Telefónica ha presentado este miércoles una nueva propuesta a la representación de los trabajadores para el plan de salidas voluntarias que tiene intención de poner en marcha la empresa en España, en la que amplía estas bajas a todas las direcciones de la compañía y eleva a casi 2.500 el número de trabajadores que pueden acogerse al plan. 

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La operadora responde con esta nueva versión del Plan de Suspensión Individual (PSI) a algunas de las demandas que presentaron los sindicatos tras conocer el martes el planteamiento inicial realizado por la dirección de la compañía de telecomunicaciones. 

En concreto, la empresa acepta incorporar al plan a la totalidad de las direcciones de la compañía, ya que en su primera propuesta algunas quedaban excluidas de este proceso. En consecuencia, los empleados que cumplen los requisitos de edad y antigüedad pasan de 3.261 a 4.532, es decir, que se incorporan 1.271.

En este nuevo escenario, la compañía fija que en las direcciones con demanda actual de perfiles profesionales (las que se habían excluido inicialmente) se podrán adherir un máximo del 20% de las 1.271 personas trabajadoras que cumplen los criterios.

En las direcciones con excedente actual de perfiles profesionales (resto de direcciones) se podrán adherir un máximo del 66% de las 3.047 personas trabajadoras que entran dentro de los parámetros fijados, frente al 60% recogido en la primera propuesta.

En el caso de los responsables de equipo en posiciones de coordinador, jefe y gerente: podrán adherirse al plan de suspensión individual el 100% de este colectivo, en total 214 personas.

Con estas nuevas condiciones, el número máximo de personas que podrán acogerse al Plan de Suspensión Individual para trabajadores nacidos en 1967 o años anteriores y que tengan al menos quince años de antigüedad aumenta desde los 1.956 de la primera propuesta a 2.479 en esta segunda. 

Sin cambios en el resto de condiciones

El resto de las condiciones recogidas en la primera propuesta de la empresa permanecen sin cambio. Así, las rentas a percibir por los que se acojan el PSI, se segmenta por tramos de edad. En concreto, los nacidos en 1967 percibirán el 68% del salario regulador; los nacidos entre 1966 y 1963, el 63%; y los nacidos con anterioridad a 1963, el 60%. 

Asimismo, la empresa asumirá el coste del Convenio Especial de la Seguridad Social al 100% hasta el cumplimiento de los 65 años o el alcance de la edad de jubilación ordinaria.

En cuanto a los beneficios sociales, la empresa también se encargará del coste de la póliza de salud hasta los 65 años, con cobertura de cuadro médico, y mantendrá hasta esa misma edad el Seguro Colectivo de Riesgo, asumiendo el correspondiente coste de la prima.

Respecto al Plan de Pensiones, se mantendrían las aportaciones del promotor al mismo hasta alcanzar los 65 años, con la obligación de la persona trabajadora de aportar también su parte.

Discrepancias entre empresas y trabajadores

En su reunión con los sindicatos, Telefónica insiste en que el PSI debe respetar en cualquier caso la priorización de direcciones y perfiles profesionales que van a tener un excedente laboral por un lado, al tiempo que se protege a direcciones y perfiles profesionales que son fundamentales para los actuales y futuros planes de negocio de la compañía.

Tras dicho encuentro, UGT indica que la nueva propuesta de la empresa "sigue siendo claramente insuficiente". En su opinión, la empresa debe tener en cuenta, desde el primer momento, que esta negociación pivota sobre dos ejes: la negociación de las condiciones para el plan de salidas y la negociación de las condiciones sociolaborales y económicas de la plantilla del perímetro del convenio.

"En consecuencia, seguimos reclamando a la compañía un nuevo planteamiento donde se respete al máximo la universalidad y con un plan de rentas homogéneo para todos los tramos de edad", remarca.

Al mismo tiempo, la formación sindical insiste en que cualquier acuerdo debe incluir una extensión de la vigencia del actual convenio de empresas vinculadas, ya que "las garantías de empleo, no movilidad y no segregación, son aspectos de vital e irrenunciable importancia".