ha resaltado el comisario responsable de Mercado Interior y Turismo, Thierry Breton.

Breton ha señalado que algunos países como España han establecido "por recomendación de las autoridades sanitarias" un periodo de cuarentena de 14 días para todos los viajeros que llegan de fuera, mientras que otros como Francia no lo han hecho. Por todo ello, la reanudación de los viajes al extranjero dependerá de la evolución de la situación epidemiológica de los Estados miembros, así como de los acuerdos bilaterales que puedan establecer.

"Debemos entender que la crisis no ha terminado. Debemos continuar conviviendo con el virus. Este no será un verano como los otros, pero esperamos que sea el último así", ha insistido el comisario.

"Aunque sería deseable un levantamiento generalizado de las restricciones si la situación sanitaria es lo suficientemente positiva en toda la Unión, la Comisión prevé que será necesario un enfoque coordinado y por fases. (...) El enfoque debe ser flexible, incluyendo la posibilidad de reintroducir algunas medidas si la situación sanitaria lo requiere", resalta el Ejecutivo comunitario en su plan sobre el turismo.

¿Corredores turísticos?

Bruselas propone un levantamiento progresivo de las restricciones de movimiento dentro de la Unión basado en tres criterios. El primero es el epidemiológico: se dará prioridad a aquellas áreas en las que el virus esté más controlado, basándose en un mapa regional que está desarrollando el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).

En segundo lugar, la Comisión insiste en que se deben establecer medidas de distancia física en todas las fases del viaje. Finalmente, tendrán que considerarse también factores económicos y sociales, priorizando el movimiento transfronterizo en las zonas clave para la actividad económica y sanitaria.

El principio de no discriminación debe respetarse en todo momento. Cuando un Estado miembro decide levantar sus restricciones a los viajeros que vienen de otro país u otra región de la UE, esto debe aplicarse a todos los residentes en ese lugar, independientemente de su nacionalidad, y a todas las partes de la Unión que se encuentren en una situación epidemiológica similar. 

Bruselas plantea que las restricciones se levanten en tres fases, pero no pone fecha a ninguna de ellas. En la fase 0, la situación actual, sólo se permite la libre circulación de transportistas y trabajadores fronterizos y temporeros. En la fase 1, se empezarían a levantar las limitaciones, empezando entre las regiones y los Estados miembros con una situación epidemiológica similarmente positiva. Esto permitiría abrir una especie de corredores turísticos entre lugares donde el virus esté bajo control.

Nuevas medidas de seguridad

En la fase 2, se eliminarían todos los controles fronterizos relacionados con el coronavirus, aunque se mantendrán las medidas de distancia social. Los cambios de fase deben hacerse de forma flexible y no puede descartarse la posibilidad de tener que volver atrás si la situación empeora.

La progresiva reanudación de los servicios de transporte y de la conectividad dentro de la UE dependerá de la relajación de las restricciones de viaje, de la evaluación epidemiológica y del asesoramiento de los expertos sobre las medidas de seguridad necesarias.

Para empezar, Bruselas ha presentado una serie de protocolos de seguridad, que son recomendaciones sin carácter vinculante. Debe fomentarse la compra de billetes y el check in a través de internet y mantener las distancias físicas en los controles de seguridad y en los puntos de entrega y recogida de los pasajeros.

El Ejecutivo comunitario contempla la posibilidad de limitar el número de pasajeros en  autobuses, trenes y ferries para facilitar la distancia física. Sin embargo, esta medida no se recomienda en el caso de los aviones, para los que la alternativa que se plantea es llevar mascarilla. También debe haber gel desinfectante disponible en los vehículos y las terminales de transporte y deberá reforzarse la limpieza.